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Entrevista con Carla Rivarola

Entrevista con Carla Rivarola

Su anarquía palpita sin dejar de girar.

Los noticiarios divulgan lo que les place. No informan la realidad porque no saben la realidad. La pandemia es el foco internacional y los temas críticos que son el día, día en nuestro país han ido encogiendo; las protestas, las injusticias y los abusos perdieron el foco. Aun así, ella se apoderará de recordarnos estos acontecimientos con su arte, porque siente la responsabilidad.

Dicen que este 2020 ha sido un año crudo y para Carla Rivarola no fue la excepción. Afortunadamente, después de experiencias rudas, ya ve desde otra perspectiva la vida y su carrera; como un revivir.

Ha sido un año difícil. Tuve dos problemas de salud: el primero una fuerte depresión que ya estoy trabajando; la neta me ha hecho un paro la pandemia en ese aspecto porque yo no quería dejar de trabajar y esto me obligó a detenerme por un momento. El segundo, un problema de salud que casi me deja sin voz, pero como un puto milagro salí adelante; si hubo daños colaterales pero es el precio a pagar para poder seguir cantando. Y hay algo que me ha mantenido de pie: llevo todo el año produciendo un disco, desde abril, mezclando y grabando sin parar. ¡Amo estar haciendo música en mi cuarto! No he dejado de girar, aunque pareciera que el mundo sea caiga sobre mí”, apertura la charla.

Utópicamente la pandemia le entregó a Carla un descubrimiento. Si alguien le hubiera contado hace un año que grabaría un disco en su casa, no lo creería. Ahora, difícilmente le soltaría a alguien esta chamba en futuro proyectos; ha creado una pasión por la mezcla igual a la que siente por hacer música.

“Ya estoy en lo último de este nuevo disco, trabajando todo el día y llegando a la recta final porque terminamos en octubre. 10 tracks que son ahorita toda mi existencia. La verdad me sigue maravillando que se haya y se esté dando, porque no era mi intención. Yo pensaba solo sacar dos rolas… ‘¿y por qué no sacar cuatro?’ ‘¡Ah, pero esta rola también está bien chingona!’. Y así solito se fue haciendo este LP. El clavarme con la mezcla y descubrir que soy buena para eso, me va permitir devolver al universo un poco el apoyo que la gente me ha dado a mí”, confiesa la artista como una reflexión hacia la escena musical.

Dos años han pasado en fuga, mismos en los que Carla vivió una etapa prolífica de escribir arduamente y trabajando en un disco que se quedó en pre-producción por el COVID; esta situación detuvo un momento sus planes.

“Después de dejar todo en pausa, retomé dos canciones que me encantan y que no hallaba dónde colocarlas, así que decidí entrar a casa y comenzar a grabarlas; un tema bajo la realidad de las personas culeras que suelen manipular y el otro del cómo lidiar con las cosas. Al desarrollar las canciones me fui dando cuenta que tenían una conexión, del cómo reaccionar ante las cosas; naturalmente fueron quedando como ‘un álbum’. Así que continué: escribí, el que elegí como sencillo, ‘Carrie’ (basado en el personaje de Stephen King) que refleja esa conjunción de sentimientos, siendo vulnerables y al mismo tiempo evitar se pasen de verga. Todo el universo del disco se resume muy bien en la lucha y la fuga: peleas, corres o te congelas. Al final es aprender a reaccionar y tomar acción. Y eso es lo orgánico de este disco, pues las letras son muy universales para que se adapten a la gente. De hecho, las canciones que puedo considerar autobiográficas, ‘La llave de mi casa’ también se logra colocar en las personas”, platica la cantante con tal detalle.

La esencia de Carla dudo muera en algún momento. Su emoción de sentirse una inadaptada en esta sociedad patriarcal le ha permitido continuar haciendo con su música la traducción y destrucción de todo esto que nos sofoca:

“Todo lo que hago se relaciona con mi visión del mundo y cómo sobrevivir a él y de él; la música es mi balance ante ello. Cada vez más la parte política tiene un eje central y desde mi lugar seguiré haciendo activismo, forjando más vigente mi feminismo anarquista y dar a las personas mejores herramientas para sentir valor y luchar ante las injusticias”, consigna Carla cerrando con esto tan rejega conversación.

No es una revista, es un movimiento.