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Wye Oak: vacíos rellenos de talento

Wye Oak: vacíos rellenos de talento

Diego
Figueroa @halofive

02/Ago/2014

Detalles

Viernes por la noche, bolsillos repletos de dinero y tráfico por doquier señalaban el comienzo de un fin de semana caótico como cada quincena, en la que los planes nunca están de más y qué mejor pasar un rato ameno bajo la armonización de la dupla norteamericana Wye Oak, quienes, luego de 4 años, regresaron a tierras defeñas para corroborar su afecto por México.

Léoncase fue el encargado de abrir la velada ante un Plaza Condesa semi vacío, en el que la agrupación inspiró uno que otro grito durante la media hora de su presentación. Algunos aplausos se escucharon durante su retirada, misma que dio paso a 20 minutos de espera para ver al dúo de Baltimore.

Entre luces apagadas, oquedades entre los asistentes, una batería, teclados y las guitarras de Jenn, el show comenzó en punto de las 10 con “Before”, track de apertura en su más reciente producción, Shriek, cuyos temas imperaron a lo largo de la noche.

Aunque no se escuchaba la euforia como en otros conciertos, en los que simplemente la gente se desgañita de amor hacia su banda favorita, para Wye Oak lo único que podía haber eran miradas fijas, embelesamiento de los no tan jóvenes fans.

Sonaron “The Tower” y “Shriek”; al término de ésta, Jenn dirigió algunas palabras: “gracias por estar aquí, en verdad estamos muy emocionados de regresar” y dedicó “Holy Holy” a los presentes, para luego seguir con “Plains” y “Glory”. Con una voz inigualable, Wasner intercalaba guitarras, mientras que Andy, entre baquetas, sintetizadores y pandero, ejecutaba a la perfección aquellas canciones de antaño como “Spiral”, “For Prayer”, “That I Do” y “Dogs Eyes”.

Casi una hora había transcurrido, la mayoría de los asistentes yacía perpleja con las maravillas de estos multifacéticos artistas, especialmente en “I Know The Law” y, por supuesto, “Civilian”, tema que además de llamar la atención de series televisivas como The Walking Dead y One Tree Hill, fue el más esperado de la noche.

Durante la velada, se logró percibir una ola de sentimientos encontrados en un ambiente etéreo, pues no se podía evitar ver la cara de decepción de Andy por la poca audiencia y los ecos resonantes de sus propias canciones.

Luego de unos momentos, Wye Oak retornó al escenario para interpretar solamente una canción como parte del encore: “esta es la última vez que tocamos este tema en nuestro tour, la última, última vez para siempre. Gracias”, y en seguida sonaron los primeros acordes de “Running Up That Hill”, cover a Kate Bush.

De esta manera, la dupla cerró un show que, pese a unos cuantos inconvenientes ensombrecidos por su talento, reafirmó que la fidelidad de sus seguidores mexicanos se mantiene en pie, pues al final lo que importa es la calidad; la innovación en sonidos, actuación, pero sobre todo, entrega a los pocos o muchos espectadores.

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Diego
Figueroa @halofive

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