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Manto Acuífero

Manto Acuífero

28/Sep/2015

Manto Acuífero, de Michael Rowe, es cine hecho en México.

Canana ha entendido que las historias contemplativas de bajo presupuesto son un excelente negocio, pues cuestan pocos recursos y tras ganar en festivales alrededor del mundo pueden venderse a distribuidoras a nivel global. Dentro de esta contexto cabe Manto Acuífero, el segundo largometraje de Michael Rowe, el cual es producido precisamente por la productora de Gael García, CANANA.

La cinta es sencilla en cuanto a recursos técnicos y trata sobre Caro, una niña de 8 años que se muda con su madre y su padrastro, Felipe, a una nueva ciudad. A través de su ternura descubrimos su mundo interno y atestiguamos dos puntos de vista opuestos: el de la madre empeñada en reconstruir su vida y el de su hija, forzada a aceptar un nuevo padre, una nueva escuela, la ausencia de su verdadero papá y de la realidad, de la cual escapa a través de un pozo en su jardín.

De la cinta resultan  particularmente interesantes los encuadres, diseñados para anular a los adultos y dar protagonismo a la niña. Son las mismas tomas las que impiden que los diálogos sean molestos por expositivos y en cambio nos ayuden a sentirnos intrusos en un mundo de adultos y a que como Caro, descubramos la realidad a través de conversaciones ajenas.

Otro valor de la cinta es el diseño de producción de Eugenio Caballero, que a través de sutilezas muestra el paso del tiempo en un hogar en construcción. La falta de musicalización también es un acierto que corona este retrato de la cotidianeidad de tantas familias fragmentadas que hoy son la mayoría. Sin embargo, el gran valor de la película es el guión que en su sencillez no se olvida de la complejidad de los niños, seres subestimados por los adultos. Y es que Caro es un personaje con muchas capas, las cuales Rowe desenmaraña en cada escena a través de un estilo que más que mostrar sugiere, y evita ser explícito en cuanto a escenas de sexo y violencia. Su cine no grita, susurra, y quizá ese sea el defecto que le encuentren los asiduos al cine comercial.

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