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King Khan & The Shrines: Crudo, real y lleno de alma

King Khan & The Shrines: Crudo, real y lleno de alma
King Khan & The Shrines: Crudo, real y lleno de alma

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Artista(s)

10/Sep/2013

King Khan & The Shrines

Idle No More

Merge Records

2013

La influencia de la India en Canadá se ha manifestado en muchos ámbitos de la vida en ese país; desde la vestimenta, hasta la gastronomía, y la música no es la excepción. Se tiene conocimiento de un sinnúmero de bandas que cuentan entre sus filas a miembros de ascendencia India, tales como Bedouin Soundclash, Sum 41Billy Talent King Khan and the Shrines; quienes vuelven tras 5 años de ausencia con el disco Idle No More.

Cuando King Khan formó la banda para colocarla en Berlín a finales de 1999, su intención era llevar a Europa un sonido que incorporara más allá del garage y el punk: la vibra del Mardi Gras. En palabras del propio Khan, la sonoridad del proyecto está influenciada por la música Nueva Orleans, pero para este LP decidió tomar el nombre e inspiración de un movimiento de derechos indígenas en Canadá.

Sin haber perdido su particular sonido, la disonancia y estridencia del grupo se hace presente en “Bite Mi Tongue”, “Better Luck Next Time” y “So Wild”. El disco representa una espiritualidad y sonido producto de un colapso personal, ya que después de una serie de pérdidas personales, Arish Ahmad Khan manifestó que la música gospel fue su inspiración primaria, por su temática de lucha y perseverancia.

King Khan & The Shrines incorpora melódicas influencias del jazz y soul en Idle No More con un efecto “wah wah” que se puede reconocer en “Of Madness I Dream” y “Born To Die”; la banda, de forma sutil, logra impregnar cierta crudeza que por momentos nos puede evocar a grupos como The Hellacopters, The Flaming Sideburns e incluso, ¿por qué no?,  The Hives.  

La agrupación es conocida, en gran medida, por sus excéntricos y sudorosos shows, transmitidos perfectamente en este último lanzamiento. Con gritos épicos, característicos del soul, que por momentos parecen emular a una leyenda de éste género como James Brown, las vocales nos hacen sentir cada onza del dolor por la que Khan ha pasado. Un disco crudo, real y lleno de alma.

No es una revista, es un movimiento.