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23/Mar/2026
La escena musical alternativa noventera en Chile avanzaba a las sombras del mainstream. Este es un país de coyuntura y resistencia, se puede notar en sus obras artísticas, en su literatura, en su historia y en las bandas que construyen otras formas de crear música, otros mundos posibles. En este contexto se creó Congelador, un trío conformado por Walter Roblero y los hermanos Rodrigo y Jorge Santis. Ahora, después de 10 años sin lanzar música de nueva, Congelador regresa con uno de los mejores discos de 2026: Distancia.
En entrevista, platicamos con Walter Roblero y Rodrigo Santis sobre su regreso al estudio, las colaboraciones con los nuevos talentos chilenos y los contrastes con el Chile alternativo de los noventa.
Indie Rocks!: ¿En qué momento se encuentra Congelador, después de tantos años sin un material nuevo?
Congelador: Bueno, nos encontramos precisamente en la reciente edición de este disco, que es nuestro disco que un poco nos devuelve al tema de la edición discográfica, porque hace 10 años que no sacábamos nada. Sí seguíamos haciendo cosas entre nosotros, tocando, mandando unas ideas y, bueno, haciendo algunas presentaciones en vivo, pero de eso de entrar al estudio hace harto tiempo que no lo hacíamos, y estamos en un momento de reactivación del grupo en términos de ensayos y de conciertos.
También decir que con bastante entusiasmo porque nosotros también estamos un poco en ese espíritu, porque ha tenido bastante buena recepción el disco. Me parece que se ha refrescado el espíritu que siempre hemos tenido de ir innovando dentro de lo que hacemos, entonces eso creo que ha sido bien recibido también por la gente que escucha música como la que hacemos nosotros.
IR!: Este nuevo lanzamiento no podía pasar desapercibido a los ojos de México, porque Congelador es una banda que se ha seguido desde hace años, ha habido mucho tiempo transcurrido desde la formación, y algo que nos llamó muchísimo la atención es la integración de nuevas voces, de proyectos muy jóvenes, en contraste con los 30 años de trayectoria que tienen ustedes, ¿cómo fue integrar al sonido de Congelador a nuevas personas que están entrando a hacer música, que están entrando a la escena alternativa de Chile, como puede ser justamente Renatto Olivares?
C: Sí, bueno, en un minuto tuvimos como un pie forzado, autoimpuesto un poco, que tenía que ver con trabajar las canciones de una manera distinta en el formato habitual que hemos tenido gran parte de nuestra trayectoria, que ha sido como el formato del power trio: bajo, guitarra, batería. Ya desde hace unos buenos años atrás que ese formato lo estábamos distorsionando un poco, incorporando máquinas; yo había dejado de tocar guitarra, y para este disco en particular no tenía la intención ni las ganas de cantar, como en algunos discos anteriores.
Tenemos un disco instrumental por entremedio y teníamos ganas de, siempre nos ha gustado el formato canción, y nos gustan también mucho las estructuras con voces, como que la voz como instrumento es algo que siempre nos llama la atención en las cosas que escuchamos también.
Entonces sí, como que nos cuadraba sumar gente conocida que cantara, y ahí en el camino empezamos a pensar un poco, bueno, ya habíamos trabajado con a.k.a Lore de la banda Chicarica para algunos conciertos en vivo; con ella tocamos en la versión del Primavera Sound que se hizo acá en Chile. También habíamos tocado con Laurela, y yo en particular estaba viendo muy continuamente a Renatto de Hesse Kassel. Entonces sumamos a gente que estaba a nuestro alrededor, gente cercana, para esta tarea de sumar voces, porque también nos parecía llamativo esas nuevas texturas, esos nuevos colores que le podrían aportar. Así que tenía un poco que ver con eso.
También en otras canciones, en demos que hicimos, invitamos a otros amigos a cantar. Era una intención desde el inicio trabajar las canciones así. Habían algunas que incluso pensábamos que podían ser instrumentales, pero siempre nos faltaba ese elemento, así que terminaron de tomar forma cuando se incorporaron estas voces nuevas.
IR!: Todo ese sello está plasmado en las nuevas canciones, hablando de estas bandas jóvenes a las que se han acercado, ¿cómo es que las descubren?, ¿son ustedes quienes se mantienen cerca del circuito alternativo chileno?
