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Winter Beach 2015

Carolina
De Luna Franco

08/Dic/2015

Heineken Winter Beach: lluvia, arena y mar.

Hace muchos años —cuando al decir su nombre pensábamos en un hombre guapo y exitoso y no en un papa-lord en decadencia—, Luis Miguel convirtió “Sol, arena y mar” en uno de sus grandes éxitos, así como en uno de los himnos de los mexicanos que acudían a alguna playa. Esas tres mismas palabras que dan título a su canción fueron la principal premisa de Heineken Winter Beach, un evento que se lleva a cabo en la paradisiaca Riviera Maya y que en esta edición cumple su primera década de vida.

El primer día de actividades del festival playero incluyó una pool party en el Hotel Hard Rock Riviera Maya. Sin embargo, quizá porque era jueves y muchos tenían que trabajar o porque este mismo fin de semana la oferta festivalera era muy amplia (Trópico se desarrollaba a la par en Acapulco), la cantidad de asistentes fue mínima y muchos de ellos eran de una edad bastante avanzada (huéspedes del hotel). Sin embargo, en la tarde comenzó a llenarse un poco más, y lo que la fiesta careció en visitantes lo compensó con su escenario: el maravilloso mar azul turquesa, donde entre chelas, arena y modelos argentinas en traje de baño, los asistentes bailaron a los ritmos propuestos por el DJ en turno; tocaron Johny Leal, Omar Tapia y German Wagener. Ese día la música no fue particularmente memorable y entre los asistentes destacaron actores como Eréndira Ibarra de la serie Sense 8.

Para el viernes la cosa prometía estar mejor. Las actividades comenzaron con una pool party en el rooftop del hotel Lat20, antes conocido como Cacao. El lugar es un hotel boutique muy bonito pero el evento por poco se cancela, pues a la hora que supuestamente daba inició comenzó a llover bastante fuerte. El aguacero se prolongó por 40 minutos, por lo que los organizadores ya estaban desmontando el evento cuando sucedió el milagro y salió el sol.

Mientras el sol seguía amenazando con desaparecer, melómanos, edecanes argentinos, socialités y celebridades de Televisa como Sebastián Zurita, bailaban y bebían al ritmo de las propuestas de Omar Tapia, Johny Leal, German Wagener, Man Power y Rebolledo, que demostró por qué era el plato fuerte de la noche; por mucho fue el que mejor ambiente creó.

Una vez terminada la pool party, los asistentes se retiraron a descansar a sus respectivos hoteles, pues todavía faltaba un evento nocturno en el Canibal Royal, que es una especie de bar con club de playa; algo así como un Mamitas versión miniatura. Ese evento, a diferencia de los previos, contó con asistentes más variados, o sea que en lugar de puro mirrey también había hippies y hipsters.

El lineup estuvo conformado por Damian Uzabiaga, Moullinex y Rebolledo. El primero lo hizo bien pero tuvo la desventaja de que apenas estaba llegando la gente, mientras que con el portugués la fiesta ya estaba con todo. Uno de sus grandes momentos fue cuando invocó al Dios Lou Reed a través de un sampleo de “Take a Walk on the Wild Side”. En cambio, Rebolledo fue bastante más atascado y puso música menos easy going pero igual perfecta para la hora que le tocaba.

Llegó el sábado y con ello el tercer día de actividades de Heineken Winter Beach en la Riviera Maya. Para este día la cita era en Playa Mamitas, un lugar que con el paso de los años se ha vuelto de culto para todo quien visita Playa del Carmen. Es el lugar perfecto para “ver y ser visto”, o sea un club de playa con albercas, camas y demás amenidades. Ya que Winter Beach fue concebido como un “festival boutique”, rentar una cama dentro del evento exigía un consumo mínimo de 8 000 pesos, o sea que aunque en el interior la vibra no era para nada mamona, sí es un festival un tanto elitista por naturaleza.

Oficialmente el evento arrancó al mediodía, pero quienes llegamos a esa hora prácticamente llegamos a barrer, lo cual no resulta un problema cuando tienes como escenario el hermosísimo mar turquesa de Playa. Seguramente el retraso de los asistentes se debió a que mucha gente seguía cruda del fiestón del día anterior en el Canibal Royal, en el cual mezclaron talentos como Rebolledo.

En cuanto a los asistentes, obviamente la mayoría vestían trajes de baño, vestidos vaporosos, diminutos shorts y bermudas. Por su parte, los modelos y edecanes —en su mayoría sudamericanos— nos regalaban un taco de ojo con sus cuerpos perfectos y sugerentes trajes de baño. Mucha gente portaba sombreros de palma, gorras y lentes iguales, ya que varios de los patrocinadores regalaban distintos accesorios con sus logotipos.

A comparación de los otros días, el sábado prometía una jornada bastante más larga (12 horas de música), pues el cartel estaba integrado por Natural Flow, Future Feelings, Thomass Jackson, Man Power —que había tocado un día antes en la pool party de Lat20, Justus Köhncke, Slow Hands, Moullinex —que tocó la noche anterior en el Canibal Royal—, Rayko, Hernan Cattaneo, DJ Harvey y, por supuesto, el esperado DJ set de 2manydjs.  

Sobre las primeras horas no hay mucho que decir. Thomass Jackson tocó un buen set y sampleó a Michael Jackson, pero había tan poca gente que el ambiente fue bastante poco memorable. También destacó la participación de Köhncke y Cattaneo. Luego, como a las 4:00 p.m. comenzó a llover, pero por suerte fue una lluvia corta que permitió que luego de unos minutos todos volviéramos a disfrutar de la playa.

La moda también estuvo presente, pues si bien el día anterior había habido una especie de minidesfile de moda a cargo del diseñador tapatío Benito Santos, el sábado Zingara presentó algunos de sus trajes de baño.

Sin embargo, el highlight de la noche fue por mucho el DJ set de los headliners, que aparecieron alrededor de las 11:00 p.m. para adueñarse del escenario. El set de 2manydjs tuvo un gran recibimiento y fue por mucho lo mejor del festival. El grupo belga hizo sonar temas como "Giorgio by Moroder" de Daft Punk, la noventerísima "Pump Up The Jam", “Relax” (original de Frankie Goes to Hollywood), “Sweet Dreams” y “Kids” de MGMT. Una vez que acabaron, la gente abandonó Playa Mamitas para ir a la Santanera, el antro donde se llevó a cabo el afterparty oficial del festival,el cual nos dejó con ganas de volver en 2016.

REDACCIÓN:

Cris
Winters

FOTO:

Carolina
De Luna Franco

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