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Entrevista con MEELT

Entrevista con MEELT

20/Sep/2018

Foto Mauricio Lobato

Punk y ciudad.

La Ciudad de México está llena de coincidencias. Todo el tiempo sucede algo y la mayoría de las veces no es premeditado, es una serie de consecuencias improbables. Hay algo en la ciudad que resulta fascinante: su capacidad de conectar personas. Todavía mejor: personas con ideas y personas con talento. Es un espacio inquieto que no deja de sorprender a propios y extraños. La ciudad siempre tiene algo nuevo que ofrecer, algo nuevo para ver, algo nuevo para comer y algo nuevo para escuchar.

Producto de esas conexiones oportunas propias del estilo de vida defeño, MEELT es un grupo que lleva en la sangre esas mismas coincidencias. “Yo ya había estado en otras bandas, un día los miembros no llegaron a ensayar, así que me deprimí. Después vi a Alejandra conectada y le propuse armar una banda para remediarlo”, dice Uriel, uno de los dos integrantes, sobre el nacimiento de la banda. “Una vez (Uriel) me invitó a una tocada de una banda de sus amigos que se llama Terror Culero, pero ellos no tocaron y nos subimos nosotros”, complementa Alejandra sobre su primer concierto en vivo. Ambas anécdotas tienen algo en común: la sabiduría del tiempo al servicio de la coincidencia.

No sorprende entonces que el sonido de su música sea una expresión fugaz y divertida a primera instancia. Se ha dicho que se insertan en el punk y ellos lo han aceptado sin intención. “Yo no me considero punk”, asegura él. “La música es así porque es lo que salió chido y es lo que nos gusta”. Esa música es fácil de describir: un bajo y una batería con prisa y entusiasmo en contar historias, algo que bien podría aludir a cualquier otro tipo de música. “No queremos etiquetarnos, a lo mejor somos pop”, dice Alejandra. “La banda tiene algo de punk en cuanto a la actitud de querer romper cosas que no benefician tanto a la sociedad como a la música. Por ejemplo, esa idea de que todo debe sonar limpio y perfecto”.

Su primer Ep se llama Buscapleitos y está conformado por cinco canciones poderosas creadas a partir de un bajo (la especialidad de él) y una batería (la de ella). Son piezas que se escuchan polvorientas, como grabadas hace años, recién descubiertas pero extrañamente frescas, un contraste del que Simon Reynolds estaría orgulloso y una combinación que resulta efectiva para estos tiempos de digitalidad, sampleos, autotune y laptops en los escenarios.

“El bajo y la batería son instrumentos muy potentes, entonces siempre hay mucha energía y eso le gusta a la gente”. El grupo apenas lleva poco más de un año de haberse formado y han tocado mucho. Dentro de una escena como la del punk mexicano en donde parecen brotar proyectos cada fin de semana, su experiencia ha sido bien recibida. “A la banda le ha gustado lo que hacemos en vivo. Yo creo que no se esperan lo que hacemos en el escenario, siento que esperan algo muy diferente y cuando nos ven tocar se rompe esa idea prefabricada”.

Se puede entender. Al ser un dúo de bajo y batería, muchos pudieran esperar que la división de instrumentos, así como el desarrollo de las canciones, fuera diferente. “Todo el mundo cree que toco el bajo por ser mujer, pero toco la batería, no hay ningún statement pero es algo muy punk”, dice Alejandra sobre las expectativas de la gente. “Está medio fuerte que, de todas las tocadas a las que hemos ido, en el 95% soy la única mujer. Se puede pensar que el grupo es un statement contra eso, pero no es intencional”. Su inserción en el punk, también, es una coincidencia.

Sin embargo es algo orgánico, como todo aquello en lo que se basan. Sus letras, por ejemplo, están llenas de una familiaridad especial y al mismo tiempo cargan con un background oportuno que las hace interesantes. Nacen de la nada para hacer alusión a todo. “Las letras nacen del título. ‘Pedro María Anaya’, por ejemplo, trata de algo que me pasó en la estación General Anaya y es interesante que la canción hable de la independencia (cuando digo ‘me dejaste sola’) y que sea en General Anaya, un lugar en donde justamente hubo una guerra para no ser invadidos. Se hace una metáfora muy chida que la canción ni siquiera menciona”. Estos nombres como ‘Edificio Cuauhtémoc’ o ‘Los Aliados’ o ‘Progreso’ en La Escandón son muy de la ciudad. Puedes encontrar metáforas muy escondidas en cualquier miscelánea y eso es muy chido”.

No solo eso, sino que además tienen una relación creativa con esta ciudad. Buscapleitos es un Ep que recorre sus calles y sus monumentos a través de historias, algo que conecta con cualquiera de inmediato. Uriel lo explica así. “Si haces cualquier tipo de arte tomando como referencia tu ciudad y tu entorno, puede ser más enriquecedor y sincero. Tenemos un saque de onda con esas bandas de la ciudad que hablan de surfear y no viven en la playa. La música de MEELT también va de eso, de hablar sobre el entorno y lo que presenciamos todos los días”. Si “somos aquello en lo que creemos, aún sin darnos cuenta”, como dijo Monsivais, entonces MEELT es el sonido del asfalto de una ciudad que no se detiene nunca.

El Ep “lo grabamos un sábado y en un par de semanas nos lo entregaron” y hasta la portada fue obra de la necesidad. “Queríamos una ilustración medio podrida, pero terminamos escaneándonos las caras en un escáner de mi casa”, dice él. Una decisión que parece inmediata, pero que tiene un sustento más profundo. “Somos diseñadores y a veces nos frustra mucho el proceso de prueba y error, entonces MEELT es una oportunidad para hacernos responsable del error a ver qué sale”.

Es una actitud que obedece a una búsqueda de libertad constante, lejos de las ataduras y formalismos de la vida regular. Algo en lo que el punk también creía fervientemente. Esto explica su hambre por hacer música y siempre estar pensando en cómo darle forma. “Todo el tiempo estamos haciendo canciones. Siempre estamos pendejeando y se nos ocurre algo, empezamos a tocarlo y sale una canción”, asegura Uriel y Alejandra complementa. “Una de las canciones que van a salir en el próximo Ep se llama “Golpe de Calor” y nació justamente a partir del golpe de calor que hubo hace poco. Hacía un calor horrible, pero el día estaba bonito y hasta fuimos por un helado. Se nos ocurrió el título, la tocamos y quedó”.

¿Cómo se presenta a una banda? Lo mejor es dejar que lo hagan ellos mismos. Para cerrar la conversación Alejandra y Uriel arrojaron varios mensajes para aquellos que se adentrarán a su música después de esta entrevista y quizá esta sea la que mejor sintetiza todo aquello que representan con su música. “No tengan miedo y asúmanse con buena suerte”.  No hay duda de que sienten y resienten la ciudad. Parece que nos conocemos de toda la vida.

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