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black midi — Schlagenheim

9

black midi
Schlagenheim

Rough Trade Records / 2019

Artista(s)

black midi

Una hipnosis tan caótica y cautivante que no quieres despertar.

El rock está durmiendo, dicen algunos. Otros afirman que algo se está cocinando desde las entrañas del género. Unos más están convencidos que una nueva propuesta musical salvará al rock de su coma. Todos tenemos la esperanza de que vuelva más fuerte que nunca.

Schlagenheim de black midi alimenta nuestras ilusiones con un caos tan hipnótico como revelador: el rock tiene a la experimentación de su lado.

El debut de esta banda londinense abre mostrando todas sus cartas. No hay engaños, ni vueltas de tuerca. Un riff poderoso despierta todos tus sentidos, mientras que la voz de Geordie Greep se coloca como una de las más peculiares de la actualidad. “953” es el nombre de este primer track que nos avienta directamente al caos, con algunas pinceladas melódicas que no permiten que sea un ruido descontrolado.

“Speedway” inicia mucho más tímida, pero no menos efectiva. La batería de Morgan Simpson empieza a ser factor. Sutil y refrescantemente precisa. En “Reggae”, la voz de Greep vuelve a ser protagonista llevando la batuta, pero las guitarras empiezan a meterse poco a poco mientras el ritmo va acelerando, convirtiéndose en el soundtrack de una tétrica narración.

“Near DT, MI” lleva la misma línea, en su mayoría altisonante con algunos momentos reservados, como un fuerte viento que azota tu cara: no puedes controlarlo, es demasiado, pero no quieres quitarte. Sientes el caos, la agresividad, y empieza a volverse adictiva.

“Western” parte el álbum, no solo en tiempo o en canciones, sino también en el ritmo. Nuestro recorrido sónico tiene un descanso por un momento, con una voz más melosa, algo mucho más esotérico e incluso hasta setentero. Ocho minutos que son todo un viaje por las diferentes caras de black midi y su experimentación. Cada instrumento tiene su momento revelando lo que posiblemente venga en el futuro para la banda.

“Of Schlagenheim” es probablemente la más experimental. Nos lleva a un ambiente etéreo para golpearnos con un bajo espectacular. “bmbmbm” puede recordar un poco los riffs de Liars. La voz de Greep se mantiene agresiva y desesperada, misma fórmula utilizada en “Years Ago”.

“Ducter” cierra el material dejando en nuestra memoria todo lo que black midi puede hacer: un caos delirante sorpresivamente cautivador.

Si bien, no podemos considerarlo un disco redondo, el álbum en su totalidad abre una puerta a la experimentación bien encauzada, sin necesidad de jugar con sonidos en tendencia, ni apelar a la nostalgia, ni realizar colaboraciones eclécticas. El rock es simple, su experimentación también debería de serlo.

black midi no solo nos da un álbum, nos da la inquietud de querer saber cómo nos sorprenderá el futuro. Se está cocinando, el rock se está preparando no solo para volver más fuerte, sino para pegar dos veces.