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Yo La Tengo: Escribiendo Historias

Yo La Tengo: Escribiendo Historias

Cynthia
Flores @cherryflores_

24/Ago/2013

Detalles

“Quisiera decir que después de tanto tiempo ya puedo hablar mejor español, pero lamentablemente me limitaré a hablarles en inglés una vez más” fueron las primeras palabras de Ira Kaplan, quien acompañado de nueva cuenta por su esposa Georgia Hubley, y su amigo James McNew, se reencontraron con uno de los públicos más devotos, entusiastas y, sobre todo, pacientes que hayan visto en su carrera. Yo La Tengo por fin regresaba a un escenario mexicano.

Una expectativa acumulada, producto de seis años de espera, estalló en una interminable sucesión de gritos y aplausos una vez que las siluetas del trío hicieron acto de presencia en el entarimado de El Plaza Condesa ¿Qué tocarán? ¿Cuánto durará? ¿Cómo sonará? Las personas que éramos en ese entonces, de los que vimos a la banda la última vez en un extinto festival en el 2007 y las personas que ahora somos, colindaron en una longeva, multifacética y por demás inolvidable noche. Si bien la banda venía a presentar su más reciente material, Fade, el repertorio de anoche fue más que complaciente, desde el estallido de “Stockholm Syndrome” y “Flying Lesson (Hot Chicken #1)” pasando por “Season of the Shark” y” The Weakest Part” culminando con “Sudden Organ” y “Before We Run”.

Unas dos horas donde el pop rock, el folk, el shoegaze, el garage, el krautrock y hasta el swing consumaron un amor mutuo entre la audiencia y el trío, donde el encanto de esta agrupación nativa de Hoboken, Nueva Jersey, se puso sobre la mesa. Una versatilidad que bien apela al grupo “de salón” que maneja “todos los estilos” para chicos y grandes fue clave para la conexión con la audiencia; nadie podía quejarse y nadie podía no salir satisfecho. Este eclecticismo en escena, visto desde el ángulo de un grupo de rock clave en el desarrollo del término “alternativo” datado de 1985, no es más que la viva prueba de una pasión y amor por la música, entendidas como la “historia” que trae consigo Yo La Tengo.

La cúspide de la magia que trae Yo La Tengo bajo el brazo vino en el primer y segundo encore, donde aparecieron los tan preciados y peculiares covers que a lo largo de treinta años de carrera, este trío se ha encargado de curar meticulosamente y seleccionar. Se dejaron escuchar  “Come On Up” de The Rascals, “Accident” de The Electric Eeels, “Tried So Hard” de Gene Clark, “By The Time It Gets Dark” de Sandy Denny, y “Someone’s In Love” de Sun Ra, esta última encargada de cerrar la majestuosa noche en que el trío de pie, frente al quorum, no usó más que una guitarra acústica y tres voces para despedirse como uno solo, como banda de bodas, como un pedazo de historia en la música y como una bella voz que da las gracias por estar presentes y poner atención. La historia de Yo La Tengo

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Cynthia
Flores @cherryflores_

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