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Editors y el tangible peso del amor

Editors y el tangible peso del amor

Armando
Saldaña @Armand_24

04/Nov/2014

Detalles

Organización

Producción

Ambiente

Lugar

El Plaza Condesa

Artista(s)

Una noche llena de amor en muchos buenos sentidos cuando de música va el tema, y es que las canciones de Editors tienen un poder de gran peso cuando se exponen más allá del disco y el mp3. Afortunados todos por haber sido un galante Plaza Condesa el designado para presentar a esta banda, pues es sabido que la organización y el sonido que proporciona el lugar pocas veces queda a deber.

Editors no venía con su mejor disco, pero sí con un puñado de excelentes hits nuevos que dan un revulsivo a un catálogo lleno de piezas poderosas. No lo digo al azar, quizá usted fue uno o presenció la reacción del público, eufórico a más no poder, con todos y cada uno de los temas interpretados, incluso con las melodías lentas como “Sugar”, la encargada de abrir el set.

Tom Smith, excelso en todo momento, compartió palabras con los presentes cuando era necesario, no más; lo importante era su garganta sustentando el peso de canciones como “All Sparks”, durante la que nunca se quedó falto de potencia, ni siquiera cuando había vértigo desde las percusiones (“An End Has A Start”) como en una triunfal “Munich”, en las que su voz se entregó totalmente y de forma uniforme (“Bullets”).

No hubo parte de la noche en que el recinto no dejara de cantar una a una las canciones que Editors ofrecía, recibiendo a cambio aplausos y gritos siempre. El comportamiento de Tom, colgándose del micrófono, expresando el sentir desde los movimientos de sus manos hasta la manera en que se movía su boca al dar el canto (“Eat Raw Meat = Blood Drool”), incluso cuando se sentaba al teclado (“The Racing Rats”). Pero si hay algo digno de celebrar y ahora inolvidable, es y será la parte final del concierto tras el encore, la cual aseguro que no se compara con ninguna que el grupo haya dado antes en nuestro país.

Smith salió de nuevo con una guitarra, le dio naturalidad y dejó apreciar la esencia de “The Weight” en versión acústica para de inmediato enlazar con “Bricks and Mortar”, mientras el resto de compañeros emprendían sus instrumentos, fantástico y emocionante el poder que toma la canción en vivo y el salto al encadenar con “A Ton Of Love”, en la que el grave color vocal de Tom detonaba en el gigantesco estribillo.

El cierre no pudo ser otro más que “Papillon” y no puedo decir más que el momento logró hacer cimbrar el piso de El Plaza ante la explosión de emociones que en cada espectador provocó.

Uno de los conciertos que los fieles seguidores del grupo anhelaban tras ya un año de salida de su más reciente disco, una espera recompensada en la que Editors, ahora sí con un set completo, demostró cual es el verdadero y tangible peso de su amor.

REDACCIÓN:

José
Marr

FOTO:

Armando
Saldaña @Armand_24

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