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MUTEK 2018: Nocturne 1

MUTEK 2018: Nocturne 1

Ernesto
Alquicira Madrazo

David
Barajas

24/Nov/2018

Detalles

Organización

Producción

Ambiente

Lugar

Fábrica

Artista(s)

La institución electrónica.

Tras XV años excediendo las expectativas y límites de lo que la cultura es capaz de comunicar, MUTEK transformó audiencias y las consumió por completo en la selección tan puntual en los actos de Nocturne 1. La curaduría audiovisual es impecable y sus ejecuciones jamás tendrán un hueco en el medio, las piezas interactivas solo hacen más real la sensación de que se produce un espacio único por noche y ambientado por la eterna relación entre tecnología y espacio. La fábrica se mantiene como el descubrimiento y acoplamiento más adecuado a la esencia de MUTEK; un lugar con espacios interminables y estructuras continuas; frío y que solo con dichas cualidades en conjunto, se produce una experiencia en comunidad de tal magnitud. Las instalaciones interactivas, cada vez mejor compuestas, crean una mini-experiencia estética que, al registrarse, innegablemente se asociará dicha estética con el arte de MUTEK; el arte digital.

Las representaciones audiovisuales este año se complementaron por la coordinación lumínica en los escenarios, apoyadas con pantallas y LEDs; Gaspar Peralta utilizó las condiciones de la Sala C, una pequeña atmósfera con helechos reales de fondo y estrobos por doquier, y la contextualizó a su ambient ultra-light con las luces más suaves que se verían en toda la noche; un breve episodio de desconexión a la tranquilidad.

Tanto Smerz como Aurora Halal llevaron al límite su potencia durante sus presentaciones, recordando a la misma de Holly Herndon y Jlin en 2016; donde ambos actos femeninos se elevaron como dos de los más relevantes de dicha edición. Aurora y Nina comparten un lugar ahora en donde ambas voces del techno se han comunicado sin interrupción con la audiencia por completo durante hora y media y han demostrado y confirmado que la voz femenina del techno es imperdible. Smerz aprovechó su comunicación con el público mediante su música y crearon un show único de alta calidad; las voces más exactas para acompañar las producciones impecables. Amnesia Scanner desde la Sala B nos introdujo a un plano de ciencia ficción guiado por sus cambios de género y mixes perfectos de glitchy bass, sin perder la atención del público ni por un segundo; más bien parecían hackers atacando la mente de todos, recordando que aún eso tiene una cierta belleza en el contexto digital.

Las presentaciones previas a las 12 de la noche hacían sentir la especialización que MUTEK ha adquirido para desarrollar un festival con calidad al máximo. Con la presentación de Apparat, MUTEK elevó innegablemente la barra en las sensaciones que un acto había impregnado en un público; al mismo nivel de Marcel Dettmann y la visible felicidad que sintió representada en acercarse y saludar al público al concluir su set. Dos actos donde el público y el autor se sintieron en sincronía al 100% durante toda la presentación. Apparat es un experto en el posicionamiento de beats durante una presentación en vivo, más a la hora de convertiros al dance. Concluyó su presentación con “A New Error” de Moderat y así registró el momento de comunión autor-espectador más fuerte que he sentido durante los últimos cinco años del festival. Marcel es un maldito titán del techno y no hay ni habrá nada como él; cuando se sintió el agradecimiento que tuvo la audiencia, solo se volvió más increíble. Realmente hablar de Marcel es identificar la intelectualidad que la música puede desarrollar en un individuo con tanta experiencia; su set fue magistral y sin un solo segundo de desconexión; controló a la audiencia como un líder y la sensación del espacio-público cada vez se sentía más adecuada. Ninguna de los escenarios estuvo saturada jamás y esos aspectos solo hacen que la experiencia se vuelva aún más alta en la escala.

Por último, el acto que cerró la Sala c, aquella pequeña habitación donde antes había algo tranquilo y ambient; ahora se transformó en una capilla del noise donde Prurient asaltó la paciencia y retó a la audiencia a una experiencia muy difícil de digerir sin previo aviso. De cualquier forma, cuando lograbas conectar con la presencia del noise como un espacio también, se revelaba la excelencia detrás de todas las capas de sonidos. Prurient definitivamente es un acto que MUTEK debe registrar como otra producción magnífica de un espacio audiovisual y una experiencia como audiencia retadora y completamente satisfactoria.

 

 

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