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Awolnation en entrevista

Awolnation en entrevista

Corriendo a lo desconocido con Aaron Bruno de Awolnation

Es un día tempestuoso en el Distrito Federal. Sus inclementes condiciones climáticas nos hacen añorar primaveras pasadas, cuando el sol brillaba en derredor, los pajarillos trinaban y las muchachas traían sus collares de flores por razones que desconozco hasta la fecha.

Aaron Bruno, mejor conocido como Awolnation, sabe muy bien de lo que hablo – él se encuentra en Los Ángeles preparando todo para su siguiente tour, en el que promocionará Run, su segundo álbum de estudio. Me empieza a dar un leve sentimiento de envidia mientras yo le comento de nuestra situación atmosférica actual por teléfono y él me dice lo radiante que está el día en la Costa Oeste.

“Ojalá intercambiáramos un poco las condiciones. Ha habido una sequía en California por un tiempo y nos vendría muy bien un poco de agua”, dijo. Gracias por el chascarrillo amistoso, Aaron. Dudo mucho que cambien las cosas, pero me da pie a romper el hielo un poco.

Al empezar nuestra conversación, me da la inquietud de preguntar de forma inmediata cómo surge la creación de su material, ya que él mismo se encarga de prácticamente todo en sus discos.

“Mi proceso creativo comprende muchos altibajos. Siempre entro al estudio con mucha anticipación en lo que quiero transmitir con mis composiciones para que, una vez ahí, ya se plasme todo. Después de Megalithic Symphony, tengo mucha más seguridad en lo que quiero lograr. Tengo ahora que pensar en un público más grande, pero no lo siento como obligación; me gusta llegarle a la gente”, confesó.

El primer sencillo de su nuevo disco, “Hollow Moon (Bad Wolf)” se manifiesta a lo largo de sus cuatro minutos y cachito como un proyectil épico de desvelo y añoranza nocturna, mientras mantiene el estilo tipo himno de todos sus éxitos posteriores.

“Acababa de regresar de un tour europeo. Tenía jet-lag, estaba crudo y se me antojó ir a ver el mar. Me desperté a las 4am y mi novia seguía dormida – era un buen tiempo para escribir. Cuando vi cómo la luna se ocultaba por debajo de la superficie del mar, me entró una sensación rara y nostálgica. Inmediatamente empecé a escribir la canción, que tenía originalmente una onda más experimental y más tranquila, contemplativa. Después de varios arreglos y pruebas, quedó como la versión para estadio y animada que se escucha en el disco. Fue muy rara la transición del tema”, aseguró.

Awolnation, como buen conjunto popular, tiene a la crítica dividida: hay algunos adeptos que son afines a su estilo camaleónico entre temas; otros lo encuentran exhaustivo y saturado. Pero a Bruno parece no importarle y se nutre de todo lo que se encuentra a su paso. Run no es la excepción.

“El primer disco [Megalithic Symphony] tenía unos arreglos que lo hacían sonar muy explosivo. Eso se remite a mi amor por la variedad, como el recibir una bolsa con muchos dulces, ya sean Twix o Snickers. Éste [Run] tiene muchos cambios de tempo y tiene más sentido como historia, es más cohesivo. Con excepción de tres canciones, sólo fui yo en el estudio - componiendo, tocando y produciendo. Ahora trata de los sentimientos que nos llevan a donde estamos ahora, así como de lo que aprendemos cuando cometemos errores. Definitivamente es una colección más intensa y personal”, explicó.

Bruno se muestra emocionado por debutar su material en vivo, faceta con la que tienen mucha reputación gracias a sus shows cargados de energía y buen humor. Preguntándole si visitarán de nuevo nuestro país (después de haber venido al Corona Capital en 2012), me contestó con cierta excitación temerosa. Ni hablar, es la reacción que tendemos a causar en los artistas internacionales.

“Ahora voy a empezar el tour por Norteamérica. Seguramente haremos paradas por los países latinos, entre ellos México. Es muy interesante cuando la gente conoce mi música y el ir a otros lugares para conocer diferentes culturas; es algo que me parece hermoso. El público mexicano me parece extremadamente apreciativo de la música en general, y su euforia me da un poco de miedo, debo admitir [risas]”, concluyó.

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