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09/Jul/2026
Este mes de julio se estrenó Moscas, la más reciente obra del cineasta mexicano Fernando Eimbcke. Se trata de un largometraje celebrado por la crítica internacional en el 76° Festival de Cine de Berlín, que formó parte de la Selección Oficial del 41° Festival Internacional de Cine de Guadalajara y tuvo una notable presencia en el 79° Festival de Cannes.
En entrevista platicamos con Camilo Lara, quien realizó la banda sonora de esta película, sobre su relación con el cine, la mezcla entre ser músico y producir para otras obras y su perspectiva sobre México y los productos cinematográficos.
Indie Rocks! Magazine: Para abrir esta conversación, queremos hablar de tu relación con el cine, no desde el ámbito profesional —ya que sabemos que cuentas con una amplia trayectoria en la industria—, sino desde un lugar más personal. ¿Cuál es tu primer recuerdo relacionado con el cine?, ¿cuáles fueron las primeras películas que marcaron tus acercamientos al cine?
Camilo Lara: Sí, bueno, así de los primeros recuerdos que tengo es de mis papás. Soy sureño de Coyoacán y mis papás compraban abono para ir a la muestra internacional. Entonces, en la Cineteca, en Coyoacán, íbamos durante un mes completo a cada función de las cosas. Y mis papás, en ese sentido, fueron muy modernos y muy progresistas, cosa que tal vez hoy en día sería muy mal visto para llevar a un niño a ver Naranja Mecánica o ver una película de Hermosillo, o ver como películas que me marcaron y que fueron muy poderosas de niño. Vi Santa Sangre, de Jodorowsky, cosas así que fueron muy emocionantes.
Eso por un lado. Luego, por otro, veía cosas que uno ve en la tele y cosas que ves en películas, como Ferris Bueller's Day Off que me encanta y que me parece una de las películas que me marcó fundamentalmente. Entonces, como que tuve la fortuna de poder tener a ambos lados, ¿no? Cosas muy comerciales; me encanta Indiana Jones, cosas así; o cosas que, tal vez por tener papás que eran investigadores de la UNAM y que eran un poco más curiosos, pues me llevaron a ver cosas de Kurosawa y cosas más interesantes, cosas que igual no necesariamente estaban en el radar y que las tenías que ver en la Cineteca.
IR!: Me gusta que también destaques la importancia de estos espacios. En ese sentido, ¿qué tan relevante consideras que es la existencia de salas, circuitos y espacios de exhibición donde se proyecten este tipo de películas, así como de distribuidoras que apuesten por ellas? Ahora, desde tu experiencia profesional, ¿cómo vives la realidad de este cine —o de este “otro cine”, entre comillas— dentro de la industria?
CL: Sí, pues increíble. Mira, hace 25 años se estrenó Y Tu Mamá También y fue la primera película que me tocó trabajar como parte de hacer la música.
Entonces, han pasado un buen de películas, de proyectos, de cosas, y siempre ha sido como que, cuando me aburro de hacer música, me aburro de producir o así, siempre está el cine, que me da otra cosa. El cine me da otro sentido totalmente diferente de lo que regularmente hago con mi música. Cuando yo toco y hago discos propios, pues los hago para mí y no consulto ni tengo muchas opiniones.
Y cuando hago música para películas, sí, soy parte de un equipo. Así es, igual que como lo es un iluminador o como es un fotógrafo o como es un editor; todos estamos ahí como para la película y por la película. O sea, se quita del centro a este individuo y se pone un producto más grande, que está compuesto por un montón de cabezas, ¿no?

IR!: Siguiendo con esa idea, ¿cómo percibes las diferencias entre un proyecto musical propio —en el que compones para ti, para tu público y para quienes siguen tu trabajo— y un proyecto vinculado al cine, en el que la música está al servicio de una película y de una narrativa específica?
CL: Sí, en la película, quien es tu jefe es la escena, es lo que quieres demostrar en una escena. Hay veces que necesitas ser muy evidente y apoyar mucho; hay veces que tienes que ser muy sutil, y se discute mucho. Cada escena es un mundo y ahí tienes que encontrar qué hacer.
Y después, el segundo jefe es el director, que el director es el que lleva, que es un poco el capitán del barco que va diciéndole a todo el mundo qué hacer para encontrar una visión propia. Y es muy emocionante; la verdad es que ser director de cine, yo creo que es de las cosas más estresantes, difíciles y complejas. Hay una cantidad de variables brutales para que las cosas no salgan como uno cree que deben de salir.
