Favoritos
Haz click en la banderilla para guardar artículos en tus favoritos, ingresa con tu cuenta de Facebook o Twitter y accede a esta funcionalidad.

27/Ago/2026
Daniel Kessler habla de This Mirror Weighs a Ton, del piano en la sala de Andrew Wyatt y de por qué después de ocho discos Interpol sigue buscando el camino más extraño.
Interpol nació en Nueva York a finales de los 90 y lleva más de dos décadas siendo una de las bandas más influyentes del rock alternativo. Turn on the Bright Lights (2002) los puso en el mapa; los siete discos que vinieron después construyeron un universo propio donde la oscuridad siempre convive con algo que mueve. This Mirror Weighs a Ton, su octavo álbum, sale el 28 de agosto y fue grabado en Nueva York por primera vez en 10 años, en el estudio del músico y productor Andrew Wyatt, con el bajista en vivo Brad tocando por primera vez en un disco de la banda. Daniel Kessler, guitarrista y miembro fundador, habló sobre el proceso, sobre cómo se escribe sin forzar los caminos y sobre por qué una de las bandas más emblemáticas del post punk sigue siendo incapaz de quedarse quieta.
Indie Rocks!: ¿Cómo fue el proceso de hacer este nuevo disco?
Interpol: Fue muy divertido de hacer, lo cual siempre es una buena señal. Hacer discos es un privilegio, pero puede ser difícil: a veces escribes una canción que se siente bien en el espacio de ensayo, la llevas al estudio y no sale como quieres. No siempre sabes por qué no está siendo tan expresiva como esperabas. Pero este disco fue muy divertido de escribir en el ensayo y muy divertido de grabar en Nueva York por primera vez en 10 años. Fue increíble trabajar con Andrew Wyatt, que es un amigo muy querido y un artista tan talentoso. Encajó perfectamente con todo lo que aportó: los teclados, los arreglos, las orquestaciones. Fue como tener un quinto miembro. Todo se sentía sincronizado.
Y fue fantástico tener a Brad, nuestro bajista en vivo desde hace mucho tiempo, tocando en el disco por primera vez y escribiendo con nosotros por primera vez. Todo se sintió divertido y con el impulso correcto, como nadar en la corriente correcta. Cuando se siente así, creo que todo fluye, tienes buena química y solo tienes que seguir con tus instintos.
IR!: Cuando escuché el disco por primera vez me sorprendió mucho. Se siente muy fresco para la banda. ¿Cómo lo ves tú?
I: Gracias. Creo que siempre somos músicos que evolucionan. Paul, por ejemplo, es un artista que siempre está evolucionando, siempre parece que está mejorando, cambiando, aprendiendo cosas nuevas cada día. Tiene esa necesidad profunda de progresar y crear.
Para mí, amo escribir música tanto como lo hacía de adolescente. Tengo una necesidad profunda de escribir todos los días. Y cuando sientes eso, constantemente intentas encontrar cosas nuevas que decir. Creo que también aprendes herramientas entre más discos haces: a veces mientras escribes algo, te detienes un momento y piensas: "¿y si no tomas este camino, sino este otro, que es más raro, pero quizás te lleva a algún lugar donde no has estado antes?" "Bird and the Serpent" es un buen ejemplo: la progresión es bastante rara, pero al mismo tiempo es un viaje. No creo que hubiera podido escribirla sentándome a intentarlo deliberadamente. La escribí simplemente sintiéndola. Creo que hay una necesidad de empujarme a mí mismo y empujarnos como banda mientras escribimos, y cuando es así, encontrar caminos nuevos no se siente tan difícil.
Y una canción como "Sudden" tiene un recuerdo muy especial. Hicimos casi todo el disco en el estudio de Andrew en el Lower East Side, pero esa canción la empecé en su casa. Estaba en su sala grabando un demo en piano y empecé a tocar: tenía la canción lista y empecé a tocarla así nada más. Andrew estaba poniendo micrófonos, y de repente me di cuenta de que Brad y Paul habían bajado a tocar junto conmigo, y Andrew la estaba amando. Y de ahí surgió la idea de grabarla. Entonces mi toma de piano es yo tocando en la sala de Andrew Wyatt, con pájaros afuera de la ventana, en plena Ciudad de Nueva York. Son cosas que no son comunes ahí. Se sintió como siendo adolescente, yendo a tocar a casa de un amigo, manteniendo las cosas sencillas y sin complicaciones. Los estudios de grabación a veces pueden ser lo contrario de eso.
