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Dropkick Murphys: Responsabilidad, trabajo duro y mucho corazón

Dropkick Murphys: Responsabilidad, trabajo duro y mucho corazón

Con un estilo muy particular, que oscila entre el skinhead y la música celta, Dropkick Murphys es una de las pocas bandas de punk que se han ganado un espacio en la cultura popular con temas en películas de Martin Scorsese, videojuegos multiplataforma y hasta promocionales de la NFL.

La banda originaria de Massachusetts regresará a nuestro país tras seis años de ausencia, lo cual promete una noche memorable.

"Recuerdo nuestros shows en México como algo asombroso. Nos decían que era peligroso y que no anduviéramos solos, pero míranos, paseamos por las calles del D.F. y Monterrey sin ningún contratiempo. En esta ocasión armamos un tour por toda Latinoamérica y si son la mitad de intensos que esos shows en México, será un honor tocar para ellos. Solo sabemos de esos públicos por videos de AC/DC y Iron Maiden", bromeó el baterista Matt Kelly.

Formados un barrio de clase obrera en Quincy, Massachussets, el septeto que incluye gaita y buzuki lanzó a mediados del año pasado su octavo álbum, Signed and Sealed in Blood, el cual los consolidó como uno de los nombres grandes en el punk y el rock, éxito que le atribuyen al trabajo duro y a su congruencia como banda.

"Todos tenemos las mismas raíces de tiempo atrás; aún escucho punk, oi!, hardcore y vaya, ¡estoy atorado en el mismo lugar que cuando me uní a la banda! Lo que sí es que ahora tocamos mejor. Seguimos haciendo música sin intentar sonar pomposos y siempre con una identidad", señaló quién alguna vez se ganara la vida descargando víveres de camiones para abarrotes locales.

Tras haber pasado por sellos como Taaang!, Hellcat Records y hasta Warner Bros., la banda fundó su propia disquera llamada Born & Bred Records, la cual cuenta ya con diez años de existencia. Lo curioso es que las intenciones de la banda fueron más hacia la responsabilidad, pues si sus álbumes no vendían bien o eran recibidos de manera negativa, los únicos culpables serían ellos y no un tercero. De acuerdo con Kelly, la clave de la independencia es la responsabilidad.

"Venimos de una generación que creció con películas, MTV y videojuegos, por lo que no es tan descabellado que nuestra música forme parte de ello; el prejuicio de venderse quedó atrás. La gente ve la escena como su pertenencia, y lo es, pero las bandas no. Esto se compone de gente que va a los shows, que presta sus cocheras y sus hogares para los mismos, pero no todos tienen las mismas aspiraciones. Mientras unos prefieren ser el pez grande en un estanque pequeño, otros hemos buscado crecer, eso sí, siempre y cuando no comprometa nuestra integridad", dijo el ciudadano de Boston y seguidor de los Red Sox.

El baterista recordó que desde el primer día se declararon a favor de los sindicatos y del trabajo organizado; cuando hay algo que decir ellos lo dicen. Sean punks o no, cuando se les pide su opinión la dan y si bien la política puede dividir gente, escenas y desatar violencia, no dan la espalda ni ponen la otra mejilla. Especialmente en el punk, no sería coherente ser anti-políticos. Hay que estar preparados para cuando choquen las opiniones y ellos están listos, dijo Kelly.

"En atentado en el maratón de Boston realmente unió a la ciudad y demostró que cuando los tiempos son duros la gente puede trabajar por un bien común. Cuando pasó estábamos en California y vimos todo llenos de impotencia. Mi esposa trabajaba cerca de ahí y cuando no la pude localizar me volví loco. Hicimos una playera especial cuyas ganancias fueron 100% a las víctimas de esas bombas. Gracias a nuestros seguidores. lo recaudado ascendió a quinientos mil dolares. Probablemente, ese fue uno de nuestros mejores momentos como banda", remarcó Matt.

La agrupación se presentará en el Salón José Cuervo el 19 de noviembre. Como una las bandas más comprometidas y trabajadoras de la música hoy día, su mensaje y energía estará más que presente esa noche en la que compartirá escenario con los daneses de Nekromantix.

"Somos gente común que hace música sin pretensiones y con mucho corazón. Seguimos comprando discos y yendo a shows de bandas nuevas. Lo importante es que se den cuenta que ¡hey! ustedes pueden algún día estar sobre el escenario también", concluyó el músico.

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