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Daughters — You Won't Get What You Want

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Daughters
You Won't Get What You Want

Ipecac Recordings / 2018

Artista(s)

Daughters

Daughters del grind al noise dos vueltas y de regreso.

¿Como se logra la evolución o la temida maduración musical cuando fuiste un vocalista adolescente de grind y posteriormente quieres seguir proyectando fuerza y determinación al momento de componer, pero ahora quieres que la gente entienda lo que cantas, además de que te das cuenta de que no lo haces nada mal? La respuesta es Daughters.

Alexis Marshall vocalista y mente maestra de esta banda quien, de gritos adolescentes y enfurecidos, pasó a mantener la energía del rock pero ahora utilizando el noise como vehículo, nos entrega este nuevo trabajo de esta banda que no es nueva, ni mucho menos su material es escaso debido a ocho largos años de inactividad, que finalizó hace un par de semanas con el lanzamiento de You Won't Get What You Want, el cual en las tiendas de discos podría estar en los anaqueles (si es que todavía existen los anaqueles o las tiendas de discos) bajo las etiquetas de noise, math rock, alternativo, art rock o progresivo sin ningún problema y perteneciendo a cualquiera de las cinco.

Daughters nunca ha sido una banda convencional, ni siquiera cuenta con un sitio web oficial, aunque puedes encontrar toda la información necesaria en su sitio de bandcamp. Este halo punk: do it yourself se ve transmitido a sus composiciones, son una especie de mantra punk. Canciones de más de siete minutos que podrían pasar como repetitivas progresiones de unos cuantos acordes tocadas una y otra vez, mientras Alexis Marshal lee poesía corrosiva con un aire de valemadrismo, pero que resulta ser estimulante y soberbio.

Contrario a lo que pudiera parecer –debido a que quien esto escribe abusa del término noise dentro de esta reseña– no todo en You Won't Get What You Want son guitarras punk haciendo noise de siete minutos, el trabajo el trabajo de Samuel M. Walker en el bajo es algo digno de mencionarse ya que –sin ser un virtuoso del instrumento– sabe darle vida a las canciones, ya sea con un bajo metido en un compresor enorme o desafiando a los oídos conservadores con un overdrive tremendo. Cabe también mencionar el bello trabajo de algunos pianos y sintetizadores dentro del álbum, tal es el caso de “Satan In The Wait” donde en medio de esa melodía de tintes hardcore, aparece de la nada un piano que no pareciera pertenecer al tema hasta que lo escuchas un par de veces más y te das cuenta que estás equivocado y más bien la canción no podría existir sin ese elemento.

You Won't Get What You Want suena a sudor, a tocadas de punk en cuarto pequeños y no ventilados, a playeras sucias, amplificadores de 30 watts a todo volumen, pero cuando estás en lo más alto del trance y de empujarte con tus amigos dentro del slam, alguien te arroja un cubetazo de agua fría que –contrario a molestarte– te relaja los músculos para prepararte, porque lo que sigue podría ser más duro aún.

You Won't Get What You Want no es un disco para todos, pero debería serlo.

No es una revista, es un movimiento.