Entonces, la verdad, les tengo mucho respeto. Cuando uno hace música, controla muy bien y tiene muy fácil, porque son pocos elementos. Pero cuando metes imagen, cosas sensoriales y tal, se vuelve muy complejo y merecen mucho mi respeto.
IR!: Cuando hablamos de la música en vivo, suele ser más fácil identificar qué esperamos de un concierto: que la gente se divierta, disfrute la experiencia y conecte con el artista. Sin embargo, cuando compones una banda sonora para una película, ¿qué buscas provocar en el espectador? ¿Qué emociones, sensaciones o estados quieres despertar a través del sonido en alguien que se sienta a ver una película?
CL: Pues creo que es parte de una emoción más compleja. Eres un jugador más; un actor te tiene que dar el sentimiento, pero también te lo da la iluminación, y también te lo da el vestuario, y te lo da la música. Entonces, creo que, en cierta medida, tienes que aprender a poder medir el poder de la música. La música puede sobrevenderte una emoción y hacerte caer en emociones muy fácil.
Creo que es más emocionante pensar que la música puede contenerse y puede ayudarte a que la emoción la descubras tú. Y creo que, para mí, ese es el último nivel de poder de una persona que hace música para películas: lograr que la música te lleve a una conclusión.

IR!: Increíble. A veces, incluso, la música puede anticipar lo que está por suceder, nos da spoilers. Tiene mucho sentido que, desde que el sonido se incorporó al cine, ambos sean inseparables.
CL: Totalmente, sí. Es muy poderoso y es muy emocionante construir eso. Y sobre todo con directores que les guste usar música y que les interese la música como un elemento narrativo más.
IR!: También hablamos de un momento en el que al cine se le está dando muchísimo foco en las bandas sonoras, muchísima atención a quién está detrás de musicalizar las escenas. Ya lo veíamos incluso con los premios a El Sonido del Metal, apenas también con el aniversario de Amores Perros y la versión vinilo que sacaron de las canciones que conforman el soundtrack. Entonces tú, igual desde esta perspectiva de músico, ¿En qué momento dirías que estamos parados en el cine mexicano frente a la música?
CL: Pues es difícil, ¿no? Hablar del cine mexicano es muy complejo porque creo que son olas creativas. El cine no se hace con una persona ni con un director. Se hace con un grupo de gente creativa; hay guionistas, hay fotógrafos, hay gente que se va retando a sí misma y que va haciendo generación.
Entonces, ha habido muy buenas generaciones de cine mexicano. Ha habido otras que han tenido momentos más difíciles para poder hacer lo que han querido. Lo que sí es que los cineastas mexicanos han tenido, no podría decir la ventaja, pero el tener un ecosistema tan difícil para generar arte, que cuando lo hacen son como poderosísimos y se vuelven muy importantes porque no es un país que sea muy amable con la creación.
Y, sobre todo, con el cine, ¿no? Se necesita tanto dinero para hacerse una película que es difícil que se consiga. Música, pues uno puede ir a su estudio y sacarla y listo, ¿no? Pero cine sí es una cosa más compleja. Entonces, creo que hay gente increíble, hay gente muy talentosa y creo que, a través de las generaciones, se han ido dando la mano unos a otros.
Y bueno, supongo que seguirá habiendo una increíble generación de gente porque hay mucha gente talentosa.
IR!: Me gusta mucho lo que mencionas porque, históricamente, conocemos a los grandes cineastas que han llevado el cine de nuestro país a distintas partes del mundo. Sin embargo, también es interesante pensar en las nuevas generaciones de realizadores, jóvenes que están impulsando nuevas formas de hacer y entender el cine.
Para cerrar, hay algún personaje de la película Moscas con el que te identifiques particularmente. Y, de ser así, ¿qué es lo que te hace sentir cercano a ese personaje?
CL: Sí, pues el niño, el personaje principal, me habla muchísimo. Yo fui ese niño de escaparme de mi casa y ponerme a jugar videojuegos y encontrar en los videojuegos un mundo interior tremendo, ¿no? Para mí, el momento de pensar las cosas, de encontrarme a mí mismo, sí fue a través de algunos videojuegos. Y creo que este personaje, pues, me habla mucho. Es muy emocionante pensar que el videojuego sea un actor más en la película y que, de repente, tenga tanta emoción una máquina, ¿no? Algo que, por definición, está programada y hace las mismas cosas siempre, pero, en este caso, la máquina te da, pues, el dramatismo y es muy importante.
No quiero echarles a perder la trama, pero sí, el videojuego y el niño son los que más me hablan en la película.
Moscas ya está disponible en cines de México, dale play al trailer aquí: