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Los Viejos y la escena independiente brasileña: Tejiendo conexiones

Los Viejos y la escena independiente brasileña: Tejiendo conexiones

15/Oct/2013

Jordi Alacont (que en ese momento era Jacobo) sujetó la bandera de México desde arriba del escenario y declaró: “México y Brasil, hermanos”, momentos antes de que Eustaquio (Leo Padua) empezara a marcar el ritmo del siguiente mosh pit, evidencia de que el público estaba de total acuerdo.

Era domingo en el Parque Vitoria Regia, en Bauru, ciudad en el estado de Sao Paulo; el quinto concierto de Los Viejos en Brasil, donde fueron una de las atracciones principales en el festival Canja. “Calculamos que más de 4 mil personas asistieron”, nos platicó emocionado Artur Faleiros, organizador del festival, al día siguiente.

Una semana antes en São Carlos, Los Viejos  garantizaron el ruído a todos los que decidieron quedarse para el after de la séptima edición del Contato, festival que, así como el Canja, forma parte de una gran organización independiente: la Red Brasil de Festivales

Mientras Jacobo y Eustaquio repartían autógrafos, Gabriel Ruiz, gestor de la Red Brasil de Festivales, nos explicó mejor: “La red surgió en 2012 en un contexto donde había una nueva ‘cosecha” de productores y colectivos en Brasil haciendo festivales anuales que, de cierta forma, eran parecidos y necesitaban una integración”. Son 130 festivales por año, cerca de 30 giras, más de 1000 personas trabajando en su producción y un público de más de 400 mil personas.

Platicamos también con el director general del Festival Contato, Ricardo Rodrigues. Él considera que el trabajo de la Red Brasil de Festivales fortalece la conexión y circulación de la producción artística independiente. “Cada festival es un gran catalizador redes locales, y así logra conectarse con las redes regionales y nacionales”, relató.

¿Traer a bandas extranjeras como Los Viejos e insertarlos en esa red? ¡Todos ganan! “Ellos oxigenan creativamente el escenario nacional, dejando frutos tanto para el público como para los demás artistas”, opinó Ricardo.

En una de las varias noches de chistes, clases de español/portugués y pláticas, los chicos de la Casa Fora do Eixo, colectivo que hospedó a Los Viejos y viabilizó muchos de los conciertos de su Infecção Tour, llegaron a la conclusión de que la actitud de los músicos casó perfectamente con el ideal colectivista que difunde esa organización de productores. “Está bien padre que Leo y Jordi siempre divulgan sus compas de la escena mexicana, usando playeras en los conciertos y distribuyendo stickers de las bandas”, comentaron.

Aparte de las tocadas en el Festival Contato y Festival Canja, el punk crudo y ruidoso de Los Viejos hizo bailar a los brasileños en otras seis ciudades del estado de São Paulo (incluyendo la capital) y dos en Paraná. ¿Un resumen? “¡Muito panky rocky!”, gritan Leo y Jordi en perfecto portugués.

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