66971
The Vaccines: Vacunas para el hambre musical

The Vaccines: Vacunas para el hambre musical

El público mexicano consta de especies hambrientas y viscerales en espera de ser saciadas con experiencias sensoriales masivas y de calidad incandescente. El rock siempre mitiga esas ansias y un foro como el Vive Latino siempre otorga festines celestiales. Como ya es usual en su repertorio, hay opciones gourmet que vienen exportadas desde el otro lado del charco para acompañar esos platillos en nuestro idioma que tanto nos gustan. Con motivo de la tercera visita de The Vaccines a tierra azteca, platicamos con el bajista Árni Árnason para preguntarle a qué sabe tocar en nuestro país y lo que les depara el año.

the vaccines

“¡Qué tal! Oye, ¿qué bandas me recomiendas ver esta noche?”, me pregunta Árnason sin que empiece de manera formal la entrevista, dando una invitación a una plática más relajada. Es viernes 13 de marzo y tienen agendado tocar por ahí de las 10:30pm.

“Pues están los Babasónicos, Matías Aguayo, Cartel de Santa…”, contesté sin mucho titubeo. “¿Me recomiendas algo más duro? ¿Más pesado?”, me pregunta emocionado. “Mira, hay una banda nueva llamada Joliette. Son un poco más hardcore”, respondí. “¡Perfecto! Los buscaré y les echaré un vistazo”. Mi buena acción del día está hecha.

Como previamente mencioné, este cuarteto de West London no es ajeno a la audiencia de nuestro país. Primero sacudieron el Corona Capital allá en el 2012 ante más de 120 mil asistentes, para luego repetir un año más tarde de forma más discreta pero igual de volátil en el José Cuervo. Árnason sabía a lo que iban, pero de igual manera se torna nervioso y emocionado.

“El público mexicano siempre nos da miedo, pero de forma positiva. Nos motiva a que hagamos un repertorio impredecible y que de todos modos sepan nuestras canciones y las coreen y brinquen alocados. Vendríamos aquí todos los años si pudiéramos. Eso y la comida que dan en los foros donde tocamos es riquísima”, confesó.

Árnason junto con Justin Hayward-Young (voz y guitarra), Freddie Cowan (guitarra) y Pete Robertson (batería), vienen principalmente para estrenar canciones de English Graffiti, su tercer álbum. Cuando le preguntó cuál fue el proceso de grabarlo, su entusiasmo aumentó.

“Es nuestro disco más pulido y mejor trabajado. A diferencia de los anteriores (What Did You Expect From the Vaccines? y Come of Age), que fueron grabados en vivo y en una sola toma, tuvimos más tiempo para pensar los arreglos y trabajar cada canción. Además, lo produjo Dave Fridmann, quien ha trabajado con The Flaming Lips y MGMT. Es como un gran papá americano, muy cariñoso y protector; estuvo ahí por nosotros cada parte del camino. Además de que está un poco loco de remate, lo cual siempre es bueno”, afirmó.

Por último, no pude evitar elogiar la interacción entre los cuatro, que tuve la oportunidad de apreciar después de una sesión privada que grabaron para una conocida disquera apenas unos minutos antes. Árnason recalca que es un proceso democrático y que todas las decisiones son tomadas de forma unánime por los cuatro miembros.

Justin es el vocalista, que por ende representa un papel de líder para la imagen de la banda—sin embargo, todos tenemos opiniones al momento de tocar y decidimos qué suena mejor, qué se quita y cómo mejorar entre los cuatro. La dinámica en vivo y en el estudio es de una banda tradicional, pero todos tenemos la misma cantidad de voz y voto en lo que se hace.”

Con esas palabras como aperitivo, el músico y yo nos despedimos, dispuestos a degustar en unas horas lo que sería un platillo lleno de sazón, contrastes y bastante picante: él (junto con el resto de la banda) disfrutar de nuestra pasión por un potente acto en vivo y yo (junto con miles de asistentes) el verlos tocar.

No es una revista, es un movimiento.