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22/Sep/2026
Michael Alden Hadreas habla del proceso detrás de sus discos con Blake Mills, de cómo una canción deja de pertenecerle en cuanto la libera y de volver al formato más íntimo con el que empezó: solo él y Alan sobre el escenario.
Michael Alden Hadreas, conocido como Perfume Genius, es uno de los artistas más singulares del pop contemporáneo: alguien capaz de convertir la fragilidad y el deseo en canciones que se sienten a la vez privadas y monumentales. Con más de una década de carrera y varios discos hechos junto al productor Blake Mills, su música ha explorado la vulnerabilidad, el cuerpo y la memoria desde un lugar profundamente personal. El 23 de septiembre se presenta en el Foro Indie Rocks! como parte del Pitchfork Music Festival CDMX, en un formato despojado que lo regresa a sus orígenes. Habló obre el proceso, la magia de escribir y lo extraño de revivir un sueño frente a un público.
Indie Rocks!: Quiero empezar hablando un poco de tu proceso en el estudio. Cuéntame cómo fue hacer tu último disco y cómo lo ves un año después de haberlo lanzado.
Perfume Genius: He hecho los últimos cuatro discos con Blake Mills, que a estas alturas se siente como familia cuando estamos en el estudio, junto con Joseph Lord, el ingeniero. Me siento muy cercano a ellos. Pero también Blake me sorprende todo el tiempo, me sorprende con sus ideas y sus decisiones. Y esa es mi parte favorita de la música y la producción, y del lado técnico: cuando escucho algo que no había escuchado antes, o cuando la canción toma una dirección inesperada.
Así que le dejo mucho espacio a eso en las canciones que escribo. Especialmente en este disco, escribí casi todo solo en piano y voz. Entraba con ideas, como: quiero que esto sea una canción de banda completa, pero no soy leal a esa idea. Quiero ver qué pasa cuando avanzamos. Si se siente importante mantener la canción solo en piano y voz, lo hago. Pero si empezamos a tocar, si Blake empieza a tocar o alguien tiene la idea de que quizás esto debería ser enorme, muy distorsionado, aunque mi demo sea muy silencioso y susurrado, estoy dispuesto a escuchar cómo suena eso. Y si me gusta, olvido mi idea vieja y me voy con esa. Así es como trabajo.
IR!: Me encanta esta parte que mencionas, porque a veces escucho artistas más celosos del proceso de hacer una canción y otros más abiertos. No digo que uno sea mejor que otro, pero es interesante. ¿Cómo es tu proceso de escritura? ¿Tienes las canciones escritas con años de anticipación o las escribes para el disco en cuestión?
PG: Tengo muchísimos fragmentos, canciones a medio terminar o incluso terminadas que no llegan al disco, pero todas están escritas al mismo tiempo. Siempre tengo la intención de volver a escucharlas para el siguiente álbum y ver si hay algo ahí, pero nunca lo hago. Siempre hago todo en el momento, y lo que sea bueno de eso lo llevo al estudio.
No sé por qué. También odio perder la parte mágica de escribir, cuando te sientes realmente inspirado y simplemente fluyes. Odio perder eso. Entonces si empiezo a trabajar en algo y no funciona, me detengo y hago otra cosa. Me cuesta más volver a escuchar cosas viejas e intentar encontrar esa magia otra vez. Pero en realidad, la magia es solo una parte pequeña del final, porque el resto es puro trabajo. Es como matemáticas: descubrir la estructura y construir alrededor de ella. Creo que por eso soy tan protector de esa pequeña parte, porque es el corazón de todo. Sin eso, no va a ser bueno. Sin esa chispa central.
Por eso tiendo a escribir cada disco en un par de semanas, pero eso es después de meses y meses de hacer un montón de cosas que no son buenas, un montón de experimentos e ideas, hasta que aterrizo en algo que se siente como que estoy realmente inspirado y no estoy pensando en otras personas ni en el estudio ni en nada. Y digo: esto es. Y entonces sale todo. No sé si sea buena idea, quizás algunas de las otras canciones son mejores, pero me voy con lo que se siente mejor para mí. Y trato de no pensar en lo que eso significa porque hasta ahora ha funcionado.
IR!: No creo que haya ideas buenas o malas en la música, sino qué tanto te funcionan a ti o a otros artistas. Ahora que hablas de esa magia de escribir, cuando interpretas la canción terminada en el escenario, ¿sientes que esa magia desapareció un poco o encuentras una nueva?
