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Tennis — Swimmer

7

Tennis
Swimmer

Mutually Detrimental / 2020

Artista(s)

Tennis

18/Mar/2020

Tennis nos sumerge en dream pop tropical en Swimmer.

Las relaciones son difíciles y lo deben ser aún más si la pareja hace música juntos, en un proyecto en el que son los únicos miembros de la banda. A pesar de las dificultades, el matrimonio detrás de Tennis, regresa con Swimmer, su quinto álbum. Aplican la misma fórmula que en algunos de sus trabajos pasados: se van de viaje por el mar durante meses para encontrar inspiración, regresan al estudio, escriben letras sobre su viaje, cosas personales y su relación, lo musicalizan y listo, solo que esta vez intentaron dar expandir sus límites,

Alaina Moore y Patrick Reily son como esa pareja que hace las cosas bien. Ellos encontraron una relación musical interesante. Como en sus trabajos pasados, la bella voz de Moore se complementa con la instrumentación de Reily para darnos nueve tracks que desarrollan melosas secuencias de sintetizadores, hipnóticas progresiones de guitarra y un trabajo vocal con filtros dream pop. Además hay nuevos elementos: sus letras abarcan más temas; experimentan con cambios de tempo y sonidos inspirados en temas tropicales.

Swimmer trae la misma vibra romántica retro y melosa que los ha caracterizado a lo largo de su carrera, solo que ahora se nota que quisieron superarse al explorar nuevos campos sonoros y líricos. El inicio y final, no tienen algo que no les hayamos escuchado antes. "I’ll Haunt", "Need Your Love", "How To Forgive" son buenas canciones con onda retro y nos plantean una temática dream pop, pero, después, da la impresión de un intento de álbum conceptual: en Swimmer, "Tender As A Tomb" y "Echoes", por ejemplo, crean una atmósfera marina y tropical, inspirada en sus largos y solitarios viajes por el océano, con guitarras con sonido cristalino, melodías de guitarra percusivas a dos o tres cuerdas, slides con reverberación y delay; pero, después, se olvidan de esto, lo cual es una lástima, porque es nuevo para ellos y es una oportunidad perdida que solo sean un puñado de canciones.

Esta parte “nueva” es lo que termina por jugar en su contra. En general, Swimmer es genial; los arreglos, placenteros de escuchar; la atmósfera te invita a relajarte; la mayor parte del tiempo, mantienen una misma línea de música y tempo; pero son esas partes tropicales y marítimas las que llaman la atención inmediatamente y traen un elemento diferente, pero no inicia ni termina así. Experimentar es una gran señal de madurez y capacidad musical, pero se quedó a medias. El que no haya sido un álbum enteramente conceptual es una lástima. Les quedaba genial esa mezcla de dream pop tropical.

Los 31 minutos que dura Swimmer tiene altas y bajas. La principal queja no es lo que este álbum es, sino lo que pudo haber sido. Es admirable que sigan fieles a lo que son después de 10 años, pero, como a muchas bandas, les va a pasar factura si no hay más novedades en su propuesta.

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