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María Rita: Música teñida de corazón

María Rita: Música teñida de corazón
María Rita: Música teñida de corazón

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Artista(s)

18/Jun/2014

María Rita

Coraçao a Batucar

Universal Music

2014

Para aquellos no familiarizados con la escena musical brasileña, María Rita quizá sea conocida como una de las artistas invitadas a cantar en “Latinoamérica”, canción de Calle 13 en la que también colaboran Totó la Momposina (Colombia), Susana Baca (Perú) y Gustavo Santaolalla (Argentina).

Pero más que eso, María Rita tiene una herencia musical que a muchos les pesaría: es hija de la legendaria cantante brasileña Elis Regina y César Camargo, compositor y pianista. Sin embargo, desde su debut en 2001, ha logrado hacer carrera propia y para muestra están sus ocho Grammys Latinos.

En abril pasado, María Rita lanzó su sexto álbum de estudio titulado Coraçao a Batucar, que en español significa algo así como "tamborileo de corazón".

El material se mantiene fiel a su estilo, lleno de alegría y samba, por un lado, y baladas melancólicas por el otro. Todos los temas son perfectos para que Rita luzca su voz. Las letras mantienen el espíritu festivo, pues aún cuando tocan temas difíciles son optimistas. Ejemplo de ello son frases como: “llevar alegría a mi pueblo, no hay nada que me haga más feliz” o “Dios es tu padre, Dios es tu guía”, y la letra entera de “Nunca Se Diz Nunca”, un himno de melodía juguetona que habla sobre jamás negar un beso y no decir nunca, mucho menos cuando se trata de amor.

La influencia del jazz en María Rita es notoria, aunque no tan evidente como lo fue en temas como “Aprendendo a Jogar”, “Alô, Alô, Marciano” o en general la mayoría de las canciones que conforman Redescobrir, su disco pasado. Comparado con el resto de su obra, Coraçao a Batucar es más cercano a su tercer disco, Samba Meu (2007), que a sus más recientes álbumes.

De las 13 rolas sobresalen “Rumo Ao Infinito”, balada con un lindo piano, “Mainha Me Ensinou”, un dulce tema sobre aprender a ser agradecido, “No Mistério Do Samba” que enciende poco a poco hasta estallar, y “Abre O Peito E Chora”, con su solo de guitarra.

Un poco más cansadas son “Meu Samba Sim Senhor” y “É Corpo, É Alma, É Religião”, que con sus aplausos y percusiones resulta demasiado, pero seguro alguien encontrará una virtud en el hecho que sean sumamente pegajosas,

En conjunto, la calidad del disco es constante y mantiene el mood brasileño, aunque probablemente la mayor joya sea “Vai Meu Samba” tema teñido de dolor que vocalmente es el que más transmite de todo el disco, pues en cada nota plasma la soledad del abandono y convierte el coro en un una mezcla de consuelo y llanto que resulta delicioso.