Favoritos

Haz click en la banderilla para guardar artículos en tus favoritos, ingresa con tu cuenta de Facebook o Twitter y accede a esta funcionalidad.

43059
Doro: La reina que debería ser una diosa

Doro: La reina que debería ser una diosa

Cortesía
@EyeScreamShows

28/Feb/2014

Detalles

La historia del heavy metal es muy amplia, fructífera y llena de momentos oscuros y luminosos. En sus anales hay nombres de bandas escritos con letras imborrables que ocuparán un lugar privilegiado hasta el fin de los tiempos. Grupos y personajes que han trascendido límites y hoy se encuentran fuera de cualquier alcance. Así como ellos, hay otros que tal vez no cuenten con estos privilegios, pero que definitivamente han sabido cultivar un espacio importante dentro de las memorias del metal: Doro Pesch, sin dudarlo un solo momento, es una de ellas.

Ayer, como parte de la gira Doro: 30 Years Strong And Young, la originaria de Düsseldorf, Alemania, ofreció en el Circo Volador un concierto en el que, a través de un recorrido por la discografía de su etapa como solista así como de su periodo al frente de Warlock, dejó en claro que se tiene bien ganado el sobrenombre de Metal Queen y que no hay razón para no hincarse, quitarse el sombrero y ofrecerle una reverencia con el brazo en alto haciendo la señal que DIO inmortalizó.

La noche fue abierta por los capitalinos Evil Queen, banda de hard rock comandada por una joven pelirroja que hizo un esfuerzo plausible sobre el escenario intentando entusiasmar a un foro que para aquella hora apenas estaba a media capacidad. A pesar de lidiar con ciertas fallas en el audio, la banda consiguió que el público reconociera su desempeño sobre las tarimas y que inclusive, al final, hubiera más de uno que pidiera más canciones. Siempre será bueno que el público nacional aplauda y reconozca la labor de las agrupaciones mexicanas.

En punto de las 21:00 hrs, Doro dio inicio con Out of Control, del álbum Hellbound de Warlock. A la rubia no se le notan los años y aún se encuentra en perfecta forma (ya saben, germany style). Camina de un lado a otro del escenario y con el puño arriba inicia una cátedra de old school metal que incluyó títulos como "The Night of the Warlock", "Without You",  la genial "Revenge", "Burning the Witches", "Raise Your Fist in the Air" y "Für Immer", cantada en el inglés bajo el título "Deep Inside my Heart" y dedicada a un público que, a pesar de que no logró llenar el lobby del Circo Volador, se le entregó completamente coreando su nombre al más puro estilo futbolero.

Después un lapso en el que el baterista Johnny Dee interpretó un solo que por momentos parecía emular el inicio de "Run to the Hills"de Iron Maiden, Doro regresó al escenario para que, tras soltar un ¡Metaheads, let me hear you!, iniciara ese icónico himno del heavy metal titulado "We Are The Metalheads".

Una gran respuesta del público dio paso a la parte emotiva del concierto, en la que la alemana nos hizo saber el gran cariño y admiración que le profesa a su amigo fallecido Ronnie James Dio,  a quien dedicó "Hero", perteneciente al último álbum de la banda. El homenaje a los dioses continua y ahora es el turno del cover a "Breaking the Law" de Judas Priest que encaminó la culminación del recital.

Tras casi dos horas de concierto, en una suerte de símil a lo hecho por Vicente Fernández (perdón la comparación, pero sí aplica), Doro nos hizo saber que continuaría cantando mientras el público lo solicitaba, por lo que nos pide que le gritemos títulos de canciones que queramos escuchar. La dinámica permite que la agrupación toque tres temas más y con ello cierre la noche, no sin antes agradecer la entrega de un público que, aunque reducido (uno esperaría mayor aforo para un personaje como ella) aplaudió, brinco y agitó fuertemente los puños al aire, reconociendo y correspondiendo lo hecho por Doro y cada uno de los músico sobre el escenario.

Doro ha entregado prácticamente toda su vida a la música. 30 años no son cualquier cosa y, tras lo observado ayer, reconocerle su labor y colocar cada una de sus letras dentro de los lugares privilegiado del heavy metal debería ser una obligación. Ser la reina del metal es un título bien ganado, pero si este mundo fuera realmente justo, ella debería ser una diosa.

{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}

REDACCIÓN:


Editorial

FOTO:

Cortesía
@EyeScreamShows

No es una revista, es un movimiento.