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Entrevista con Compass

Entrevista con Compass

19/Jul/2016

Camilo Lara platicó con nosotros sobre la próxima producción de Compass.

Del indomable espíritu viajero y la búsqueda por encontrar y explorar la música de las calles a lo largo del mundo, en una noche de creatividad comunicativa entre Camilo Lara y Toy Selectah, nace Compass. Proyecto que a lo largo de poco más de un año, logró reunir a casi 90 músicos y artistas de distintas partes del globo en una especie de cadáver exquisito musical, cuya misión fue demostrar que para la música y el baile no hay fronteras.

Hace algunos lluviosos días levantamos el teléfono para platicar con el productor y músico Camilo Lara, quien compartió con nosotros los pormenores de esta aventura musical próxima a editarse bajo el nombre de Mexican Institute Of Sound + Toy Selectah presentan: Compass.

Al hacer una búsqueda del significado que guarda la palabra Compass, no es sorpresivo encontrar que es un nombre que se relaciona con el viaje, el ritmo y sobre todo con la amistad –si pensamos en la sonoridad de la palabra vista a través del slang que en México se utiliza para denominar a los camaradas– para Camilo, “Compass es un proyecto de amistad que hicimos Toy y yo, no podía pensar en alguien mejor que Toy –mi compadre, mi amigo– para tener un cómplice. Algo de lo que siempre hablamos, fue cómo a través de la música y el baile se pueden unificar distintos ritmos y sonidos –desde el punk, la cumbia, el ska, la electrónica, el rocksteady– todos conviviendo en la pista de baile, al final de eso se trata”.

Pensar en un proyecto que logre congregar a musicos de personalidades y generos musicales tan distintos, es más complicado de lo que parece. “No creas que nos sentamos y ya teníamos todo el proyecto pensado. Un día Toy me mandó beats para empezar a hacer canciones y comenzamos a trabajar en ellas con la idea de hacer un disco. Después dijimos ‘bueno que tal si invitamos a colaboradores’, y luego conseguimos el apoyo de Red Bull para poder tener los estudios de grabación. Entonces empezamos a viajar y dijimos ¿qué tal si invitamos a más gente?, y así fue creciendo. De repente, meses después ya teníamos un crew de filmación que había registrado todas las sesiones de grabación alrededor del mundo, casi 90 colaboradores, 9 ciudades. Compass se volvió un proyecto que si se ve a la distancia parece enorme, pero que fue creciendo poco a poco” comenta el productor.

El disco fue grabado en los Red Bull Studios de Los Angeles, Nueva York, Londres (UK) y São Paulo (Brasil), además de Monterrey, México D.F., Kingston (Jamaica), Tokio (Japón), Beijing (China) y Nueva Delhi (India). Al hablar de la dificultad para coordinar un proyecto tan ambicioso, el artista comenta, “¡No es que imagínate!, yo creo que entre todos los involucrados habrá más de trescientas o cuatrocientas personas. Habremos mandado más de 8,000 mails. Fueron meses y meses de logística donde se involucraron compañías de discos, abogados, managers, artistas, ingenieros, productores”.

En la lista de colaboraciones podemos encotrar nombres que van desde Eugene Hütz (Gogol Bordello), hasta Boy George o Emicida. ¿Cómo elegir a los colaboradores?

“Los invitados eran en un principio gente que admirábamos, además de proyectos nuevos que nos gustaba mucho lo que estaban haciendo, y por supuesto amigos. En ese sentido no nos limitamos, dijimos ‘¿a quién admiramos?’ e hicimos nuestra lista a Santa. Algunos podían y otros no podían, pero al final la gran mayoría de los que invitamos lograron grabar”, comenta Lara emocionado.

Componer es un universo cuyos procesos cambian según el creador, en este caso la raíz de Compass fueron Lara y Selectah, quienes compusieron la mayoría de los temas y luego sumaron a las personas indicadas para darles vida. Al respecto Camilo nos cuenta:

“En realidad no había un método claro, muchas veces los artistas llegaban al estudio y poníamos los tracks que elegíamos para ellos, conectaban con uno y entonces comenzábamos a trabajar; otras veces les mandábamos la canción con anticipación y al llegar al estudio ya llevaban algo más preparado… Como fueron tantas colaboraciones cada vez era un proceso diferente… Hubo veces en que era muy bonito sentarse a escribir canciones y letras con alguien con quien tenías un vínculo musical… al final ese es el espíritu de Compass, justo por eso se llama así el proyecto”.

Si bien, cada artista logró imprimir su marca particular al proyecto, son los sonidos latinos los que sobresalen en el disco, al otro lado del telefono Lara nos cuenta: “Nosotros tenemos un pie en la música popular, en la cumbia, en el danzón, en el mambo, en el cha-cha-chá, en la música latinoamericana en general, y creo que en el disco se siente esa fuerte influencia. Grabamos más de 40 canciones y aparecen 13 en el disco, eso nos deja la tarea de eventualmente tener que editar un volumen dos, o un volumen tres ¡o un cuatro! (risas)”.

Compass

La experiencia de entrar en un estudio de grabación esta llena de anécdotas que llenan de magia las grabaciones: “Cada sesión tenia diario una anécdota. Imagina, estás hablando con gente que tiene un sabor bastante único, como el cantante de Stereo MC´s o Eugene de Gogol Bordello, o MC Lyte, o Ana Bárbara, o los Crystal Fighters; cada día era una aventura. Me acuerdo mucho de un día que estábamos en el estudio en Los Ángeles y Money Mark estaba ahí para colaborar –había mucha gente ese día en el estudio– estaba un coro de niños, un coro de gospel, El Dusty, había muchísimos colaboradores haciendo cosas, y como que Money Mark no sabía bien qué hacer. De pronto, agarró una batería de carro de esas cuadradas y dos cables para pasar corriente ¡y empezó a hacer música con ellos!, y ese es el crédito que aparece en el disco, él literal, tocó los cables para pasar corriente (risas)”.

Terminamos nuestra llamada preguntando a Camilo cuál fue el aprendizaje que le dejó una experiencia tan grande, a lo que respondió: “La moraleja tal vez sea que es muy emocionante no respetar fronteras, no respetar cuestiones geográficas, ni ritmos y crear un disco que refleje el espíritu colaborativo de nuestros tiempos, un disco que no tenga pasaportes. En todas las ciudades y en todos los sonidos de la calle hay algo en común, los elementos cambian, cambian los instrumentos, pero el espíritu creo que no, eso es lo que se mantiene, y al final muestra que hay una comunión entre los significados del mundo”.

Compass se publicará en agosto de 2016 vía Warner Music en México y Six Degrees en Estados Unidos y Canadá. Además será acompañando de una serie web de cinco episodios producida por Red Bull Media House. Valdrá la pena escuchar el experimento y sobre todo, dejarnos arrastrar por el ritmo hacia la pista de baile.

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