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Letras, música y protesta: Arreola y Carballo

Letras, música y protesta: Arreola y Carballo

21/Nov/2014

Hablar de los hermanos Arreola es navegar en aguas conocidas, pero cuya fama es el constante cambio. En esta ocasión, los hermanos traen una propuesta poco común, pero natural dentro de las artes y la música hoy día: a lado del poeta y periodista Mardonio Carballo, mezclan su bajo y batería con la poesía y la declamación.

“Cada uno de nosotros tiene una serie de proyectos detrás. Durante un festival coincidimos y nos dimos cuenta que conectábamos, pero pasaron años para que por fin aterrizáramos algo. No fue sino hasta la grabación de mi álbum, Las Transfusiones de Cruento que pude contar con su pluma en náhuatl. Cuando tenía oportunidad de invitar a Carballo a cantar en vivo ese tema, salía una energía muy especial; era algo muy fuerte que no podíamos dejar pasar”, dijo Alonso

La historia de Arreola + Carballo es al revés, es decir, antes de siquiera tener material grabado ya se estaban presentando como conjunto en todas partes del mundo. Chema, encargado de la batería, recuerda que al bajarse del escenario durante una presentación en SXSW, lo platicaron y acordaron grabar la energía de esta música fusión.

“Debemos decir que es un proyecto que si bien es bastante caprichoso, una mezcla de poesía en náhuatl, y música de bajo y batería, es una manera de manifestar nuestro amor por la literatura. Llevamos al extremo los instrumentos; es un power trio de bajo, batería y voz. Algo casi mínimo, pero llevado al límite. Solemos tocar una versión muy nuestra de ‘Sabotage’ de Beastie Boys y cuando la escuchas puedes darte cuenta de lo que somos", explicó Chema.

La música de este proyecto está influenciada no solo por el currículo de jazz de los Arreola, sino que convergen ritmos del caribe, boleros y, por supuesto, rock. De acuerdo con los Arreola, si bien en el disco que están por lanzar se escuchan piezas perfectamente construidas, en vivo se parte de ellas para improvisar y expandir sonidos. Se aborda desde el spoken word, pero siguen siendo canciones y no un jam entre músicos y poesía. En pocas palabras, dejan claro que es un proyecto perfectamente estructurado.

"Aunque toquemos en Sudamérica o Europa, debemos devolverle a la gente parte de esto que nos inspira. Es fácil que se te olvide de dónde viene esta música en náhuatl, pero es resultado de una preocupación intelectual y una necesidad artística. Se tocan ciertos temas en la poesía, pero no somos políticos chafas que te vamos a marear. Los textos de Carballo hablan sobre ¿dónde están mi familia? ¿dónde están las raíces? ¿cuánto pesan los muertos? Cosas serias, pero abordadas de manera inteligente", dijo Alonso.

Chema y Alonso recuerdan haber tenido la inquietud de que la música y la política eran dos artes fuertemente ligadas, pero decidieron abordarlo con la experiencia de Carballo en las letras y darle un giro a lo que pudiese ser una propuesta panfletaria; los Arreola no son ningunos niñatos y saben en lo que se meten.

"No nos han regañado o algo así porque vaya, nos conocen. Pero claro, no todo habla de las circunstancias por las que estamos pasando. Aún así, es un tema necesario. Charly García lo hizo en Argentina y en Chile tuvieron a Victor Jara, ¡es nuestra sangre y es nuestra tradición!", dijo Chema.

El material a ser lanzado no solo incluye fotos y letras, el objeto es un disco/libro/DVD que trae los poemas de Mardonio, y un vídeo-diario elaborado en Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Morelos y la Ciudad de México. En la intimidad de un viaje por el sureste de nuestro país, presentando su música a indígenas y otras comunidades que usualmente no tienen el alcance a estas artes.

"En el peor de los casos puedes decir que no te gusta, pero a uno de tus primos o amigos les puede llamar la atención el sonido, la letra o el contexto. Es muy fácil pensar que podemos ser pretensiones o intelectuales, pero lo que hay en ese disco es mucho rock y lo que nos importa es que lo escuchen, no que se quede en un nicho. Que le den una oportunidad y que se la den ustedes", concluyó Alonso.

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