49881
Damon Albarn: Robots que pueden amar

Damon Albarn: Robots que pueden amar
Damon Albarn: Robots que pueden amar

/

Artista(s)

09/Jun/2014

Damon Albarn

Everyday Robots

Parlophone

2014

Hay que voltear a ver la cronología de la música para divisar la década del Brit Pop muy alejada, 20 años más o menos, durante los cuales Damon Albarn ha trabajado con Blur, The Good, The Bad & The Queen y Gorillaz. Exitoso y popular con cualquier nombre, al grado de coronarse en la prensa especializada, como el mejor compositor inglés de la década de los 90. Con poco más de 40 años de edad, es por fin que Albarn se da tiempo para hacer su debut firmando solo con su propio nombre y el resultado es su disco más introspectivo y analítico.

Parece más inteligente que decepcionante el completo cambio de terreno pues no es Gorillaz, mucho menos BlurEveryday Robots exige una escucha de mente abierta, disposición para sumergirse en todo detalle y curiosidad que emana. Por eso es entendible el por qué de la firma solista y que a pesar de las nuevas incursiones, no dejará de ser un éxito, ecléctico de la mente brillante de su autor y de todo una carrera que se ha ido reinventando en favor de su evolución.

“Everyday Robots” es un mantra triste, de percusión world music. Delicado, debajo se esconden arreglos electrónicos y esa cuerda de violín chirriante mientras que, como un lamento, Damon divaga sobre cómo la humanidad se ha convertido en esclavos de los smart phones. "Hostiles" es una versión más intelectual de lo que llegó a hacer con TGTBTQ. Los ritmos subliminales, tambores de latón y un racimo de guitarras y ruidos accidentales usados para enriquecer la base resultan sumamente provechosos, ejemplo de ello es "Lonely Press Play", que en un surco lento, hace hervor de todas esas señales.

Dentro de esta introspección, el autor mira su pasado de manera retrospectiva en "Hollow Ponds", narrando mucho de su infancia hasta 1993 cuando con Blur publicó Modern Life Is Rubbish. La virtud pop no está extinta por su afán de ritmos y bases. A lo largo de sus 7 minutos, "You & Me" se alimenta de los conocimientos trip-hop y a medida que avanza, intersecta con la música electrónica en cantidades mínimas.

La alegría también aparece y se adentra hasta el ADN de la composición, "Mr Tembo" refiere a un bebe elefante que Damon conoció en una visita a África y, precisamente, parece una canción creada para celebrar a un niño con ukelele, ritmo festivo infantil y cantos comunitarios con entusiasmo. Es este tema el que se encuentra más cerca del hermoso diamante "Heavy Seas Of Love", en el que Brian Eno colabora en un simple verso y Damon, con un simple coro sumado a un piano, consigue hacer un cántico tan nostálgico como eufórico.

Si hay algo que Damon Albarn no sabe hacer es fracasar y lo largo de sus más de 20 años de carrera, el público tiene diferentes formas de entrar a la mente del compositor, para cada una un nombre diferente; esta vez es tan inteligente (a diferencia de un desapercibido Dr. Dee) que no opta fácil por la exageración o el triunfalismo, si no por una muestra madura, copiosa y fértil de sonidos. Testimonio para dar fe y legalidad de cuanto ha prosperado.