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Luces que no se apagan

Luces que no se apagan
Luces que no se apagan

Matador / Arts & Crafts México / 2014

Artista(s)

Interpol

Los Electric Lady Studios, el legado terrenal y tangible que dejó Jimi Hendrix para la eternidad musical, volvieron a ser el espacio elegido por Interpol para dar forma a su esperado anagrama: El Pintor; y porque el curso de la historia de las bandas a veces lo demanda, debieron reestructurarse tras el adiós de Carlos Dengler.

“All The Rage Back Home”, porque a ciencia cierta no sabemos qué resultó de aquel rompimiento y esta puede ser la salida necesaria: la catarsis de crear, volver a gritar frases para una fémina, algo que sabe hacer muy bien Paul Banks, cuyas armas para lastimar esta vez aparte de su voz también es un bajo.

Después, el Interpol que bien conocemos: Daniel Kessler como responsable de las cuerdas de la guitarra y de este títere que camina lento en una calle vacía; “My Desire” y rumores orquestales de fondo, el deseo por subsistir en la mente de los fans, un tema que fluye y se disipa, la gloria del resurgimiento. “Anywhere” es el ánimo devuelto, las ganas de volver a recorrer el mundo, esas ansias que nunca se fueron, esas letras que siempre denotan.

“Same Town, New Story” es una arritmia de Sam Fogarino; los corazones que necesitan estabilizarse para seguir andando, destellos de las 6 cuerdas de las pesadas guitarras con reverb. “My Blue Supreme” es una súplica y la cambiante voz de Banks, su sello, por lo que se le recuerda y reconoce. “Everything is wrong” y el bajo que nos guía por el laberinto, los ecos que nos asustan, la guitarra constante que marca nuestro paso, y últimamente todo está mal pero esta melodía nos refresca las ideas.

“Breaker 1” es una favorita instantánea de la obra de la banda, la advertencia clara de que están de regreso; las olas que intentan romper el dique para ahogarnos, que todo sea arrastrado a nuevos lares y resurja en nuevas posiciones. “Ancient Ways” y el sonido de los viejos tiempos, ese que Interpol se niega a enterrar en busca de nuevas tendencias creativas; su sonido único, el que no decepciona a los fans y gana nuevos adeptos.

“Tidal Wave” nos recuerda a aquellos primeros tiempos, donde la ternura de una ciudad se convirtió en maldad, pero el sentido de innovar permanece con los coros siempre atormentados y las melodías en constante metamorfosis. “Twice as Hard” ha sido el esfuerzo de trío por permanecer en este difícil panorama musical, en el que las estrellas fugaces deslumbran por un rato y al final las que quedan son las más lejanas, las que son puntos sobre nuestras cabezas que no pierden su permanencia, aquellas que siguen brillando después de la medianoche.

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