85471
Los Románticos de Zacatecas en El Plaza

Los Románticos de Zacatecas en El Plaza

Detalles

Organización

Producción

Ambiente

Lugar

El Plaza Condesa

Artista(s)

La banda más romántica de Zacatecas nos demuestra en su fiestón loco del año que como ellos no hay dos.

Es 12 de diciembre, día de festejar a las Lupitas, pero también de celebrar el último fiestón loco del año. Desde muy temprano, los inbox y whatsapp de mis amigos comienzan a llegar preguntando si tenía algún boleto extra o a qué hora y dónde nos veríamos para armar el tradicional precopeo y entrar en mood romántico.

La cita es en una pizzería ahí en la Condesa. Para nuestra sorpresa, también llegan algunas caras conocidas como Pony de Little Jesus, algunos integrantes de Big Big Love y hasta Diego (Dromedarios Mágicos). Aquella era una noche para celebrar y reunirse con los amigos, no había duda. Una hora antes de ingresar a las instalaciones del inmueble, el cual nos recibía con una bonita marquesina que anunciaba a la banda estelar de la noche, ya había gente formada y ansiosa por ver a su banda favorita.

Para ese momento, "la bolita" con la que iba ya había crecido en número y solo pensábamos en entrar para volver a ingerir un vaso de esa burbujeante y dorada bebida que tanto se agradece en los conciertos. Los Románticos de Zacatecas no se quedaron atrás, pues además de echarse sus traguitos después de cada canción, contaron con una gran cantidad de invitados. Desde Interpretators, quienes fueron los encargados de abrir el show con un rock bastante ameno y digerible, pasando por los chicos de Big Big Love y su desbordante energía, hasta otros talentosos y viejos conocidos.

Con varias cervezas encima y otra en la mano, nos fuimos acercando poco a poco al escenario. Esta vez El Plaza no lucía tan atiborrado de gente como en otras ocasiones —cosa que se agradecía— pues así fue más fácil abrirse paso entre la multitud y poder echar el bailongo sin problema alguno. Una vez que salieron Los Románticos de Zacatecas, el público enloqueció y el bullicio comenzó.

El primer invitado de la noche fue Alejandro “Chivo” Elizondo (Los Mundos), quien subió al escenario gritando “Arriba los Tigres, hombre”, para luego interpretar “Ya lo ves”. Después fue turno de recibir a Santiago Mijares (Big Big Love), quien le dio su toque personal al tema “Lo mismo que yo”. Elías de Hawaiian Gremlins hizo lo propio con la melodía “No eres buena”, mientras que Santi de Little Jesus hizo estremecer con “Mi niña”.

El fiestón loco de Manzanas, Güicho, Toño y Gerber incluyó un alegre recorrido musical a través de su trayectoria. Canciones sencillas pero con ese sonido lleno de energía que los caracteriza hicieron estremecer a cada uno de los asistentes, quienes se mostraban eufóricos y alegres, quizá por el alcohol que ya circulaba por sus venas o por la buena vibra que transmiten los zacatecanos.

Algunos de los temas más coreados fueron “Nuestro amor”, “Si tú estás lejos”, “Corazón”, “Volver a quererte”, “Nada puedo hacer” y “Cíclope”. En fin, todas tuvieron su momento e incluso algunos fans ahí reunidos aprovecharon para armar el slam y aventarse unos contra otros, mujeres y hombres por igual. Después de una pequeña pausa, entre gritos, aplausos, porras y piropos, el cuarteto regresó para continuar con el espectáculo.

Una tanda más de canciones nos indicaban el inminente final del concierto. “Nada que pueda importar”, “Cajón para dos”, “Nuestros labios” y “Sabes que vendrás” fueron los temas con los que la agrupación oriunda de Fresnillo se despidió, y las palabras de agradecimiento por parte del vocalista se hicieron escuchar. Las luces se apagaron, solo quedaba una carita feliz que nos veía desde arriba y nos saludaba.

Pero esto no podía terminar sin escuchar en vivo “Muchacha” y desgarrarme la garganta una vez más. Es así como de nueva cuenta regresaron al escenario y nos regalaron uno de los momentos más románticos de la noche. Se antojaba tener al lado una morrita a quien cantársela al oído, pero desafortunadamente no pasó. Por otra parte, las parejitas no dudaron en aprovechar el momento y besarse hasta comerse el uno al otro.

Es hora de marcharse y despedirse. Decido emprender la huida y ver si alcanzó el último metro, pues ya pasa de medianoche. En mi camino me encuentro con otros fans cuyos rostros lucen felices, satisfechos y exhaustos. Seguramente será un fiestón loco que jamás olvidarán.

No es una revista, es un movimiento.