32479
Yoshokura día dos: La antítesis concentrada

Yoshokura día dos: La antítesis concentrada

Jesús
Cornejo

08/Sep/2013

Llegó el segundo y último día de la Yoshokura, y con él, una serie de bandas y artistas encaminadas a un despegue sonoro y abarrotado de una ambientación memorable.

Con una patada de la buena suerte, Little Jesus  inauguró el día con su mezcla de tropiPop, punk californiano y toques electrónicos.  La gente llegaba y las notas calentaban el escenario secundario con “Berlín” y “Color”.  Tras bambalinas DLD calentaba motores, y cuando subieron con su arsénica fuerza al escenario principal, desataron las cabelleras y  los gritos se elevaron. La banda  de rock transformó el gris clima con “Viernes”, “Arsénico” y por supuesto con “Todo cuenta” proveniente de su último álbum Primario.

Coloreando el escenario alterno, llegó el turno de Technicolor Fabrics, los tapatíos que estamparon de rock ligero al público. Como parte de su proyecto Cada mes y medio, presentaron su nuevo material “Ruleta”  y “Nuestro día” así como su  tema  “Todo” el cual cerró su performance de la tarde y que además fue acompañado de una  repentina propuesta de matrimonio de una pareja del público.

La tarde tomaba sabor y con ella la multitud se ponía melosa al recordar aquellas  raíces amorosas con las que por su mente y boca pasaba “Cuando éramos adolescentes” de Comisario Pantera. Dentro de la misma sintonía  y de manera casi simultánea,  Juan Cirerol hizo de las suyas al hacer arder más de algún corazón con “Eres tan cruel” y “La Floresilla”. La llegada del sazón colombiano de Monsieur Periné enlodó decenas de zapatos con su “Suin Romanticón” y casi a la par, más de alguno no pudo despegar las pupilas de los eléctricos movimientos de Disco Ruido empapados de sonidos “amorfos”.

La casi clausura redondeaba la llegada de las ciertas palabras de Pato Machete y sus  temas como “Soy” y “Si señor”. Quien además dijo que aunque su proyecto tomaba rumbo independiente a lo que fue Control Machete, la esencia de su proyecto pretendía conservar el mismo sentido crítico social que llevaba implícito aquél apellido.

Por último, la bomba explotó con Molotov, con quienes cabe mencionar que honraron su dorado legado poniendo en escena casi por completo todos temas de sus inicios y que los hicieron de renombre. “Gimme the power”, “Frijolero” y “Puto” aceleraron los ritmos sonoros en los oídos del variado público que no dejaba de aclamarlos. Fue así como La Yoshokura concluyó con nada más y nada menos que con la antítesis de la moral, Su Majestad Imperial Silverio, quien además de terminar en diminutas prendas y sonidos excéntricos, compartió escenario con Tito de Molotov

{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}{{descripcion}}

REDACCIÓN:


Editorial

FOTO:

Jesús
Cornejo

No es una revista, es un movimiento.