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Un viernes en el Oasis Jazz U Festival

Un viernes en el Oasis Jazz U Festival

Jesús
Cornejo @chuchotragaluz

24/May/2014

El caribe mexicano vio partir el cuerpo de Paco De Lucía recientemente. Muchos le lloran, más lo recordamos gustosos al reproducir alguna de sus grabaciones y permitir que nos transporte a través del espacio y el tiempo. El Oasis Jazz U Festival, en su edición 2014, ha montado un tributo de tres días para el músico andaluz con el mar que él amo y un puñado de afortunados como testigos.

 

jazz

El primer evento del viernes 23 estuvo lleno de alegría, cortesía del buen humor y las millones de memorias compartidas por Paquito D’ Rivera en su rueda de prensa. El mensaje fue claro y directo; “estamos haciendo algo sólido porque es un homenaje a una persona que lo merece”, comentó Paquito. Según las consideraciones del cubano, el efecto ocasionado por la música del guitarrista flamenco es equiparable a lo provocado por Charlie Parker o Astor Piazzola; “fui un admirador de Paco De Lucía […], él es una fuerza a la que hay que recurrir, es una persona a la que hay que escuchar, un artista absolutamente único, esa es mi forma de llamar a Paco.” Sin duda las declaraciones del habanero encendieron la mecha para el evento central del día, las presentaciones en directo de los actos liderados por Antonio SánchezCarles Benavent y Paquito D’ Rivera.

A las ocho y veinte de la noche saltó al escenario Antonio Sánchez. Los acordes serios, arpegiados sobre las seis cuerdas de nylon, corroboraron la solidez de la cual hablaba D’ Rivera horas antes. La primer pieza de la noche fue tocada en solitario, evocando el estilo característico del homenajeado. Poco a poco se fueron sumando el resto de los artistas del sexteto flamenco, quienes lograron escalar la intensidad de la presentación a través del intercambio orgánico de elementos sobre el escenario.

El siguiente acto, Uno, dos, tres…”, a cargo del trío comandado por el legendario bajista catalán Carles Benavent impartió cátedra por espacio de una hora en la Arena Oasis. Carles, acompañado por Roger Mas en el piano y Roger Blavia en las percusiones, cambiaron el rumbo de la nave. El sórdido slapeo sobre el bajo de cinco cuerdas de Benavent irradiaba osadía; complementada, o mejor dicho, amplificada por la algarabía descrita en las figuras trazadas sobre el piano y la batería. Benavent compartió sentirse, “Encantado. Orgulloso. Feliz. Triste.”, precisando el sentimiento que englobaba la noche.

Más tarde, la banda encabezada por Paquito D’ Rivera cambiaría el rostro de la velada nuevamente. La diversidad desplegada en el virtuosismo de su música fue apabullante. La manera en que alternaron entre ritmos desde el tango hasta el latin jazz, atravesando por territorios de cadencia mexicana, como el danzón, fue simplemente un GOCE, así, en mayúsculas.

Para cerrar la noche Paquito nos recordó lo siguiente: "Todos conocemos lo que pasa en las noticias todos los días, la gente matándose unos a otros. A nosotros nos ha unido el amor por una persona, ¡por una persona que lo merece! ¿Por qué no cantamos todos juntos? ¡Por Paco!”. 

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Jesús
Cornejo @chuchotragaluz

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