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Entrevista con Future Islands

Entrevista con Future Islands

En lo intenso ahora: Future Islands.

La primera vez que escuché “Through the Roses” lloré. Tengo que decirlo. Lloré y me sentí terriblemente solo. Como cuando te levantas muy temprano un domingo y no hay nadie en las calles, no tienes con quien intercambiar una mirada o un saludo, no hay un reflejo tuyo en los ojos de alguien más que compruebe tu existencia. Solo y aislado. Así me sentí. Se lo digo a Samuel Herring, el vocalista de Future Islands y me dice. “Entonces la canción es para ti… cuando escribí esa canción estaba devastado y perdido, muy triste, escribes una canción así esperando que alguien te ayude, el gran asunto con esa canción es que es una relación con la audiencia, es como si les dijera: ‘me ves en el escenario en una posición de poder, piensas que tengo algo o sé algo que tú no o que soy muy afortunado por hacer esto, pero me siento así de perdido, así de aislado igual que tú’, es importante compartir esas emociones”. Te levantas un domingo muy temprano para acompañar a alguien a su destino, una vez que te despides, regresas por el mismo camino y sigue sin haber alguien en las calles, sientes como si estuvieras desapareciendo porque no hay otro ser humano a tu alrededor y te vuelves a sentir terriblemente solo, porque encima de todo extrañas a la persona que acaba de tomar otro camino.

Alrededor de la mesa están sentados Samuel Herring, William Cashion (bajo) y Gerrit Welmers (teclados). Tienen un café, una botella de agua y Herring fuma un cigarro. Future Islands está en México para dar un tercer show en el país, van llegando de Guadalajara, se les ve relajados y contentos. “En Guadalajara descubrimos que ahí la gente conoce nuestra música, nos da mucha emoción ir a lugares nuevos porque hay ciudades a las que hemos ido muchas veces, por ejemplo en Europa, y tienes altas expectativas de la gente y de ti mismo, ese público te ha visto diez veces y piensas en qué les puedas dar de extra, por eso el año pasado que fuimos por primera vez a Japón nos liberó de esa presión, te sientes más libre como intérprete”, dice Herring.

Indie Rocks! conversa con ellos sobre su actuación en directo, nombrada como la mejor del 2017 por Consequence of Sound, un apasionante show en donde Samuel se convierte en el protagonista de sus emociones, se golpea el pecho en señal de un dolor que lo aflige, que le convierte en un ser humano como cualquiera de los que están mirándolo fijamente. “Se trata de desatar las emociones, queremos crear esa catarsis permitiendo que la gente baile, bailo para que la gente se sintiera libre de bailar, mostrando una parte vulnerable de mí, y que la gente pueda sentirse libre de mostrarse vulnerable. Y espero que la gente pueda llevarse eso afuera del show, que lo agregue a su vida diaria”, dice Herring. Y yo me digo que sí, que uno debería tener la libertad de mostrarse vulnerable incluso con uno mismo, de ir caminando por la calle con su música en tus oídos y sentirte igual de devastado. Y si se te escurre una lagrima no debería preocuparte.

“Nos sentimos muy cómodos en el escenario, hemos estado frente al público desde 2003 y apenas comenzamos a sentirnos más cómodos en el estudio, pero nos vemos como una banda que da conciertos, hay una energía cuando das un concierto que todavía no hemos capturado y quizá el truco consiste no en atrapar la energía cuando estás en directo, sino transmitirla desde que estamos grabando las canciones como si estuviéramos en vivo”, aclara el bajista William Cashion. Una energía tremenda que sí se percibe en sus grabaciones, “Cave” por ejemplo te atrapa con su grito demencial en el coro: “Ya no creo. No lo creo más, porque todo lo que sabemos, se ha ido y está frío. No me aflijo más. Porque todo lo que tengo, es todo lo que tengo”. Y ese grito se siente en el pecho, en los brazos, en tu cuerpo.

