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Entrevista con American Football

Entrevista con American Football

Honesto, maduro, emocional. Pero no emo.

Mike Kinsella habla de LP4, de escribir desde afuera de sí mismo, del divorcio cantado por un coro de niños y de por qué ya tiene demos de LP5 en el teléfono.

Hay bandas que aparecen, desaparecen y regresan convertidas en leyenda. American Football hizo exactamente eso: publicaron su primer disco en 1999, se disolvieron casi de inmediato y volvieron 15 años después para confirmar que ese álbum no había envejecido, había madurado en la memoria de quienes lo descubrieron mucho después de que saliera. Desde entonces no han parado: LP2, LP3 y ahora LP4, un disco escrito a lo largo de varios años que Mike Kinsella describe como el más honesto y el más suyo en un sentido paradójico, precisamente porque esta vez no lo escribió sobre sí mismo.

En lugar de la introspección directa que caracterizó discos anteriores, LP4 llega con Mike en el rol de narrador: contando historias de otros, explorando temas desde afuera, construyendo canciones donde un coro de niños puede hablar de divorcio sin que nadie lo diga directamente. En septiembre, American Football se presenta en el Pitchfork Music Festival CDMX.

Indie Rocks!: Una característica que define todos sus discos es su momento introspectivo. En el caso de LP4, ¿de dónde nace la inspiración? ¿Es la vida misma o tomaste un tema específico y empezaste a trabajar desde ahí?

American Football: Fue escrito a lo largo de varios años, así que no hay un solo tema o concepto central. Yo tiendo a escribir hacia los lados más oscuros y pesados de estar vivo, especialmente estando a punto de cumplir 50 años. Esos son los temas generales.

En este álbum escribí más como narrador que en primera persona, no desde el "estas son mis experiencias", sino desde afuera. Si algo me movía o un tema me afectaba, me ponía casi como de tarea a contar la historia de alguien más, a colocar ese tema en el mundo de otra persona.

IR!: ¿Cuándo ya tienes las letras trabajas la parte instrumental, o es al revés? En este álbum noté muchas texturas y paisajes sonoros que retoman elementos de trabajos anteriores. En "Patron Saint of Pale" hay un coro de niños, y en "Desdemona" hay una atmósfera vocal muy particular al inicio. ¿Cómo fue el proceso de integrar esos elementos nuevos?

AF: Es muy fluido. A veces esos elementos son casi un adorno, como romper la cuarta pared; van más allá del compositor. A veces llegan primero y moldean la canción, influyen en de qué van a tratar las letras. Y a veces son las letras las que influyen en ellos.

En el caso de esa canción, estaba trabajando con la letra provisional "vamos a jugar Rochambeau": es un juego de niños. Entonces tuvo mucho sentido agregar voces infantiles. La canción terminó siendo sobre el divorcio, pero con ese juego de fondo. Agregar el coro le da una realidad que no tiene si solo lo dices directamente. Suena muy juguetona, pero tiene más peso porque subliminalmente estás hablando de divorcio mientras escuchas niños y entiendes que es algo más grande que la historia de un compositor.

Con "Desdemona" es diferente. Tiene que ver con un pulso percusivo. Todos hemos sido muy influenciados por Steve Reich. Si no lo conoces, es un compositor americano, específicamente conocido por Music for 18 Musicians. Las letras de esa canción fueron escritas de manera colaborativa. Nate tuvo la idea del pulso, sonó increíble y nos gustó tanto que decidimos llevarlo a través de toda la canción y abrirla con él, porque le da algo casi fantasmagórico desde el inicio.

Es pensar desde los dos lados: la música influye en las letras y las letras influyen en la música.

IR!: Hablando de tradiciones: en el primer EP está "The One With the Tambourine", en el primer álbum "The One With the Wurlitzer", y en este LP4 "The One with the Piano". ¿Qué pasó en los dos o tres álbumes intermedios donde se la saltaron?

AF: (ríe) Es que casi son una ocurrencia tardía. El piano ya existía, era la intro de "Patron Saint", pero decidimos separarlo en dos piezas distintas. Y luego tuvimos que ponerle nombre, que ya lo teníamos. Es un guiño, básicamente. Pero sí, me alegra que lo notes... fallamos ahí. Nos la saltamos.

IR!: ¿Por qué eligieron "Bad Moons" como el primer sencillo? ¿Por qué esa fue la primera ventana a esta nueva era de American Football?

AF: Específicamente porque queríamos dejar claro que esto es una nueva era. Estuvimos más de un año y medio girando con LP1, casi como una gira de nostalgia. Y todo ese tiempo también estábamos escribiendo música nueva que suena muy diferente. Personalmente, me emociona mucho más.

Hay canciones en LP4 que podrían vivir perfectamente en LP1 o LP2, que ya tiene diez años. Pero "Bad Moons" era dar un paso seguro hacia un lugar nuevo. Si eres fan, inmediatamente vas a notar: esto es diferente. Si no eres fan, no vas a saber qué fue... simplemente existe.