IR!: Leí que hay un momento raro en este disco donde tú cantas. Y también quiero hablar de tu tono de guitarra, que me parece muy bello en este álbum. ¿Cómo lo lograste?
I: Sí, debería empujar más mi tono de guitarra, supongo. La verdad es que uso el mismo amplificador con el que he grabado prácticamente cada disco de Interpol. Una vez que encuentro algo que me gusta, siento que es más una extensión de mí como persona. Este pequeño amplificador lo he usado en cada disco. Para mí es parte de mí.
Lo que sí se complica es que me gusta escribir en casa con una guitarra clásica, algo muy simple. La que tengo en Nueva York es la que conseguí cuando tenía 14 años: no suena muy bien, pero de ahí en adelante el reto es figuring out cómo hacer que todo eso suene bien a través de una guitarra eléctrica, cómo ser expresivo de esa manera. Paul es muy bueno con los tonos de guitarra, siempre estamos construyendo sobre eso. Pero creo que intentas hacer cosas que se sientan correctas para las canciones y para la expresión de las canciones, y no forzar cosas que no se sienten parte de ti. Estos son simplemente los tonos que se sintieron correctos para este cuerpo de trabajo.
IR!: ¿Cómo va el show en vivo con este nuevo material? ¿Y lo más importante: vamos a verlos pronto en México?
I: Hemos estado tocando cuatro canciones nuevas en vivo y es muy divertido. Lleva algo de trabajo figuring out cómo vas a hacerlo: es un reto humilde pasar de grabar las canciones a presentarlas en vivo, son dos cosas muy distintas. Pero ha sido muy divertido. Vamos a seguir incorporando más canciones.
Y sí, vamos a regresar a México seguramente. Es definitivamente uno de nuestros lugares favoritos para tocar en el mundo. Ya hay algo anunciado: estamos tocando el Tecate Península en Tijuana. No quiero decir más de lo que ya está anunciado, pero hay planes con el disco. Nada más concreto que pueda confirmar todavía.
IR!: Para alguien que escucha a Interpol por primera vez, ¿con qué canción le recomendarías entrar a su discografía?
I: Esa es muy difícil. Creo que es una pregunta que en realidad debería responder cualquier persona excepto yo. Lo que me encanta de nuestra banda es que si vas a un concierto de Interpol y le preguntas a 10 personas cuál debería ser esa canción, podrías obtener 10 respuestas distintas. Eso siempre me ha gustado. Nunca quise que nos conocieran por un gran single. Siempre quise ser una banda de álbumes. Las canciones que probablemente recomendarían los fans de Interpol no serían necesariamente los singles, sino los cortes profundos de los álbumes. Esas son las canciones que a mí me hablaron de otras bandas, y probablemente son las que yo pensaría de nosotros también.
Si tengo que elegir una, realmente amo "The Lighthouse" de nuestro tercer disco, la última canción de ese álbum. Esa canción me mueve bastante. Aunque alguien más podría escucharla y decir: "es una canción muy deprimente. Yo la amo".
IR!: Para alguien que va a un show de Interpol por primera vez, ¿con qué mentalidad recomiendas ir?
I: Con una mente muy abierta. Ahora que estamos sacando nuestro octavo disco, lo cual es increíble y un poco alucinante, me siento muy orgulloso de todos nuestros discos. Todos tienen algo que representa genuinamente a la banda. Así que dependiendo del contexto del show, ya sea nuestro propio show o un festival, intentamos representar cada uno de esos discos de alguna manera. Para mí es como llevar a alguien en un recorrido. Con una mente abierta se puede vivir ese recorrido completo.
IR!: Para cerrar: describe a Interpol en tres palabras.
I: Eso es muy difícil. Diría emblemático, nostálgico y... energizante. Algo así.