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Que no pare la fiesta, Matt & Kim

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Que no pare la fiesta, Matt & Kim
Que no pare la fiesta, Matt & Kim

Harvest Records / 2015

Artista(s)

Matt & Kim

El dúo neoyorquino que a lo largo de los años nos ha regalado cortes para sacar nuestros mejores pasos en la pista de baile, y en vivo son muy divertidos, después de tres años se pone de nuevo en el mapa con New Glow.

Matt

Matt & Kim a lo largo de su discografía ha encontrado una personalidad difícil de traicionar, ha conseguido sus fans con base en música sencilla que ofrece fiesta y buena vibra, letras sin complicaciones y una química muy fuerte entre sus integrantes.

Para esta placa todo eso se mantiene, el cóctel de géneros es prácticamente el mismo que en sus discos anteriores – más una ola de EDM (que parece interminable)- no dan el bandazo en su sonido, al contrario, logran enriquecerlo un poco; es la voz de Matt, acompañada de secuencias y baterías ponchadas.

Ve nuestra plática con Matt & Kim en #Bckstg

A comparación de su referente más reciente, Lightning; New Glow da la impresión de ser más potente, pistas como “Get It” o “Hoodie On” ayudan a dar esa sensación, posiblemente por su coqueteo con el trap y unos bajos fuertes; sin embargo no logra mantenerla y los recursos del dance son los que predominan.

“Hey now” es la canción que abre el disco, es el sencillo y es en sí un resumen del álbum, logra explorar la mayoría de las sensaciones y sonidos que se encuentran en él. La banda ha crecido en Nueva York y refleja un sentido de identidad en “Can you blame me”, tal vez sea el track que exprese todo el amor por la ciudad y lo vivido en ella, Gave the finger to our city with a kiss, reza la canción.

Desfilan canciones como “Killin’ me” o “World is ending” donde para los menos pacientes el disco pasa por turbulencia de monotonía, sin embargo para los aferrados puede resultar un camino cómodo.

El disco cierra hacia abajo, deja de ser bailable para tornarse un poco nostálgico, “I see ya” es la última pista, y es una especie de viaje que explora el lado más personal de la banda, contrastando con el resto de las canciones.

Por su formato, Matt & Kim parece haber llegado a una situación donde sorprender cada vez le costara más trabajo, pero en una década de experiencia se aprenden muchas cosas y no hay que descartar esa posibilidad más adelante.

En general es un disco jovial que representa una pasó más en la cerrara del dúo, son diez canciones que no llegan a los 30 minutos, además de ser un pretexto más para ver bailar de maneras extrañas a Kim.

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