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Entrevista con Parquet Courts

Entrevista con Parquet Courts

David Barajas @daviddbarajas

Magia, piñas coladas, mixtapes y el nivel justo de fama.

La terraza de un hotel de Álvaro Obregón. Dos cuerpos se columpian en unas sillas colgantes. Son Austin Brown y Sean Yeaton, guitarrista y bajista respectivamente de la banda neoyorquina Parquet Courts. Andrew y Mark Savage, los otros dos miembros de la agrupación están en la otra esquina de la terraza, respondiendo una entrevista para otro medio.

Los dos hombres siguen columpiándose mientras recuerdan que ya habían venido a México a tocar al festival Nrmal. “Austin también vino a una boda en Tulum” contó Sean, quien a partir de ahora dará las respuestas más extensas de la entrevista. “Pero no cuenta, porque fue una boda americana”, completó Austin. “Así que no hemos experimentado una eterna boda mexicana, que por lo que cuentan son legendarias. ¿Crees que podamos colarnos a una como en esa película de Owen Wilson?”.

La banda está de un humor jocoso, quizá por su apretada agenda y Austin parece un poco distraído intentando de conseguir unos cigarros de la marca American Spirit que espera haber incluido en su rider. El día anterior llegaron, comieron algo en el hotel y luego descansaron. “De verdad necesitábamos descansar. Vi Succession que es una serie de HBO grandiosa, dormimos y ya. Pedimos piñas coladas del room service. Nos encantan las piñas coladas”, contó Sean para que luego Austin completara la información. “Son un poco femeninas, pero nos encantan las cosas ricas, las que son congeladas. Al diablo si son girly. Piñas coladas rock!”.

Además de disfrutar versiones frozen de cócteles clásicos, cuando está de gira, la banda disfruta de ir a museos. “Amo los de Historia Natural”, cuenta Sean con un tono sospechoso y después de recitar un choro sobre el amor de la banda por los museos ríe y agrega. “No, la verdad es que no, jamás vamos a un museo. No hacemos nada especial, solo no queremos que piensen que somos aburridos o básicos. Lo que sí suelo hacer es enviarle bouquets de flores a mi esposa que se queda en casa cuidando a mis hijos porque aunque espero que suceda cuando sean más grandes, aún son muy pequeños para salir de tour. Le mando. Le envío orquídeas e hydrangeas que son sus favoritas. Ella trabaja en una biblioteca así que también disfruto ir a visitarla y leer libros interesantes. Mi familia es importante, hace como un mes mis hijos vinieron a un soundcheck y bailaron en el escenario y todo. Fue increíble poder mezclar mis dos universos en un solo lugar. Ver que les gusta lo que hago y están orgullosos me motiva mucho a seguirlo haciendo. Se meten mucho en la música. Son mi nuevo parámetro para saber si una canción de la banda es buena. Me preguntan cosas como: ¿eso lo escribió el tío Austin? Y les digo que sí”, explicó Sean, mientras que para Austin el parámetro para saber si una rola es buena es otro. “Sé que es buena cuando me hace reír, cosa que honestamente no pasa muy seguido. La última que lo logró fue una de Travis Scott”.

Pero mucho antes de ser hombres de familia y músicos profesionales que lanzan su álbum debut (American Specialties), los miembros de Parquet Courts eran adolescentes que creaban mixtapes para las niñas que les gustaban. “Yo hacía mixtapes para niñas que me gustaban. Ponía las cosas que creía que le gustarían más que rolas que me gustaran a mí”, recordó Sean. Austin por su parte era más (léase con voz de tía) “moderno”. “Recuerdo una vez que quemé un disco para una chica que quería que fuera mi novia. Imprimí arte en la computadora para usarlo como portada del disco e incluí todas las canciones que seleccioné. Era un romántico. O más bien lo sigo siendo”.

Aún con la fama que les permite viajar y mostrar su música por todo el mundo, ellos consideran tener el nivel apropiado de fama. “Todos los miembros de Parquet Courts tenemos proyectos creativos alternos y que tenemos la fortuna de poder mantener. Ahorita no estamos trabajando en material nuevo. Sean hace música, yo he estado produciendo algunos discos de otras bandas, Andrew hace arte visual y Mark es parte de otras bandas. Nos mantenemos ocupados con otras cosas y esos descansos de este proyecto nos permiten digerir las ideas, dejar que evolucionen. Así funciona mejor y gracias a que nuestra música genera dinero podemos darnos el lujo de tomarnos nuestro tiempo, ser pensativos, ya no tenemos que estar dando shows todo el tiempo para tener qué comer. y con qué pagar el estudio. Tampoco necesitamos grabar todo el disco en un día porque es el tiempo que podemos rentar el estudio”, dijo Austin. ¿Suerte? “De alguna manera sí me considero alguien con suerte, pero, sin sonar mamón, hemos trabajado mucho y por eso tenemos trabajo. No tenemos ideas de mierda, tenemos buenas ideas. Claro, a veces escucho bandas que me parecen pésimas y tienen una carrera. Pero no creo que esas bandas tengan suerte, creo que son buenas en otros aspectos de la industria como dar entrevistas, crear hype, son buenos relacionistas públicos. Esa es una parte en la que quizá no somos tan buenos. No buscamos esa popularidad. Quizá si diéramos más entrevistas más seguido tendríamos más fans, pero nos gusta balancearlo, que se sienta natural, y seguir disfrutando ese proceso, no queremos ser famosos solo por ser famosos, sino tener siempre un nivel apropiado de fama que nos permita tener privacidad y disfrutar nuestra vida fuera de la banda, las celebridades no pueden hacer eso, dijo Austin. “Digo, hay partes de ser celebridad que son muy agradables, pero por la mayor parte, es de la mierda, nunca tienes vida y siempre tienes que estar en personaje, usando esta imagen que construiste para hacer una carrera. Nosotros todo lo que hacemos se basa en ser nosotros mismos”.

“Bueno”, interrumpe Sean. “A mí sí me encanta utilizar máscaras. Este Halloween me gustaría ser una captura de pantalla, ese es el plan si Austin no me lo roba. Puedo ser una captura pantalla de una foto suya y así es un disfraz en conjunto. Así colaboraríamos como en nuestro proceso creativo en que aunque cada quien compone su idea, luego la afilamos tocándola y practicándola juntos o experimentando con ella en el estudio con algún demo que alguien hizo de forma individual. A diferencia de Halloween donde innovo cada año con un disfraz, en la banda yo me concentro solo en mi instrumento (el bajo), creo que no hay mucho espacio para otros instrumentos, cada quien explora el suyo de forma más clavada cada vez e intenta ser el mejor posible”, finaliza Sean, para que luego Austin agregue. “Aunque sería genial que yo aprendiera a tocar el piano para poder tocar canciones como ‘Benny Hill Theme’ en las fiestas y que fuera mi party trick”.

“Ah, es que tú no sabes hacer magia, por eso necesitas un truco. Yo he estado aprendiendo magia en casa con la ayuda de libros que saco de la biblioteca donde trabaja mi esposa y en videos de YouTube. Hacer magia es mucho más difícil de lo que la gente cree. Estoy orgulloso de que ya puedo hacer una moneda desaparecer. Es más, desapareceré de esta entrevista”, finalizó Sean.

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