IR!: A lo largo de toda su discografía han tenido muchas colaboraciones. Y creo que es difícil abrir ideas tan personales y compartirlas con alguien de afuera de la banda. En LP4 está Brendan Yates en "No Feeling". ¿Cómo vives ese proceso?

AF: Lo es y no lo es. Todas las colaboraciones en los discos surgen porque cuando estoy escribiendo, a veces escucho la canción como una conversación, o escucho específicamente una voz de mujer, o una voz distinta. Como oyente, lo percibes diferente si es la voz de alguien más. Te lleva a otro lugar.

Cuando llevas dos minutos y medio con el mismo tipo hablándote y de repente alguien más se une a la conversación, eso expande el mundo de la escucha.

Con Brendan fue una vulnerabilidad genuina de su parte: llegar sin haber escuchado la canción y estar abierto a cantar la idea como yo la escuchaba en mi cabeza. Lo hizo increíble. Y luego tuvo sus propias ideas en el momento, las probó, y nos gustaron tanto que lo que iba a ser una parte coral — toda la banda iba a cantar eso — simplemente sonaba demasiado bien solo con su voz. No queríamos pisarla, así que la dejamos ser de él.

IR!: Vivimos en una era extraña: algoritmos, redes sociales, la presión del ciclo rápido. ¿Qué tan importante es para ti trabajar a tu propio ritmo, sin ceder a esas demandas?

AF: Trabajamos así desde siempre, y todo el crédito se lo doy a nuestra manager Amber y al sello, Polyvinyl. Nunca ha habido presión. Cuando dijimos que queríamos hacer un disco, nunca fue "tienen un año, punto". Siempre fue: ¿qué timeline les funciona? Y cada vez que nos pasamos del tiempo original, hay algo de empuje, pero siempre nos dejan ser tan creativos como necesitamos.

Es un privilegio enorme. Su negocio es sacar música, obviamente entre más rápido y más seguido, mejor para ellos. Pero nos dejan ser. Y eso hace toda la diferencia.

Piensa en "Desdemona", si hubiéramos tenido un deadline un mes antes, no habríamos tenido ese pulso vocal. Y para mí, eso es lo que hace la canción, lo que le da su propio lugar dentro del álbum. Cada una tiene ese elemento: el último ajuste, el último toque que realmente le da forma.

IR!: Pasas mucho tiempo haciendo música. ¿Cuál es la gran diferencia entre American Football en el estudio y American Football en vivo?

AF: El estudio es muy metódico. La preproducción es intensa y llegamos sabiendo aproximadamente el 90% de cómo empieza y termina cada canción. Son esos pequeños detalles: los vocales, los toques finales,  los que van llegando después.

En vivo hay muchos más elementos humanos. Voy a cometer errores pero no son errores, son elementos humanos. Es más suelto. Las partes con energía tienen más energía, las partes suaves son más suaves. Hay interacción entre todos nosotros, estamos atentos el uno al otro, respondiendo. Es más juguetón.

IR!: Con la gira internacional que arranca, ¿cómo es el proceso de elegir el setlist?

AF: Es mucho ir y venir. Creo que todos sentimos que cedemos algo. Hay un balance: entendemos que la gente quiere escuchar las canciones viejas, ciertas canciones de LP1, y luego canciones de LP2 o LP3 que sabemos que hemos aprendido a tocar bien en vivo. Queremos tocar las que más nos convencen y las que mejor se traducen al escenario.

Y luego estamos muy emocionados con todas las canciones nuevas, así que metemos tantas como el tiempo nos permite.

IR!: ¿Cuál es el secreto para seguir haciendo música sin caer en la monotonía?

AF: Mantenerte creativamente honesto. Si tuviéramos sellos presionando sobre lo que hacemos o cómo lo hacemos, sería diferente. Pero el proceso de poder hacer realmente lo que quieres es lo más divertido. Ya tengo demos de LP5 en el teléfono, con signo de interrogación, claro. Pero voy a seguir escribiendo porque es, honestamente, mi parte favorita de todo esto.

IR!: Para alguien que nunca ha escuchado a American Football, ¿cuál sería la mejor canción para entrar a su discografía?

AF: (ríe) Lo obvio sería decir "Never Meant", pero déjame pensar en las del nuevo álbum.

Creo que "No Feeling" es American Football clásico, pero con una estructura y composición más seguras. "Man Overboard" es donde estamos ahora. Fue la primera canción del nuevo disco donde dijimos: sí, podemos ir a un territorio diferente. Es un pequeño vistazo a lo que quizás vamos a hacer más adelante.

Y luego... "Silhouettes" es probablemente mi canción favorita de todo lo que hemos escrito. Así que también podría ser esa.

IR!: Para cerrar: describe a American Football en tres palabras.

AF: Honesto, maduro. Suena gracioso decirlo, pero más que nunca nos sentimos maduros. Y ojalá emocional, pero no emo. Solo emocional. Hay una diferencia enorme.

Mantente pendiente de Indie Rocks! para más detalles.

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