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Damaged Bug: ¡Al infinito, y más allá!

Damaged Bug: ¡Al infinito, y más allá!
Damaged Bug: ¡Al infinito, y más allá!

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Artista(s)

07/Mar/2014

Damaged Bug

Hubba Bubba

Castle Face Records

2014

Siempre hay un punto en la vida de los feroces y enormes líderes de las bandas de garage en el que se tiene que tomar un descanso del fuzz y del sudor en las pastillas de la guitarra. Algunos optan por el folk, otros por la música clásica y John Dwyer decidió subirse a su máquina del tiempo para hacer electrónica de los 60.

Entre un “largo descanso” anunciado para los titanes del garaje de San Francisco, John no solo tardó tres meses en anunciar un nuevo LP para Thee Oh Sees, sino que en su propia disquera, Castle Face Records, lanzó el debut de la banda de “garage experimental”, POW! y ahora su material solista bajo el nombre de Damaged Bug; un raro bicho proveniente otro planeta y espacio tiempo.

Lo más interesante y curioso de este proyecto es que, si bien la actual apuesta de la industria musical es en teoría la misma; es decir, mirar en dirección de los sonidos de la electrónica, John Dwyer miró hacia la electrónica pero de hace cuarenta años.“Wasteland” y “SS Cassidinea” suenan como sí el otrora líder de Thee Oh Sees se subiera a la nave espacial de Odisea Burbujas (véase la portada) esperando llegar a otros planetas en que los seres del futuro utilizan trajes de color cromo.

El efecto de voz de robot no podía faltar y “Metal Hand” nos transporta a películas como Forbidden Planet (1956) The Day the Earth Stood Still (1951), no tanto por el evocador panorama de ciencia ficción barata, sino por sonar como si hubiese sido grabado con equipo de esa época. Entre el space rock de los 60 y el techno de los 80 que maneja Dwyer en su “experimento”, recordamos a Space, Silver Apples, Devo y Gary Numan con cierto toque de honestidad y búsqueda de un sonido serio y no tanto un esporádico cotorreo para confundir a los garajeros.

La abstracta incursión de Dwyer recuerda los pasos de personajes como David Bowie, Brian Eno y John Lydon que tomaron el “aparato de ruiditos” para aprender y experimentar con él. Hay un par de cameos de guitarra y batería en temas como “Gloves for Garbage” y “Sic Bay Surprise” pero los instrumentos sintéticos y electrónicos predominan como sí fuese una verdadera pieza faltante en la historia de la electrónica de hace tres décadas.

¡Un álbum divertido y bien galáctico!

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