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My Empty Phantom: Paz y Armonía

My Empty Phantom: Paz y Armonía

Rogelio
Tejadio

10/Nov/2013

Detalles

Cine Tonalá es un espacio que representa contradicción. En la parte del restaurante es común ver a chicos bien vestidos que charlan sobre sus paseos en bicicleta o sobre fiestas pasadas; los hombres abrazan a otros hombres palmeándoles fuertemente la espalda y las mujeres fuman juntas, todos bajo un constante eco de música electrónica glamurosa y fácil.

¿Dónde está la contradicción? Los conciertos que este foro ha ofrecido están muy lejos de ser festivos: no permiten la charla entre los asistentes, no son multitudinarios; son más bien extraños, a veces violentos, y demandan la atención del espectador. Dean Blunt, Arto LindsayGrooms, son algunos de los nombres que han desconcertado al público y My Empty Phantom no fue la excepción.

Ayer, Cine Tonalá dedicó una noche a los sonidos armónicos y sensaciones otoñales, a la melancolía y a las guitarras suaves. Las jornadas fueron iniciadas por Gloom, un dueto de chicos, responsables de muchas de las butacas ocupadas del foro (agradecemos que estuvieran instaladas: estar en el suelo o de pie resulta agotador para la música que el Cine Tonalá suele presentar). Cuando el público comenzó a entrar a la sala, bastantes personas los saludaron con mucha efusión. El asunto es que Gloom no hace música que signifique su nombre (penumbra, tristeza, decaimiento); se quedan en la superficie: son relajación, y a veces, monotonía.

Gloom: una voz masculina que resulta sensiblera por su falta de contundencia o peculiaridades; un par de guitarras que no se atreven ni al virtuosismo ni a la distorsión; canciones decoradas por lugares comunes como sonidos del viento o de gotas de agua. Gloom: teloneros educados que no se demoraron en su acto. Transcurridos 40 minutos, dieron las gracias y entregaron el escenario al estelar.

My Empty Phantom es el proyecto de Jesse Beamen, un amable y jovencísimo texano. Ocupó el escenario, comunicó su emoción por estar en México e inició su corto concierto con "Don’t Chase The Owl". Es probable que la imaginería del post rock ya no pueda ser renovada, pero Jesse Beamen la utiliza con sinceridad: las percusiones emocionantes y casi militares, las atmósferas alargadas… Todos los elementos están ahí, ejecutados con verdadera convicción artística y personal.

Muchos dicen que la tecnología va en detrimento de la técnica, sin saber que para adoptarla se requiere de aprendizaje y dedicación. Jesse Beamen merece el título de one-man-band por la limpieza con la que utiliza el loop. Genera capas de sonido perfectamente sincronizadas que van sobreponiéndose una a la otra hasta formar la canción.

My Empty Phantom tocó en su totalidad el  EP Red Giants y finalizó con la canción homónima, agregándole a su acto una dulce improvisación. Fue un concierto acorde al clima reciente de frío y bufandas. Entre los asistentes al Cine Tonalá podían encontrarse quienes habían cerrado los ojos no en un gesto de felicidad sino de sueño, y quienes habían decidido estar revisando Facebook mientras un sólo joven estaba haciendo música con varios instrumentos.

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Rogelio
Tejadio

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