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El gran circo musical del Festival Balagan Balkan

El gran circo musical del Festival Balagan Balkan

Yunuén
Velázquez @yuvient

16/Abr/2013

Detalles

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El Plaza Condesa se convirtió en un lugar lleno de color para la segunda edición del Festival Balagan Balkan, que propuso una noche de acrobacias circenses con música balcánica, sefardí, gitana, judía y klezmer que retó hasta al más tranquilo a bailar como si no hubiera un mañana.

El espectáculo inició con la aparición de dosko De Mente y sus actos de clown, malabarismo, danza aérea y trapecios, acompañados por Disco Balkan que con su fusión de música tradicional del Este de Europa con ritmos electrónicos, divirtió a todos lo artistas que funcionaron a lo largo de la noche como maestros de ceremonias: Cirs presentes.

La primera banda en aparecer fue DeLeon, quienes fusionan la música sefardí con rock. Su repertorio contó con canciones como "Yodukha Rayonai", "Bre Sarika", "Barminan" y "La muerte chiquita", siendo ésta la más coreada, y aunque el grupo aún no está tan establecido en la escena mexicana,  esto no fue un obstáculo para que el público se animara a bailar y aplaudir al ritmo de sus canciones.

Con su propuesta de klezmer, jazz y rock, llegó Klezmerson, que abrieron con "Tartar Tantz", canción que provocó brincos alocados entre la audiencia. Siguió el show y mitad de la tocada, la euforia constante que se había vivido desde que comenzó el festival fue bajando poco a poco. La gente se veía cansada pero no dejó de disfrutar la música. Los gritos volvieron cuando cerraron con "Lieberman Funky  Freylekhs y "Katarinke".

Algunos problemas de ajustes de sonido y un público con más ganas de seguir la fiesta dieron la bienvenida a Golem, quienes se veían felices y listos para mostrar lo que traían preparado desde Nueva York; iniciaron con "Odessa", canción que hizo estallar el lugar y dejó claro que con su estilo gypsy punk, el quedarse quietos está prohibido. "Vodka Is Poison" y el potente cierre con "Rumenye" son algunas de las canciones que formaron parte de un setlist que no dejó que la energía de las personas bajara: algunos se abrazaban para formar círculos, uno que otro slam y muchos levantaban sus bebidas como piratas brindando por un gran tesoro.

Narices rojas en los asistentes dan la bienvenida al último acto de la noche: Triciclo Circus Band, quienes con Oaxaca atraviesan por el público hasta llegar al escenario. Ya arriba, ofrecen un show lleno de diversión, felicidad y teatralidad mientras muestran su gran talento musical con "Excusez Moi", "Amanece", "Polka" y "No corro, no grito, no empujo"; la gente canta, se abraza, se toman de la mano aunque no se conozcan y bailan el slam duranguense.

Después de casi cuatro horas, la noche parecía estar acabando, pero para una gran fiesta debe haber un gran final, así que todos, desde los organizadores hasta los grupos que formaron parte del cartel de este año y del pasado, subieron al escenario para cerrar con su versión de "Kalashnikov", lo que desató la locura restante de los presentes.

Así, con El Plaza Condesa casi lleno, el Festival Balagan Balkan (que basó su nombre en que ‘balagan’ es “circo” en ruso), en español terminó tomando el significado de “gran desmadre”.

REDACCIÓN:

Lizz
Espinoza

FOTO:

Yunuén
Velázquez @yuvient

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