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Pocos pero muy fieles

Pocos pero muy fieles

Osiris
Priego @osirispriego

13/Nov/2012

Detalles
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Difícilmente llega un concierto de punk rock a los foros de mayor renombre en la Ciudad de México. Salvo un par de excepciones de escenarios donde es prácticamente una tradición, este tipo de expresiones son cada vez más endémicas en la gran capital. Entonces llegó Anti-Flag a El Plaza Condesa, en domingo y para todas las edades, un experimento bastante peculiar. El resultado fue increíble. Estuvieron los que quisieron, chicos y grandes, con mohawks o sin ellos, no había diferencias; fueron pocos pero muy fieles.

Tuvieron que pasar 19 años para que Anti-Flag, una de las bandas más representativas del punk rock en los últimos años, tocara en un escenario mexicano. Justin Sane, Chris #2, Chris Head y Pat Thetic hicieron todo lo posible por compensar esa ausencia, recorrieron varios de sus álbumes, recordaron a The Clash y hasta tuvieron tiempo de saludar al público. Desde que comenzó el show y hasta el último acorde que tocaron, Anti-Flag hizo sentir al público como hermanos y hermanas.

Al fondo del escenario colgaban las barras y estrellas de cabeza. El concierto comenzó con temas como "The Press Corpse", "Broken Bones" y "Fuck Police Brutality". Energía pura en el escenario y en la pista. Justin Sane y Chris #2 saludaban al público, se disculpaban por la larga espera y pedían alzar el dedo medio hacia la brutalidad de la policía. En el setlist siguieron temas como "This Is the End" y "A New Kind of Army".

Chris #2 pidió aprovechar la estructura del foro y en un par de ocasiones la pista del Plaza se convirtió en un gran círculo en el que el público pudo bailar, gritar y hasta correr en plena libertad, al ritmo de "The Bright Lights of America" y "Underground Network".

Los tintes políticos y de protesta, por supuesto, no pudieron relegarse del show. Justin Sane afirmó que “es una gran inspiración estar en ese foro, rodeado de toda esa gente que privilegia la vida humana, libre de racismo, sexismo, homofobia y toda esa mierda”. Y eso es a lo que le canta Anti-Flag, a todos esos temas que muchos prefieren evitar, como en "I’d Tell You but…", "Sodom, Gomorrah, Washington D.C." y "Angry, Young and Poor".

La banda continuó con "This Is the New Sound", para luego interpretar "1 Trillion Dollar$" y "This Machine Kills Fascist". A pesar de los empujones y el baile, “si alguien se cae, lo levantamos”, repetía varias veces el bajista. Con la fugacidad que comenzó el show, iba alcanzando su final. Al sonar de one, two, one two, three, four, explotaron "911 For Peace", "Turncoat" y la coreada "Drink Drank Punk".

Casi al final de la presentación Anti-Flag introdujo a un amigo suyo, un integrante del movimiento #YoSoy132. Este personaje invitó al público a que el 1 de diciembre protestaran ante la toma de posesión del presidente electo.

Anti-Flag recordó a The Clash con un cover de "Should I Stay or Should I Go", para luego interpretar "Cities Burn". El último tema, "Power to the Peaceful", fue sin duda el más especial, pues la banda decidió dejar el escenario y tocar en la pista, entre su público. Tomó tiempo que se abriera un espacio entre la multitud y se pudieran acomodar desde la batería hasta los mismos músicos. Al terminar, se dieron el tiempo de saludar y convivir con los espectadores. Fueron pocos pero muy fieles aquellos que los acompañaron.

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Osiris
Priego @osirispriego