Congelador: Ir a ver shows en vivo es un momento muy grato desde siempre en mi vida. Es algo que hago constantemente, los fines de semana, me gusta ir a conciertos. Entonces siempre estoy viendo bandas. Gran parte de esas bandas ya las había visto hace harto tiempo atrás. Creo que en el caso de nosotros sí somos de ir a ver shows en vivo activamente. En Santiago el circuito no es tan grande, los lugares se repiten, entonces es normal encontrarse con estas bandas.
Si bien hay una escena nueva, que también yo siento que es algo real, continuamente están ese tipo de bandas que están más o menos en la superficie. En particular, las veo continuamente. Entonces sí, está eso de la recomendación, pero muchas veces llegamos antes de que saquen discos, viéndolos en vivo. Y también hay una cosa de vinculación y amistad con la gente que invitamos a colaborar. A mí me gusta relacionarme con gente de todas las edades. A pesar de que uno ya tiene sus años, es bueno mantenerse curioso respecto a lo que hacen las generaciones más jóvenes, y también aprender de gente mayor. Lo recalco porque a veces hay prejuicios generacionales, pero las colaboraciones intergeneracionales son mucho más fructíferas.
IR!: Claro, nutre al proyecto. Y bueno, también hemos hablado mucho sobre el álbum como una forma de resistencia frente a la industria actual, que empuja más hacia sencillos. Incluso una canción como “La Meridional” de 14 minutos podría verse así. ¿Cómo lo perciben ustedes? ¿Por qué es importante hacer un disco hoy?
C: En nuestro caso creo que tenemos la particularidad —y quizá por eso llevamos 30 años— de no fijarnos tanto en la industria. No hacemos las cosas para satisfacer esas necesidades, sino más bien necesidades personales, de expresión.
Entonces ese tipo de preocupaciones sí las hemos escuchado, pero tienen que ver con cómo se consume la música hoy, con los tiempos de atención, con hacer canciones más cortas, etcétera. Nosotros jamás lo hemos pensado ni conversado. La obra se rige por otros parámetros, más ligados a lo que queremos expresar. Estamos dentro de la industria en cierto modo, así que sabemos que eso ocurre, pero no lo incorporamos en nuestras decisiones.
De hecho, es curioso porque en Chile ahora parece que hay una tendencia a hacer canciones largas, lo contrario. En nuestro caso no responde a imposiciones de la industria, y creemos que esos límites pueden afectar la calidad de la obra.
IR!: Sí, como que termina siendo limitante.
C: Claro, en general eso tiende a degradar la obra. Pasa en muchas artes: cuando priorizas lo comercial sobre lo expresivo, cambias la intención.
IR!: Pensando en este nuevo álbum, ¿vienen presentaciones en vivo?, ¿hay planes de salir de Chile, quizá volver a México?
C: El ritmo de Congelador es bien pausado. La banda no es nuestra fuente principal de ingresos, así lo decidimos hace tiempo. Tenemos trabajos paralelos y cuidamos el proyecto como algo más “sagrado”, para que no se vea afectado por decisiones económicas. Ahora que estamos más activos con el disco, queremos aprovechar este impulso para tocarlo en vivo. Estamos retomando ensayos y queremos hacer coincidir la presentación del disco con actividades por los 30 años de la banda. También queremos tocar canciones antiguas, algo a lo que éramos un poco reticentes. Tenemos varios proyectos para este año en Santiago y Chile, y muchas ganas de mostrar esto afuera. No hay nada concreto aún, pero nos encantaría viajar. Gran parte de los momentos más importantes de la banda han sido viajando: España, México, Argentina, Perú. Ojalá se pueda repetir.
IR!: Para cerrar, ¿cuáles son los cambios más significativos que han visto en la escena musical chilena desde los 90 hasta ahora?
C: Hoy hay muchas más facilidades para hacer discos. Antes era mucho más difícil, ahora se puede grabar de forma autogestionada con buen nivel. También hay varias escenas funcionando con bastante actividad, pese a momentos difíciles como la revuelta social de 2019 y la pandemia, que en Chile fue muy restrictiva. Eso generó una reactivación lenta, pero también impulsó nuevas formas de autogestión.
La gente se las arregla para que las cosas sigan ocurriendo, incluso en contextos adversos. Al principio, cuando sacamos nuestro primer disco, había que ir disquería por disquería; no había internet. Hoy todo el cambio tecnológico ha transformado la forma de difundir, consumir y valorar la música. También hay una saturación mayor de músicos, lo que cambia las dinámicas. Y eso implica nuevas formas de autogestión, muy distintas a las de antes.
Dale play a “La Meridional” una canción de Congelador en colaboración con la voz de Laurela. Esto es parte del nuevo álbum Distancia: