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Disclosure: boletos que dan estatus

Disclosure: boletos que dan estatus

Cynthia
Flores @cherryflores_

08/Feb/2014

Detalles

La rapidez con que se acabaron los boletos, que salieron a la venta con casi 5 meses de anticipación, y el hype que generó Settle, su celebrado álbum debut, convirtieron al primer concierto de Disclosure en la Ciudad de México en uno de los más cotizados. Anoche los boletos eran de oro y un ticket con valor de $400 se revendía en $3,000, cantidad que fue pagada por algunos aunque, bueno, estuvo lejos de ser un concierto que justificara desembolsar tanto dinero.

Desde las ocho de la noche, los alrededores del José Cuervo Salón eran recorridos por chavas que probablemente dedicaron más de un día a elegir su outfit: shorts de lentejuelas o mini faldas combinadas con largas botas y más de un par de réplicas de los tenis de Isabel Marant, esos infames modelos con tacón integrado, fueron el uniforme de un montón de niñas guapas que, acompañadas de sus amigos o novios, conformaban un ejército de melómanos ávidos de instagramear; sólo faltaba un cadenero para sentir que estabas en el MONO o en el SENS. La mayor parte de los asistentes eran muy jóvenes, lo cual no es extraño si tomamos en cuenta que los hermanos Lawrence nacieron en 1991 y 1994.

Ezequiel fue el acto telonero y aunque mientras tocó mucha gente aprovechó para pre copear, fumar (cosas legales e ilegales) y ligar, cumplió con el objetivo de iniciar el ambiente festivo.

Después, Guy y Howard Lawrence aparecieron en el escenario y al grito de México, are you ready to go crazy?, iniciaron el espectáculo con dos de los más grandes hits del dúo británico: "F for you" seguida de "When a fire starts to burn". La respuesta fue inmediata y el público, literalmente, enloqueció; bailaba, gritaba y grababa videos con sus smartphones y hasta con sus iPads mientras el escenario se iluminaba primero con luces en tonos morados, azules y naranjas, y más adelante, con las ya famosas ilustraciones de los rostros de Disclosure. Después de tan famosas rolas llegó el momento de la verdad: descubrir si había puro villamelón. Pero la audiencia ganó, conocían cada tema y mantuvieron la emoción durante toda la noche.

Aunque el concierto mantuvo la energía a tope, además de las primeras dos rolas, destacó el momento en que tocaron "White Noise" mientras se proyectaba la imagen de un diamante. Otras canciones muy esperadas fueron "Grab Her", por supuesto, "Apollo y Latch".

La interacción con el público fue buena, aunque no hablaron mucho y cuando lo hicieron el discurso se limitó a decir que era su primera vez en México, a pedir a los asistentes que bailaran, que enloquecieran y a decir que sabían que el público conocía la siguiente rola. En toda la noche hubo una sola frase en español: gracias, México.

El concierto fue increíble, aunque quizá eso fue más gracias al público que a la banda, que si bien probó la calidad de su sonido, tampoco pueden etiquetarse como extraordinarios.

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Cynthia
Flores @cherryflores_

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