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Memorias de Manhattan con Diane Keaton y Morgan Freeman

Memorias de Manhattan con Diane Keaton y Morgan Freeman

Pasado y porvenir en Memorias de Manhattan

Ruth y Alex son una pareja interracial que llevan más de cuarenta años de feliz matrimonio viviendo en un departamento en Brooklyn. Sin embargo, han tomado la decisión de mudarse debido principalmente a que diariamente se ven obligados a subir varios pisos por las escaleras ya que su edificio no tiene elevador, y al ser ellos personas de edad avanzada, temen que eso se pueda volverse un riesgo para su salud en un futuro próximo. Así, deciden vender su apartamento y dejan que su sobrina Lilly (que se dedica a los bienes raíces) sea la encargada de concretar la venta.

Lilly organiza todo un desfile de potenciales compradores (unos simpáticos, otros extravagantes, otros más muy snobs y también algunos de plano deleznables) que visitan el apartamento, invadiendo a todas horas la intimidad de Ruth y Alex. Mientras tanto, este último comienza a recordar muchos de los momentos felices que él y su esposa vivieron en ese lugar, y empieza a cuestionarse si vender la propiedad es en realidad una buena idea.

Al mismo tiempo que el matrimonio intenta vender su departamento, se suscitan varios eventos: su perro enferma de gravedad y tiene que ser intervenido, ocurre un accidente en el puente Williamsburg (cercano a donde viven) que da como resultado la cacería de un joven sospechoso de terrorismo, y las obras de Alex (quien se dedica a la pintura), son desestimadas para ser comercializadas, argumentando que en ese momento no existen quienes puedan interesarse en adquirirlas. Estos sucesos tienen un efecto particular en la paraje, y los hace reflexionar sobre lo que quieren hacer, llevándolos a tomar varias decisiones importantes sobre su departamento, su futuro… y sus vidas.

Memorias de Manhattan se suma a la lista de filmes que se han rodado en años recientes, y que se preocupan o por lo menos nos hablan sobre las diversas problemáticas a las que las personas mayores se enfrentan. En este caso, se trata de una pareja que se cuestiona si ha llegado el momento de dejar que otros decidan lo que es mejor para ellos, si es momento de hacerse a un lado y dejar que otros puedan gozar de la vida y felicidad que ellos disfrutaron por años. O si por el contrario, si vale la pena que sigan enfrentándose a los retos cotidianos por su cuenta, como lo han venido haciendo hasta ahora, viviendo día por día.

Basada en la novela Heroic Measures de Jill Ciment y dirigida por Richard Loncraine (Ricardo III, Wimbledon), la película es un agradable drama cómico que debe gran parte de su encanto al trabajo de sus intérpretes principales, y que esboza un par de apuntes interesantes sobre los retos que afrontan los adultos mayores en el seno de la sociedad actual que vive a un vertiginoso e imparable ritmo.

Memorias de Manhattan 3

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