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Jazzbook.3 - Javier Reséndiz: Planeta dentro de una Botella

Jazzbook.3 - Javier Reséndiz: Planeta dentro de una Botella

Viridiana
Lazarini @vir_y

16/Nov/2013

Momentos antes de las ocho de la noche, un par de reflectores iluminaron el grandioso piano negro instalado en la pequeña explanada del Antiguo Palacio del Arzobispado. Jugando con los fuertes reflejos de los reverberos,  las pequeñas estelas de luces blancas y naranjas que iluminaban el resto recinto brindaron el ambiente idóneo para recibir el segundo fin de semana de la cuarta entrega del festival de jazz mexicano, Jazzbook.3; certamen que busca festejar los 114 años de la llegada del instrumento al ragtime para convertirlo, para beneficio de todos, en jazz.

El encargado de abrir la velada fue Eduardo Piastro, reconocido exponente de la escena del jazz en México y coordinador de la Licenciatura de Jazz  de la Escuela Superior de Música, que regaló a los presentes un emotivo y divertido discurso en donde recalcó lo complicado de criar a un niño músico en nuestro país y cómo las escuelas de música han contribuido en la formación de éstos para fortalecer la presencia de dicho género en México. Piastro lanzó una reflexión en manera de conclsión, sobre la contribución de cada uno de nosotros en este planeta, ya sea en música o en otro ámbito, que le contó una estudiante suya colomibiana: “tengo un planeta dentro de mi botella; ahora quiero poner mi botella dentro de este planeta”.

Entre aplausos y risas, Javier Reséndiz tomó el escenario y sin decir palabra alguna, se acomodó en el banco del piano para comenzar a jugar y a desafiar a las complicadas estructuras del jazz y dar pie a la espontaneidad.

“Lo grandioso de este género es que se puede tragar a otros, como el rock, la música norteamericana o mexicana. El jazz puede tomarlos y hacerlos otros, añadiendo el lenguaje de la improvisación” dijo el orleanniano atrapado en cuerpo de mexicano quien deleitó a los presentes con temas como “Duration” de Herbie Hancock y “Where Can I Go”, copla que se desprende del proyecto que creó Reséndiz junto con Jorge Fernández en el 2008 llamado The Piano And Drums Project. “Goodbye Blue Sky” de Pink Floyd se fundió con las cuerdas de acero del instrumento mientras el jazzero se contorneaba para dar paso  a una combinación de pop con una meolodía que nos recordaba a The Beatles y “You`ve Got To Hide Your Love Away”. Antes de concluir, Javier nos trasladó nuestros sentidos a Nueva Orleans, en donde nos hizo recordar a Louis Armstrong, tema en donde aprovechó para relatar su visita a ese puerto, y cuán sorprendido estuvo al ver que en cada esquina de la ciudad podías encontrar a una persona tocando como el ícono del jazz.

Al ver que Javier se despedía del escenario, las frase con la que cerró Eduardo Piastro su discurso tuvieron mucho más significado, ya que, sin que nos hayamos dado cuenta, la botella de Resendiz se había plasmado en el alma de cada uno de nosotros.

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Lazarini @vir_y

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