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Benjamin Clementine — I Tell a Fly

8

Benjamin Clementine
I Tell a Fly

Universal Music Publ. K.K / 2017

Artista(s)

Benjamin Clementine

Amor expreso: El pop tétrico experimental de Benjamin Clementine.

En un mundo vuelto loco, la música ha sido un reflejo de las sociedades; con todos los conflictos en el Medio Oriente, un artista británico de color ha destacado por volverse refugiado y tocar descalzo en sus presentaciones, por contar una historia adversa y llena de dolor, por terminar sin casa y hablar sobre el amor entre dos moscas; si, dos moscas. Hablamos de Benjamin Clementine, un cantante nacido en Gran Bretaña que fue galardonado con el Mercury Prize por At Least For Now, al ser el mejor álbum del 2015 en aquel territorio.

Benjamin Clementine tiene un estilo particular, que si no han escuchado, asimila al gran James Brown y a Nina Simone; es un monstruo en ascenso en el pop teatral excéntrico. Con un sonido que se enfoca a lo clásico y a la ópera combinada con tonalidades en el soul y el folk, el cantante presenta I Tell A Fly, su segundo álbum de estudio, que se desarrolló por una idea tan bizarra como aquel amor entre dos moscas y que ejecuta cambios en el barítono, en los acentos y las personalidades, un juego con los arreglos dramáticos e inclusiones de clavicordio ornamental.

El álbum se compone de 11 canciones que él mismo escribió y produjo, además de crear sonidos experimentales. La que inaugura es “Farewell Sonata”, un track sombrío con coros a capela, que enaltecen la calidad vocal de Clementine. “God Save The Jungle” expone un pop barroco de catedral, lleno de sintetizadores emotivos, al igual que “Better Sorry Than Asafe”, con sus coros chillantes y tétricos.

Valiéndose de la música para expresar el dolor que su infancia le dejó, en “Phantom Of Aleppoville" expresa lo terrible del bullying que sufrió hace muchos años e imprime el sentir negativo de la situación en Alepo, aquella ciudad en Siria que, antes de los enfrentamientos, era la más poblada del país, y cuya población se redujo significativamente debido a la situación crítica del conflicto bélico.

La canción “Jupiter” podría ser considerada como la más comercial pues, en general, I Tell A Fly es un álbum underground, que se aleja de lo popular y cuyo contenido fue calificado por el mismo Benjamin como “el material más personal y experimental de sus dos grabaciones de estudio”. “Ave Dreamer” da muestra catedrática de la voz grave pero bien manejada por el británico, la voz que te quita el aliento da una emotiva constante.

Lo que sí se asegura con Benjamin Clementine es, que después del segundo álbum, que es crucial en el desarrollo de cualquier artista, podemos esperar lo inesperado. I Tell A Fly será el parteaguas en la carrera del británico y su estilo moderno y delicado llegará a aquellos que disfrutan de lo clásico en una tarde lluviosa de otoño.

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