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Deerhoof – The Magic

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Deerhoof – The Magic
Deerhoof – The Magic

Polyvinil Records / 2016

Artista(s)

Deerhoof

18/Jul/2016

Magia en siete días cortesía de Deerhoof.

Tras el lanzamiento hace unos meses de Baltier/Saunier, un disco orquestal en conjunto con Ensamble dal Niente y el compositor de música contemporánea Marcos Balter, Deerhoof saca al mercado The Magic, un álbum que retoma el sonido que la banda ha forjado durante más de dos décadas.

Deerhoof es un ejemplo de experimentación y espontaneidad. Este material fue escrito en tan solo tres semanas, incluyendo las tres canciones que forman parte de la serie Vinyl. Esto es impresionante si se tiene en cuenta la complejidad de cada una de las composiciones. Empezando por “The Devil and His Anarchic Retinue”, el primer track del disco, una canción al estilo rapsodia en el que exploran prácticamente todos los lados del grupo: el experimental, el alternativo, el punk rocker, todo esto adornado por la voz de Satomi Matsuzaki que hace que se recuerde a The Sparks. Mismo caso con “Kafe Manía!”.

El lado punk rocker se ve mejor reflejado en “This Ain’t No Life to Me”, en donde la voz es interpretada por el guitarrista Ed Rodriguez y que recuerda bastante al sonido garage de principios de los 70. Mientras que en “Life is Suffering”, las voces de Satomi y el baterista Sagnier logran un juego vocal que remonta a los años 60.

“Model Behavior” es la parte más experimental del disco. Con una base funk, la canción, que dura apenas dos minutos y medio, brinda un viaje musical gracias al juego de la guitarra y el caminado del bajo, sumados a la monótona voz de Satomi.

El poder regresa con “Dispossessor”, track que además es mucho más amigable que el resto, sin tanto experimento. La simpleza no dura ya que, en “I Don’t Want to Set the World on Fire” regresa a un sonido más progresivo.

El resto del disco es todo un viaje musical por distintas caras del rock. En “Debut” regresan al funk, mientras que en “Acceptance Speach”, exploran un lado más pop y en “Plastic Thrills” combinan el new wave con una guitarra al estilo blues. Lo increíble es que ninguno de estos estilos suenan contradictorios entre sí, todas las canciones hacen sentido entre sí.

The Magic cierra con “Nurse”, un final explosivo, donde de nuevo los integrantes se lucen en dos minutos de lo que parece ser una improvisación organizada.

Deerhoof existe desde 1994 y suena fresco, como si fueran unos adolescentes. En The Magic lograron precisamente eso, magia, porque un disco tan complejo, escrito en tan solo siete días, no puede ser explicado de otra manera.

No es una revista, es un movimiento.