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Entrevista con Alejandro Marcovich

Entrevista con Alejandro Marcovich

Descubriendo el lado obscuro de la luna.

Un sonido misterioso y fantástico fue el que sacudió el oído y la atención del guitarrista argentino Alejandro Marcovich siendo apenas un chico de secundaria, quien de casualidad descubrió a Pink Floyd en una tienda de discos. Le bastó con escuchar el intro de “Speak to Me” y “Breathe” para decir: “Yo quiero ese disco”.

El álbum The Dark Side of the Moon fue la maravillosa puerta de entrada de Alejandro Marcovich para querer conocer más de la banda británica Pink Floyd. El sonido de ese disco lo hacia muy especial, pues no tenía relación con nada de la música que hasta ese momento escuchaba, como The Beatles, Led Zeppelin o Deep Purple.

No fueron las letras, fue el sonido del disco… después las letras poco a poco las fui analizando conforme escuchaba y leía lo que estaba escrito en el disco y como que me identificaba un poco con las cosas que cantaba con un dejo de grito David Gilmour.”

Alejandro Marcovich llegó a México con un amor incondicional por el arte y la música de Pink Floyd, y fue ese sentimiento que lo orilló a querer saber más de esa banda. “Mi relación con Pink Floyd fue haciéndose más estrecha cada vez.

Saber escuchar sin necesidad de ser músico

Para el músico argentino, hablar de un disco tan importante en la historia del rock, como lo es el The Dark Side of the Moon, resulta muy interesante, sobre todo para los melómanos que disfrutan de ir a conciertos y poner discos en casa, porque de esta manera se les puede ayudar a escuchar y a entender mejor la música.

“Agarrar un disco como este que es tan universal, tan importante, tanto en el mercado por la importancia que tuvo en las listas de popularidad y en las ventas, como por la obra artística en sí que lo sustenta, es agarrarlo como de pretexto, porque además es un disco muy relevante en mi desarrollo.”

A pesar de ser un músico ya formado y experimentado con los años, Marcovich no se había dado a la tarea de estudiar, por ejemplo, un solo de David Gilmour, y no porque fuera algo complicado para él, pues tenía los conocimientos y las técnicas necesarias para hacer sonar su guitarra al ritmo de “Money”; simplemente su amor platónico hacia la banda lo llevó a no querer ir más allá, no quería desenamorarse ni por un momento de ellos, prefería apreciarlos como melómano sin tratar imitar o copiar.

“Preferí mantener esa distancia y seguir enamorado de Pink Floyd y de sus integrantes así sin meterme porque entonces ya se va quitando el misterio. Ahora por primera vez lo hago, creo que era una tarea pendiente, está bien que lo esté haciendo.”

Enseñar a la gente a disfrutar un disco que realmente le gusta, resulta una experiencia única. Alejandro comenta que el escuchar diferentes discos icónicos del rock, es una manera de entrar por algún lado para entender lo que se oye. De ahí la relevancia de hablar de un álbum como el The Dark Side of the Moon.

“Es empezar a educar el oído con cosas que ya conoces. Es un pretexto realmente, no es que sea mi disco favorito o que se cumplan tantos años del The Dark Side of the Moon, no hay ninguna razón de ese tipo, simplemente es un pretexto”.

Un álbum que va más allá del concepto y el tiempo

Por primera vez Roger Waters propone crear un disco diferente con temas reales de la vida cotidiana: como la locura, el dinero, la vida y la muerte; precisamente ahí estaba el concepto de un disco que, a pesar de tener canciones o armonías simples que se pueden tocar con la guitarra sin toda una producción, la idea de aterrizar todos estos elementos en ese tiempo, lo llevaron a ser la gran obra que ahora es.

Es hablar de situaciones de la vida moderna que son situaciones de conflicto, de estrés para el ser humano en general sin pensar en clases sociales, la muerte, la locura…Si hablamos de las letras, sigue vigente aunque pienso que el tratamiento es un poco básico, es profundo, hay frases que sí provocan, que están muy bien pensadas, muy bien escritas, pero los temas son universales, no son de una clase social, no son de un país. ”

A 47 años de su lanzamiento, para Alejandro Marcovich, The Dark Side of the Moon no pasa de moda porque es un disco único que junta en una sola pieza la suma de personalidades y de tecnología, así como los diferentes conceptos de mezcla y de letras, características que lo convierten en una increíble obra.