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Entrevista con Pete Yorn

Entrevista con Pete Yorn

Pete Yorn: le preocupa el hoy y el ahora.

Originario de Nueva Jersey, Pete es quizá uno de los músicos más prolíficos de su generación. Se dio a conocer después de que su música se incluyera en la película Irene, yo y mi otro yo, protagonizada por Jim Carrey en el año 2000, pero también por grabar el disco Break Up junto a Scarlett Johansson, además de integrar la banda The Olms junto a su amigo J.D. King. Luego de seis años desde su último álbum solista, regresó este 2016 con Arranging Time.

Gran parte de tu música mantiene una atmósfera vintage, ¿sientes nostalgia por algo que ya no está ahí?

Siempre he creído que es importante abrazar todo tipo de sonidos, provenientes de todos las épocas. Hay situaciones en las que he deseado grabar al estilo de la vieja escuela, con un tipo de instrumentos muy especifico, pero también ha habido veces que se me antoja echar mano de la tecnología más nueva, de una caja de ritmos o una computadora. Hacer música es aprender a divertirme con todo tipo de juguetes. Lo más importante, al final, es ser creativo con todas las opciones que tengas a la mano. Este nuevo disco fue hecho de una forma muy casera, sin un reloj que todo el tiempo estuviera en mi contra para salir del estudio.

Has escrito canciones con distintas personalidades, ¿cómo sabes qué rumbo tomará una composición cuando la empiezas?

Es una cuestión de sentimiento. Tengo muchas influencias, porque mi mente está abierta a inspirarse de lo que venga. Usualmente comienzo tocando algo en la batería o en el piano, pero nunca sé a dónde irá el resto. Mis canciones son tan distintas como lo son mis distintas personalidades.

Tienes un rostro muy guitarrero, presente en cortes como Always, de tu disco anterior…

Todo ese disco fue escrito desde un lugar muy específico. Saqué todo el rock que traía dentro gracias a Frank Black [Pixies], que hizo un gran trabajo en la producción. Pero ahora, en Arranging Time, hice más cosas con teclados y caja de ritmos.

¿Volviste a tocar casi todos los instrumentos, como en otros discos?

Sí, porque de alguna forma esa dinámica me acerca al sonido que estoy buscando. Hice algunos bajos, baterías…

Sin embargo, también has creado buenos riffs de guitarra, ¿a qué guitarristas admiras?

Es curioso: sí escribo canciones en la guitarra, pero no las grabo así. La mayoría de las veces empiezo por el beat de batería. La batería fue mi primer instrumento. Empecé a tocarla cuando tenía 9 años, así que mantengo una relación muy estrecha con ella. En realidad, empecé a escribir en la guitarra hasta los 12. Pero hay muchos a los que admiro, como Johnny Marr, de The Smiths, o Neil Young, que posee un sonido mucho más country. Una influencia muy grande fue Scotty Moore, el guitarrista de Elvis Presley, que me acercó al rockabilly. Cuando empecé a tocar, alguien que me influyó mucho fue Prince, ¡era un monstruo del tamaño de Hendrix!

Incluso en Coachella interpretaste "Nothing Compares 2U", en honor a Prince. Sueles tocar muchos covers. ¿Te gusta rendir tributo a quienes te influenciaron?

Sí, definitivamente. Siempre toco covers en mi set. Una de las primeras canciones que aprendí a tocar fue "Suedehead", de Morrissey, y a veces la hago solo por el placer de cantarla.

Otra cosa que haces es música para películas. ¿Crees que ahora que la industria atraviesa por una crisis, los músicos deberían voltear más al cine?

Bueno, sí, cuando piensas en toda la gente que verá, intercambiará y comentará una película, en efecto es un medio muy poderoso. Pero yo nunca lo hice pensando en que fuera una herramienta promocional. Siempre obedeció a que la película me gustaba.

A propósito, hiciste un disco con Scarlett Johansson y otro con Frank Black. ¿Te sientes igual de cómodo en ambas situaciones?

Sí. Aunque son dos escenarios distintos, en realidad también son muy parecidos. Siempre se trata de entrar en una habitación. En una hay una intérprete y en otra hay un productor, y con cada quién se trata de preguntarse qué música haremos.

¿Te llamó alguna vez la actuación como a Scarlett?

Tal vez, aunque es una carrera a la que le tengo mucho respeto.

¿De dónde viene el título de tu nuevo disco?

Arranging Time significa un montón de cosas para mí, pero sobre todo gira alrededor de una pregunta: ¿qué estoy haciendo con este momento con mi vida? ¿Lo estoy aprovechando? Es una metáfora de la vida.

¿Tiene que ver con que hayas convertido en un hombre de familia?

En realidad el disco fue terminado antes de que mi hija naciera, pero sí, soy muy apegado a mis hermanos y a mis padres. La familia es lo que me mantiene animado.

¿Ese vivir en el hoy y ahora no tiene que ver, incluso, con la forma en que se consume música, cuando ya ni siquiera se consumen discos, sino canciones aisladas?

En realidad, no tanto. La gente siempre ha querido cosas nuevas, la única diferencia es que ahora todo es más vertiginoso. Pero aún así, poco a poco vas coleccionando la música que formará parte de tu banda sonora personal.

A propósito de este ritmo acelerado, aunque siempre ha habido músicos que mueren, este año se han ido dos leyendas del tamaño de Bowie y Prince, y todo mundo parecía estar enterado.

Es que Prince y Bowie eran unos iconos, unos súper humanos. Cuando gente de ese tamaño muere, el planeta entero habla de ellos.

Trascurrieron seis años entre tu más reciente disco y Arranging Time, ¿volverás a esperar tanto para grabar uno nuevo?

¡Bueno, tampoco es que no hiciera nada! Estuve concentrado en mis proyectos alternos. Me consumieron tanto tiempo que me costó trabajo regresar a mi propia música. Entre 2009 y 2011 saqué algunos discos con ellos -el proyecto con Scarlett Johansson y la banda The Olms-, así que el mío podía esperar [risas].

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