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Bloc Party en El Plaza Condesa

Bloc Party en El Plaza Condesa

Cynthia
Flores

22/Oct/2016

Detalles

Organización

Producción

Ambiente

Lugar

El Plaza Condesa

Fiesta garantizada: Bloc Party + Bomba Estéreo.

Antes de que Bloc Party salga al escenario, Bomba Estéreo nos hace bailar hasta que nos sudan los pies. Las luces se apagan. La gente enloquece y grita. El ritmo cardiaco se sincroniza al de los beats de “Solo tú”, que nos invita a despegar. ¡Comienza la fiesta!

“Soy yo”, dice Lili Saumet, es “una canción para aceptarnos como somos, aunque nos critiquen”. Una pequeña niña invitada por la vocalista de Bomba Estéreo causa sensación y ternura en el escenario. Todos queremos que Lili nos invite a bailar con ella, pero sobre todo queremos tener la seguridad y alegría con la que esa pequeña baila frente a 1,900 personas.

Hasta los forever alone nos deslizamos en el meloso compás de “Somos Dos” y no, no hace falta Will Smith, para que el desorden y alboroto se arme con “Fiesta”, tema con el que pretenden despedirse los colombianos.

”¡Otra, otra, otra!”, exigimos. Las luces del escenario permanecen encendidas a la expectativa. Tras varios minutos el cuarteto vuelve para complacernos con una canción más, “Fuego”.

Al término de la presentación la atmósfera del Plaza Condesa es una combinación de éxtasis y decepción para los que durante el show se desgarraron las cuerdas vocales solicitando a Saumet que cantara “El alma y el cuerpo”, lo cual no sucedió.

Los minutos que trascurren tras el cambio de instrumentos parecen una eternidad. La gente se desespera y aburre.

El ánimo disminuye y justo cuando nos damos por vencidos aparece Kele Okereke con camisa a cuadros y singular peinado. Se planta frente al micrófono y dice “¡Hola!”, en un español casi perfecto.

Seguimos algo recelosos por la espera, pero “Only he can heal me”, single que forma parte de Hymns, su nuevo disco, por el cual esperamos 4 años después de Four en 2012, nos hace perdonarlos.

El crew, que ahora completan Russell Lissack (guitarra), Justin Harris (percusiones) y Louise Bartle (batería) nos da un recorrido discográfico. Y nos regresa al 2005 con “Helicopter” y “Positive tension”. Lo cual nos hace extrañar un poco a Gordon Moakes y a Matt Tong.

“Song for clay” y “Blanquet” nos hacen desquiciarnos. No sabemos si saltar o acompañar a los británicos al ritmo con nuestras palmas. Okereke baila y en un frenesí se tira al piso. Quisiéramos hacer lo mismo, pero el sould out solo nos da espacio suficiente para menearnos un poco.

“Flux” parece ser la despedida, pero el cuarteto regresa para abatirnos con cuatro canciones más y nos deja la deriva del éxtasis con “This modern love”. ¡Una verdadera fiesta!

REDACCIÓN:

Berenize
Rosales

FOTO:

Cynthia
Flores

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