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Twenty One Pilots - Blurryface

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Twenty One Pilots - Blurryface
Twenty One Pilots - Blurryface

Fueled By Ramen / 2015

Artista(s)

Twenty One Pilots

Un buque de guerra adornado con flores en lo nuevo de Twenty One Pilots.

Dentro de la monotonía de los géneros musicales populares y alternativos, emerge Twenty One Pilots, que a lo largo de 6 años ha sabido expresar los más fuertes pesares de la mente en rimas y melodías. Sin darle tanta importancia a qué tipo de música tocan, su fuerte es la catarsis que provocan las letras, que en sus discos anteriores está presente más que en Blurryface, su cuarta producción, y que mantiene vivo al grupo de fans más dedicados: el “Skeleton Clique”.

Heavydirtysoul” es enérgica desde el principio, desenvuelve un rap más veloz, muestra el cambio que se ha hecho en el sonido con un coro enganchador que pregunta si alguien puede salvar su mente pesada y sucia de él mismo. “Stressed Out”: rap, problemas y Tyler Joseph usando gorritos de nuevo en el video. Lírica profunda y acorde a nuestras vidas: “se ríen en nuestra cara diciendo ‘despierta, necesitas conseguir dinero’”, oscura y desalentadora, se desvanece al llegar “Ride” que con toques de reggae cumple la función de una pausa entre la seriedad.

“Tear In My Heart” está llena de alegría y de… ¿amor? La boda del frontman influyó, pues nunca había escrito una canción inspirado por la fuente de ideas de gran porcentaje en el mundo de la música. Junto con “Not Today” y “Hometown”, tiene pop inyectado por vía intravenosa. Aunque no por eso las letras son más felices.

“Lane Boy” es una mezcla de talento de principio a fin. Un inicio poderoso, “olvida la cordura, olvida el salario, olvida la vanidad, mi moralidad… No confíes en una persona perfecta, no confíes en una canción sin defectos”. Con solos de percusión a cargo de Joshua Dun, es algo aparte, y probablemente la cima del disco completo.

“The Judge” y “We Don’t Believe What’s On TV” brindan calma a pesar de su vigor. Un ukulele, una batería y la voz de Joseph, invitan a quien las escucha a no dejar de cantarlas nunca. Esa es la sensación que recorre todo el cuerpo mientras suena cada acorde. La última es “Goner”, escrita hace 3 años, es un espejismo del primer álbum; el piano que penetra en lo más profundo del corazón, letras tajantes que expresan falta de compañía, y la voz nerviosa de Tyler que llega a los gritos.

El disco experimenta con ritmos distintos, pero nunca deja de lado ese cuestionamiento existencial, y lo demuestra cuando entra “blurryface”, un personaje creado por ellos mismos para representar sus inseguridades individuales, que ahora comparten con el mundo.

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