PG: Recuerdo haber escrito, recuerdo cómo me sentía, pero no se puede recrear, porque usualmente escribo la canción en aislamiento, como en un sueño. Pero estar en el escenario, con un montón de gente viéndote, intentando revivir un sueño, es difícil. Así que trato de encontrar un sueño nuevo. Trato de estar tan presente como estaba cuando la escribí, pero dentro de ese momento, no en uno viejo. Y eso puede verse y sentirse muy diferente a cuando la escribí por primera vez. Trato de ir al mismo lugar, pero con lo que me rodea en el escenario, con el público en la sala. Hay un hilo conductor de mi conexión con la canción.
Pero también, cuando lanzo las canciones, ya no me pertenecen realmente. Y no las escucho, ¿sabes? Porque las hice para la gente que viene a los shows. Así que de alguna manera les pertenecen a ellos. Es mucho para lanzar al aire e intentar sostener. Es una cosa rara cobrarle dinero a la gente para que te vea durante una hora. Es extraño. Y tienes que pensar en esa presión de una manera buena, como combustible para hacer un buen trabajo. Pero también tienes que fingir que no existe si quieres estar presente y en el momento y encontrar esa magia, porque tiene que trascender. No puedes ser demasiado consciente de ti mismo, porque entonces... no soy bueno siendo consciente de mí mismo. Sería demasiado aterrador si lo pensara mucho. Pero creo que esa tensión lo hace mejor, honestamente: entras y sales de todo eso. La tensión entre lo interno y lo externo, la gente estando ahí, que es un show, pero también es como si estuvieras viendo algo que no deberías ver, algo privado. Creo que esa tensión es buena.
IR!: Hay muchísima gente emocionada de verte en México este año que no ha tenido la oportunidad antes. ¿Qué podemos esperar como público? ¿Cómo estás estructurando el setlist? ¿Cuál es la idea del concierto?
PG: Cuando empecé a tocar, y de hecho durante mucho tiempo, era solo Alan y yo de gira. En los primeros dos discos, cada show éramos solo Alan y yo, nadie más. Con los años empezamos a tocar con banda y se convirtió en algo, pero el núcleo siempre ha sido Alan y yo. Y esos shows se sentían muy diferentes a como se siente el show ahora. Volver a ese estilo de tocar es muy confrontante, honestamente.
Como lo que hablábamos: cómo te mantienes conectado a las canciones mientras las tocas. Este estilo de tocar, volver a él, cambia la forma en que pienso las canciones en tiempo real. Me conecto con las canciones viejas y con las letras porque es mucho más íntimo y soy solo yo cantando. No estoy revolcándome en el piso ni lamiendo la pared como he hecho antes. Y me cuesta. Ahora me siento raro si solo estoy parado y cantando. Siento que debería estar haciéndole cosas a una silla o algo. Me cuesta solo pararme y cantar, pero honestamente, le ha dado al show una chispa.
Alan y yo llevamos juntos 18 años. Hemos hecho música todo ese tiempo. Ahora veo gente en los shows que vi al principio, y tienen 15 años más, igual que yo. Somos diferentes pero los mismos. Y las canciones: recuerdo cómo me sentía cuando las escribí, pero a veces significan algo distinto para mí ahora, o me sorprende cuánto no he cambiado. Estoy cantando una canción de hace 15 años y fácilmente pude haberla escrito ayer, lo cual es un poco desgarrador, especialmente con mi música, pero sí. Da más miedo. Estoy mirando a Alan, y luego miro al público. Siento que miro a todos mucho más.
Y tocamos canciones que no habíamos tocado, pero en todos mis setlists trato de tocar los hits, honestamente. Odio ir a shows donde no tocan las canciones que quieres escuchar. Aunque cante ciertas canciones en cada show, siempre las voy a cantar. Aunque me harte de ellas de manera caprichosa en la gira, siempre las voy a cantar, porque eso es lo que la gente quiere escuchar y siento que es mi trabajo.
IR!: No podría estar más de acuerdo. Para cerrar: si pudieras describir a Perfume Genius en solo tres palabras, ¿cuáles serían?
PG: Tres palabras. Esperanza. Muerte.
Eso es. Dos palabras.
IR!: ¿Dos palabras? Está bien, es válido. Hay una más si la quieres usar en el futuro, tienes el comodín.
PG: Claro, absolutamente.
IR!: Muchas gracias por todo.
PG: Estoy muy emocionado. Ha pasado mucho tiempo. Va a ser genial. Muchas gracias por todo.