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Cloud Nothings — Last Building Burning

8

Cloud Nothings
Last Building Burning

Carpark Records / 2018

Artista(s)

Cloud Nothings

Iván
Lechuga

16/Nov/2018

Fugaz pero memorable, el regreso en forma de la banda de Cleveland.

Desde la primera canción, “On An Edge”, es obvio apreciar que Dylan Baldi ha querido devolverle a Cloud Nothings la intensidad y explosividad en su música que emocionó a una horda de seguidores, y a algunos críticos; y que estuvo un poco ausente en el último álbum Life Without Sound (2017). Las vocales abrasivas de Baldi están presentes con un coraje renovado y las guitarras son poderosas, pero conservan algo del desaliño característico de la banda, gracias a la producción de Randall Dunn.

La influencia del punk está más presente en el ambiente tétrico de las letras, y el cuasi-británico acento de Baldi en algunas canciones, como en “In Shame”, donde el cantante jura que “no van a recordar mi nombre, estaré solo con mi pena”, y la vulnerabilidad del artista continúa en “Offer An End”, predicando el honor de la verdad, aunque sea dolorosa, y como lo dice el título, ofrece al escucha una libre salida y un final (algunos podrán decir que sugiere el suicidio). La producción es potente sin pasar a lo exagerada, las guitarras se entretejen en las canciones para crear un solo sonido agradable, y Dunn hace lo mejor para sacarle jugo a la batería de Jayson Gerycz, permitiendo que la habilidad del baterista no opaque a la canción, algo que recuerda al productor Steve Albini y sus bandas.

Entre puras rolas de tres minutos, “Dissolution”, es la joya del álbum que atrapa al escucha en casi 11 minutos de riffs, coros, y las letras de Baldi, que parece que las pule para que cualquier pedazo de su lírica sea lo suficientemente memorable para que quepa en un tatuaje, el tema de la soledad sigue presente y “I’m alone, I need another voice to feel home” es hasta cierto punto contemplativa en lo nihilista que suena, pero al mismo tiempo aceptando la necesidad de ser gregario. Casi mitad de la rola se descose al final en feedback y percusiones, pero le agrega textura a un álbum cuyo resto de las canciones no sobrepasan los cuatro minutos.

Es memorable el regreso en forma de Cloud Nothings en Last Building Burning, con apenas ocho canciones y 35 minutos de duración, el álbum te deja con una impresión más duradera. Buenas melodías escondidas bajo el estruendo del noise-rock, va a sonar chingón en vivo también, Baldi y compañía se van a ver bien sobre el escenario con estas nuevas ropas.

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