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Jenny Hval – Blood Bitch

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Jenny Hval – Blood Bitch
Jenny Hval – Blood Bitch

Sacred Bones / 2016

Artista(s)

Jenny Hval

Jenny Hval nos secuestra para llevarnos a una perversa y encantadora fábula.

Existe una delgada línea entre ser pretencioso y realmente buscar crear una obra sofisticada –como un diamante  y sus miles de aristas– que se preste a interpretaciones subjetivas. Sin embargo, al igual que la piedra preciosa, es a base de constancia y presión que un artista logra crear un producto tangible y que trasciende la banalidad.

Jenny Hval es una compositora noruega avant- garde que a lo largo de su carrera de más de una década ha creado un aura mística entorno a su música. Aquellos que vimos su cautivamente presentación en el Festival Nrmal de este año, pudimos disfrutar el encanto en su complejidad, logrando tener una experiencia no sólo auditiva sino sensorial.

Blood Bitch es su más reciente producción y aunque el formato de la obra es para escucharse, eso no le quita que nos invite a un pasaje sombrío pero a la vez tierno. Siguiendo su tradición, este material es de nuevo un álbum concepto en donde Hval busca abordar  “la sangre” y todas sus connotaciones en varios tópicos como la vida, el sexo y la muerte. Bajo esta batuta, el disco inicia con una pieza instrumental llamada “Ritual Awakening” sirviendo de iniciación para este viaje.

Female Vampire” es una saturación de voces y armonías que nos arropan y seducen mientras la melodía evoluciona suavemente, marcando el tono experimental de todo el material a continuación. “Conceptual Romance” toma tintes de una balada pop sin dejar la carga surreal, manteniéndose siempre sobria pero sin soltarnos. “The Great Undressing” está elaborada a base de pequeños arpegios creando un entorno de claro oscuros bastantes agradables mientras Hval nos canta al oído; bien vale la pena escucharla varias veces para apreciarla. “Secret Touch” toma aires del new age con un marcado hi-hat y salvajes corrientes de aire que llenan nuestros oídos.

Hay que mencionar que el disco es sumamente corto, además de que prácticamente está compuesto por una estructura de una canción seguida de una pieza meramente instrumental que sirve de interludio. Estas piezas instrumentales, entre las que destaca “The Plague”, son bastante difíciles de seguir y por lo general son un mazacote de sonidos “sin sentido”. Lo mejor es apagar el cerebro y dejarnos llevar.

Blood Bitch es un álbum para escucharlo haciendo solamente eso y no resistirnos a las sensaciones que generará en nosotros: desesperación, soledad, esperanza o tranquilidad. Ahí la maravilla de Hval que por fortuna todavía no pierde.

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