16662
La pasión de Dead Can Dance

La pasión de Dead Can Dance

Cynthia
Flores @cherryflores_

30/Nov/2012

Detalles

Frente a la posible audiencia más entregada y devota que tienen, Dead Can Dance se presentó por tercera vez en nuestro país, presentación que posiblemente fue la más memorable y conmovedora. Donde la intelectualidad y la pasión ciega convivieron, el pasado jueves 29 de noviembre será recordado como la noche en que Dead Can Dance y México consumaron su relación con la pasión de dos amantes.

Para iniciar el recital, el dúo australiano fue antecedido por la presentación del percusionista David Kuckhermann, quien también formaría parte del ensamble de músicos que acompañó a Lisa Gerrard y a Brendan Perry durante la velada. Empleando instrumentos poco comunes como el Han, el Handpan y el Riq, Kuckhermann interpretó temas como “The Sound of Viborg”, “Han Solo” y “Khubananukh” de su álbum debut. La elegancia y sencillez de lo que vulgarmente se llamaría “Los Ritmos del Mundo” lograron que una audiencia que llegaba poco a poco, devorara a aplausos a este alemán cuya participación en el cartel no fue anunciada sino hasta el día del concierto.

La enorme convocatoria de Dead Can Dance en México (dos fechas en la capital, y una en Guadalajara) no se compone de esos intelectuales de izquierda que analizan el concierto como si se tratase de una película de algún director proveniente de un país olvidado por la mano de Dios, ni de encapuchados de la noche que se hacen llamar “Darks-Alternativo-Post-Punk-Experimental”, sino la enorme base de acólitos de Dead Can Dance en México son consumidores del llamado New Age. ¡Increíble, pero cierto! Aquellas personas de edad indistinta que ponen música para meditar, leer, hacer ejercicio, prender velitas, alinear sus chakras, volar los mantras, y esos viajes astrales que van de la mano con Clannad, Vangelis, y Kitaro, y que sobre todas las cosas: ¡Se desviven por estos músicos! Se desgarraron su garganta como si no hubiera un mañana y aplaudieron tan fuerte que sorprendería no terminaran con moretones. Dos horas interminables de gritos ensordecedores dejaron en claro que no es más que amor puro la relación que sostienen.

Desde la primer y última nota, fueran "Children of the Sun" y "Anabasis" de su más reciente álbum, Anastasis, o fueran clásicos como "The Ubiquitous Mr. Love Grove" o "The Host of Seraphim"una sucesión de agradecimientos tanto de Brendan como de Lisa fueron opacados por sus propias sonrisas que decían más que cualquier otra palabra pudiera expresar. Sobra decir que ambos artistas aun conservan el talento vocal y de ejecución que con toda la herencia de los ritmos griegos y orientales les demanda su música para ser interpretada con fidelidad. Es de resaltar que siendo el acto más taquillero y exitoso de la renombrada disquera 4AD, una disquera que les dio como congéneres a actos “góticos” como Bauhaus, The Birthday Party, y Clan of Xymox, la banda opta por prescindir de sus primeros álbumes (los únicos realmente equiparables al estilo de los mencionados), y se enfoca en su catálogo tardío mas “World Music” y sí, “New Age”.

"The Host of Seraphim" fue el tema de mayor edad en el repertorio, además de dos canciones provenientes del álbum debut de This Mortal Coil (Song To The Siren y Dreams Made Flesh), que recayendo en el tipo de gente que convocaba, no ofrecieron una ovación o respuesta comparable con la dada a cortes de álbumes como Spiritchaser o Into The Labyrinth.

Dead Can Dance es una bella y grandilocuente experiencia en vivo, y más en un país como el nuestro donde el público aún se entrega como es famoso por hacerlo. Un concierto donde resaltaron los gritos - y no los celulares en mano -, espectadores inmóviles con la mirada fija. Los presentes dejaron que todo lo bueno, bello y verdadero que puede haber en un arte tan expresivo como la música, iluminara la velada para la posteridad, incluidos los músicos quienes fielmente representados por Lisa Gerrard se despidieron con un perfecto español: “Los quiero. Muchos besos, bonitos”

{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}

REDACCIÓN:


Editorial

FOTO:

Cynthia
Flores @cherryflores_

No es una revista, es un movimiento.