No es sencillo ser un ser humano. Con todo lo que está sucediendo afuera y adentro de ti. No lo es. Y uno tiene que sostenerse cada día, y al día siguiente también, y el día que sigue y que sigue… dice Herring. “Solo queremos ser una banda fuera del escenario, fuera de la gran vida, eso no es importante, luchamos contra eso tanto como podemos, somos cuatro tipos que estamos haciendo lo que amamos, compartiendo partes profundas de nosotros a través de nuestra música. Es importante recordar eso, mantenerte humilde mientras las cosas crecen, entender de dónde venimos, en dónde empezamos, en salas de estar, en sótanos, en cocheras y pasamos a tocar en escenarios más grandes alrededor del mundo. Cuando tocamos en vivo somos sinceros, podemos ser muy apasionados porque escribimos desde la pasión”.

Mientras él habla un pájaro se caga sobre su brazo. “(Risas) ¿esto es de buena suerte..? (risas) cada canción es una historia, un montón de emociones, cuando la interpretas por primera vez encuentras los movimientos correctos, cómo contar la historia en vivo, cómo enfatizar ciertas cosas que estás diciendo, y después de tocarla cien veces durante un año la canción se vuelve mejor, nuestra música continua evolucionando después del proceso de grabación, canalizas esas emociones de donde vienen las canciones, del recuerdo de alguien, del recuerdo de un momento”. Future Islands tiene una versión del clásico de navidad de Wham!, “Last Christmas”, y aunque cualquiera puede hacer su versión, esta canción tan dramática pudo haber sido escrita por ellos, un puñado de emociones emergiendo de este cuarteto en vivo que abren su corazón como para decir: “la navidad pasada te di mi corazón y lo desechaste, esta navidad para ahorrarme las lágrimas se lo daré a alguien más”, así de intensos pueden ser.

Sobre su mítica presentación en el programa de David Letterman, aquella de la que se habló al día siguiente en todos los medios musicales y en redes sociales, William la recuerda así. “No teníamos idea de que esa presentación iba a cambiar nuestra carrera, que iba a tener ese impacto, antes de ese show pensamos que la gira iba a durar un año aproximadamente y se extendió por casi dos años, muchos de los festivales que al principio no nos querían, regresaron y nos incorporaron a su cartel. Hace mucho tiempo que la televisión dejó de tener impacto en las carreras musicales, escuchas historias por ejemplo, de Devo presentándose en TV y vendiendo un millón de discos esa semana, pero eso ya no sucede. Eso nos decía nuestro equipo, la TV te ayuda, pero no es como solía ser, y luego llegamos nosotros y lo cambiamos. No soy humilde. (Risas)”.

Un domingo por la mañana. Una mañana fría y nublada. Caminas por las calles. Escuchas el ladrido de un perro. El ruido de un auto. La cortinilla de una tienda se levanta. Una puerta se abre. No, no estamos solos. No debemos olvidarlo. Por eso es que el final de “Through the Roses” es esperanzador. “El otro día alguien me dijo ‘me encanta tu música, pero esa canción me asusta, cuando dices: la tentanción de mirar dentro de tu muñeca', le dije ‘sí, pero eso es real, ese sentimiento es real, no debería asustarte, hay gente que se siente así, si te sientes así conectas con esa canción y si no la entiendes, deberías entender que hay gente así y que deberías estar en contacto con ellos, esa es la idea del compañerismo’. El mundo está jodido, girando más lejos cada vez, nuestro país asustado, hay ausencia de empatía, deberíamos de preocuparnos por el otro, esto es una esperanza idealista de que podemos cuidarnos como iguales, sin importar quienes seamos o como nos veamos”. La entrevista se termina. Nos levantamos y nos estrechamos las manos, pero yo quiero abrazarlo porque siento que alguien me entiende, que alguien habla el mismo idioma que yo, que ambos sentimos emociones similares.

“No es fácil solo ser un humano (..)
No se qué hacer
estoy asustado…
pero podemos salir juntos,
juntos podemos salir adelante”.

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