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Front Line Assembly, Decoded Feedback y Hocico en El Plaza

Front Line Assembly, Decoded Feedback y Hocico en El Plaza

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El Plaza Condesa

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El Plaza Condesa se viste de negro con Decoded Feedback, Hocico y Front Line Assembly.

Con un aforo que llenaba un poco más de la mitad de El Plaza Condesa, se vivió una mezcla de generaciones, todas hambrientas de ritmos potentes de la electrónica más agresiva. Pasados algunos minutos después de la hora estipulada, el dúo radicado en Canadá, Decoded Feedback, hizo su aparición. Marco Biagiotti se apoderó del micrófono, silenciando el bullicio con su grave voz, mientras Yone Dunas se dejaba poseer por los teclados.  

Después de un par de canciones y un movimiento constante,  fue necesaria una hidratación donde aprovecharon para conectar con su público y pedir las palmas al aire como antesala de “Waiting for the Storm”. Con un acto que duró alrededor de 50 minutos y jugó entre canciones nuevas y viejas, sin duda la más coreada fue “Bio-Vital”.

Y la furia comenzó. Hocico saltó al escenario, transmitiendo toda esa energía oscura e insaciable, contenida en Erk Aicrag y Racso Agroyam. La mayoría de la audiencia a los pocos segundos de su entrada no dudó en dejarse llevar por su furor interno. “Dead Trust”, una de las favoritas del público, dejaba ver en el slam torsos desnudos y melenas al aire. “Echoes” y “Bite Me” aumentaron los ánimos, llenando de movimientos convulsivos los cuerpos de los presentes.

Pero “Forgotten Tears” fue la canción que dinamitó la energía cuando Erk, en una auténtica comunicación con la audiencia, bajó del escenario para cantar frente a su público, que no dejaba de tocarlo ni tomar fotografías para sellar el momento. Después de su presentación de poco más de una hora, dejaron claro por qué la violencia te puede inspirar a la reflexión y no a su generación, con lo cual se cumplía el ritual catártico.

Front Line Assembly, en medio de luces azules y a propósito del mes de la muerte, se presentó con máscaras que simulaban cráneos. Se hizo notable el cambio de público generacional, pues permanecieron solo aquellos que conocían mejor al grupo, que abrió con “Final Impact”. Poco a poco, el tracklist aumentaba la energía y el ambiente. “Plasticity” y “Exhale” fueron las canciones más coreadas.    

Con riffs potentes, la desgarrada y atractiva voz de Wilhem A. Leeb, alias “Bill Leeb”, y la sorpresa de incluir a Rhys Fulber, el otro miembro fundador —a quien se le conoce también por una gran cantidad de proyectos de electrónica alternativa y la música industrial—, Front Line Assembly complació a sus fans, que habían esperado más de 25 años para ver la maquinaria imparable y creativa del cyberpunk.

 

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